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4 personalidades, 4 formas de cambiar un hábito: ¿cuál se adapta mejor a tu vida?

Buena Vida

Por: Kin Navarro - 02/02/2017

En la carrera por no decepcionar ni decepcionarnos (una vez más), te presentamos algunas herramientas que te ayudarán a transformarte en una nueva persona

¿Cuáles son tus propósitos para este año? Algunos de los más recurrentes son bajar de peso, dejar de fumar, organizar mejor el trabajo, fortalecer la vida familiar, cultivar las amistades. Con apenas 1 mes transcurrido, aún estamos a tiempo para planificar y corregir todos los detalles que se nos han escapado hasta ahora.

Con cada pequeña decisión que tomamos, constituimos nuestro presente y construimos nuestro futuro. Los hábitos son las pequeñas decisiones que forman nuestro estilo de vida. Se dice que a diario repetimos hasta el 40% de las actividades que realizamos, pero es un hecho que una de las cosas más difíciles que hay es cambiar un hábito.

No se trata únicamente de tener la buena intención de realizar un cambio positivo en nuestras vidas o contar con suficiente fuerza de voluntad para sostener ese cambio por largo tiempo y contener nuestro impulso por regresar a lo anterior. Cambiar un hábito también requiere de planeación.

Los consejos para hacerlo abundan: hacer una lista, empezar poco a poco, cambiar de golpe, darnos pequeñas recompensas, hacerlo por la mañana o diario durante 30 días. En fin, cualquiera de estos métodos puede haberle funcionado a algún famoso o a alguien cercano a nosotros, pero esto no significa que necesariamente funcionará para todos.

 

 

De acuerdo con Gretchen Rubin, autora de Better Than Before, para cambiar nuestros hábitos antes debemos comprender cómo manejamos las expectativas, las sociales o exteriores y las propias o interiores. La investigadora ha dividido a las personas en cuatro grupos según este criterio:

El primero es el de las personas que buscan satisfacer ambos enfoques, expectativas ajenas y propias. Este grupo, el de los llamados sostenedores, tiende a conseguir con facilidad sus metas en cuanto a cambio de hábitos de refiere.

El segundo, los llamados cuestionadores, ponen en duda toda expectativa externa y sólo las aceptan si encuentran una justificación que los convenza para sostener un hábito.

El tercero, los obligados, tienden a comportarse más en función a lo que se espera de ellos socialmente pero tienen problemas para comprender lo que ellos mismos esperan. Para generar un nuevo hábito necesitan sentir responsabilidad para con otros.

El cuarto es el de los rebeldes, que se resisten a toda expectativa, ya sea propia o ajena; quieren hacer las cosas a su manera y para construir nuevos hábitos necesitan sentir libertad para escoger.

En esta página puedes hacer un cuestionario que te indicará qué tipo de persona eres al momento de formar hábitos.

 

 

Al conocer nuestra relación con lo que esperamos al cambiar nuestra vida, podemos enfocar mejor esta lucha por convertirnos en quienes queremos ser. Rubin considera que hay formas sencillas de evitar quedar a medio camino.

Hacer que el éxito sea fácil y el fracaso difícil al planear nuestras actividades y modificar nuestro entorno puede ayudar. ¿Quieres comer sanamente? Compra comida saludable desde antes, esconde la comida chatarra en tu casa, o mejor aún, aléjate de lugares en los que sabes que la habrá.

¿Cambiaste de trabajo, escuela, casa o pareja? Mejor aún, nuevos entornos y relaciones son una excelente oportunidad para ser esa nueva persona que siempre has querido ser.

Intenta monitorear tus hábitos: cuántos cigarros, cuántas cervezas, cuánta comida. Contabiliza el número de ocasiones en que recaes o sientes impulsos por volver al hábito que deseas cambiar. También mantén presente otras ocasiones en las que has cambiado, qué cosas te facilitaron ese cambio, qué te ayuda al cambio, cómo lo hiciste, cuánto tiempo te llevo. No repitas métodos que no funcionaron en el pasado, intenta deshacerte de todo lo que te sobra. Es sencillo cambiar tus hábitos cuando lo haces de acuerdo a ti. Somos nuestros propios arquitectos.

Descubren un nuevo órgano en el cuerpo humano: el mesenterio

Salud

Por: PijamaSurf - 02/02/2017

Un avance en la ciencia médica que ayudará a mejorar nuestra comprensión del cuerpo humano

Aunque su propósito aún no es comprendido del todo, el mesenterio ha sido reconocido como un órgano complejo, separado de las funciones del resto del sistema digestivo, pese a que rodea y cubre gran parte de éste.

Ya en el siglo XVI, Leonardo da Vinci había arrojado algunas teorías sobre él e incluso lo incluyó en sus bocetos anatómicos. Pese a esto, el mesenterio fue ignorado por los médicos hasta ahora. Se asumía que simplemente se trataba de un pliegue de tejido, una estructura fragmentada o una suerte de apéndice sin relevancia médica.

El investigador J. Calvin Coffey, de la Universidad Hospital Limerick de Irlanda, descubrió el órgano junto a su equipo y asegura que abre muchas nuevas posibilidades para las ciencias de la salud.

 

El dibujo realizado por da Vinci donde explica este órgano apenas reconocido

 

Se conoce bien la anatomía y estructura del órgano pero aún no se ha definido su función. En una entrevista, Coffey asegura que:

Si comprendes la función puedes identificar funcionamientos anormales, entonces descubres la enfermedad. Si lo juntas todo tendrás el campo de la ciencia mesentérica.

En este momento alumnos, investigadores y doctores ponen manos a la obra para explorar los misterios de este nuevo órgano y así avanzar hacia un mejor diagnóstico de los padecimientos abdominales; esto incluye los padecimientos, enfermedades y desórdenes en el sistema digestivo.

En su investigación, publicada en la revista The Lancet Gastroenterology & Hepatology, Coffey explica que:

Ahora decimos que tenemos un órgano en el cuerpo que no había sido explorado hasta ahora. La descripción anatómica que teníamos desde hace 100 años resulta incorrecta. Este órgano está lejos de estar fragmentado o de ser complejo, se trata de una estructura continua.

 

 

Pese a que se especula su utilidad para estudiar enfermedades gastrointestinales, los investigadores afirman que no están seguros de a qué sistema pertenece el órgano:

El mesenterio podría pertenecer al sistema intestinal, vascular, endócrino, cardiovascular o inmunológico, lo único que resulta claro es que forma una parte importante de todos ellos.

No hay duda de que queda mucho trabajo para la ciencia en cuanto al cuerpo humano se refiere; encontraremos poco a poco muchos más secretos en este complejo sistema de sistemas que somos.