*

X

5 horas, 92 canciones: la playlist de las películas hechas por Quentin Tarantino

Arte

Por: pijamasurf - 03/09/2017

El emblemático universo musical de Tarantino en una sola playlist

La música es compañera indisociable del cine. No siempre, eso es cierto, y si hacemos caso a Tony Zhou, editor independiente cuyo canal para aprender a ver cine hemos reseñado en Pijama Surf, la música en las películas no sólo es cada vez menos relevante sino, tristemente, también es cada vez más homogénea, según explica en este video:

Con todo, ciertos directores conservan aún esa tradición de hacer de la música un recurso cinematográfico, una herramienta más en esa comunicación delicada, creativa y sorprendente que ocurre cuando asistimos a una película. Si además pasa que el artífice de la cinta es un melómano consumado, la coincidencia es notable, pues a una buena película usualmente se suma un buen soundtrack.

Tal es el caso de Quentin Tarantino, quien un poco como Stanley Kubrick o Woody Allen (guardada toda proporción), ha hecho de la música empleada en sus películas parte de su sello como director. Por ejemplo, basta escuchar las primeras notas de “Miserlou”, el emblemático surf de Pulp Fiction (1994), para pensar de inmediato en John Travolta y Uma Thurman.

A manera de curiosidad o de homenaje compartimos ahora esta playlist de 92 canciones, casi 5 horas, que compila ese compacto universo musical seleccionado por Tarantino para sus filmes.

Una compañía que, quizá no por casualidad, invita a cierta irreverencia, cierto atrevimiento, cierta forma de vivir la vida más cerca de sus márgenes, donde ocurre realmente lo memorable o lo inesperado.

Este podría ser el único registro en video de Marcel Proust, el mayor novelista francés del siglo XX

Arte

Por: PijamaSurf - 03/09/2017

En el video se ve a Proust bajando las escaleras en la boda de su amigo Armand de Guiche

Considerado como uno de los autores más importantes de la literatura universal del siglo XX, Marcel Proust es actualmente un punto de referencia en el campo de la filosofía, la teoría del arte y la literatura. Con su obra maestra À la recherche du temps perdu (1913-1927) se dio voz mediante recursos poéticos y reflexivos a aquel vacío en el que su generación se agobiaba, el de un sentimiento del fracaso y la néantie de la existencia. 

Sus obras se basaron principalmente en los sentimientos complejos (el del amor y los celos, el de la condición existencial y la subjetividad esencial, la impotencia ante el tiempo y la memoria) y en los vínculos afectivos en distintos ámbitos o esferas sociales, como la familia y los amigos, la ciudad y el pueblo, los salones burgueses y los aristocráticos. 

De alguna manera él se encargó de retratar la decadencia de la nobleza francesa de finales del siglo XIX y principios del XX con una puerta hacia la riqueza imaginativa. Sus obras son, en otras palabras, un espejo de esta sociedad que, a lo largo de su transformación, se veía así misma ahogada en la distimia sin esforzarse por salir de ese malestar. 

Con tanta información sobre el autor, la imaginación curiosea sobre cómo era este personaje con tal sensibilidad sociológica. Si bien existen retratos y pocas fotografías, hasta el momento no se sabe cómo se movía, cuál era su aroma o qué sonidos recuerdan su voz. Pero en la última edición de la revista francesa Revue d’études proustiennes, el profesor Jean-Pierre Sirois-Trahan anunció un cortometraje grabado el 14 de noviembre de 1904 cuyo protagonista es Marcel Proust. En el video se ve a Proust bajando las escaleras,  vestido con humildad y casualidad (en gris y no negro, como la etiqueta demandaba en su época), en la boda de su amigo Armand de Guiche.

Te compartimos a continuación el video en el que se refleja, aunque sea con un chispazo, el misterioso pasado: