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El ser humano es polígamo biológica y psicológicamente, confirman historiadores

Sociedad

Por: PijamaSurf - 02/28/2017

La evolución de la poligamia a la monogamia se realizó por cuestiones sociales, dejando al cuerpo adaptarse biológica y psicológicamente a lo largo de los últimos siglos

Se dice que la monogamia nació en el momento en que apareció la noción de la propiedad, como parte de una estructura social regulada por señores feudales, aristócratas y líderes del cristianismo, pues antes de la implementación de este sistema, según el historiador Christopher Ryan, “nuestros ancestros eran promiscuos, hipersexuales y desvergonzados al respecto”. Sin embargo, ¿qué sucedió que resultara en la evolución psicológica de la poligamia a la monogamia, convirtiendo a esta última en un estado natural de la sociedad? 

 

Por un lado, Ryan señala que la propiedad y la civilización provocaron la monogamia. En su libro Sex at Dawn, el autor describe el efecto de la agricultura en la naturaleza sexual:

 

La tierra podría a partir de ese momento ser poseída y heredada a siguientes generaciones. La comida, cultivada y reunida, ahora sería cosechada, guardada, defendida y vendida. Los muros, vallas y los sistemas de irrigación no sólo se construyeron, también se reforzaron; las armadas de defensa crecieron y aprendieron a controlar. La propiedad privada forjó, por primera vez en la historia de nuestras especies, que la paternidad fuera una preocupación crucial.

 

Por otro lado, Desmond Morris, historiador, comprende que el modelo estándar de las relaciones a largo plazo entre los Homo sapiens fue una evolución principalmente social –mas no biológica o psicológica, es decir que conforme nuestros ancestros evolucionaron a ser cazadores se aseguró tanto la cooperación masculina como los derechos reproductivos dentro de cada tribu:

 

Si los hombres más débiles hubieran ido de caza, eso significaría que hubiesen requerido mayores derechos reproductivos. Las mujeres hubieran tenido que compartir más, haciendo la organización sexual más democrática y menos tiránica. Cada hombre también hubiera necesitado una tendencia de apareo fuerte. Además, los hombres, ahora armados con herramientas peligrosas y rivalidades sexuales, serían mucho más peligrosos: de nuevo, una buena razón para que cada hombre esté satisfecho con cada mujer.

 

Ambos casos consideran que la evolución de la poligamia a la monogamia se realizó por cuestiones sociales, dejando al cuerpo adaptarse biológica y psicológicamente a lo largo de los últimos siglos. Por esta razón, dicen los historiadores, hay tendencias a la promiscuidad en numerosas personas: “Quizá esta es la causa de invertir tanto tiempo como dinero anualmente en terapias de pareja para mantener el ideal de la monogamia, en libros sobre relaciones, en pornografía y en el Viagra”. ¿Será que el cuerpo y la psique no están preparados, tras milenios de su conversión, para ser monógamos?

 

Sea cual sea la respuesta, la diversidad sexual es amplia, por lo que la poligamia y la monogamia, la exclusividad emocional y el poliamor forman parte de ella y de la condición humana. Lo importante es que si se planea vivir en poligamia y en pareja, es importante hablarlo y llegar a acuerdos en función de ello.

Por qué ganar 60 millones de dólares no te hará más feliz que ganar 60 mil dólares

Sociedad

Por: pijamasurf - 02/28/2017

Dan Gilbert, psicólogo de Harvard, explica por qué ganar 60 millones de dólares al año no incrementa la felicidad más que ganar 60 mil dólares anualmente

Dan Gilbert, psicólogo de Harvard, es uno de los principales expertos estudiando la felicidad de manera científica. Gilbert mantiene que el dinero hace más felices a las personas, pero sólo hasta cierto punto. Para los individuos pobres, tener más dinero se traduce en mayor felicidad, pero a partir de cierta cantidad (que en Estados Unidos es alrededor de 60 mil dólares al año) más dinero ya no significa mayor felicidad. Esto es importante porque muchas personas pasan su vida intentando volverse millonarias --cuando ya han logrado tener ingresos suficientes-- creyendo que esto los hará finalmente felices.

“No existe apenas diferencia entre ganar 60 mil euros y ganar 60 mil millones”, dice Gilbert. Esto se debe en parte a que las cuatro actividades que más felicidad producen en la vida cotidiana son tener sexo, hacer ejercicio, escuchar música y charlar. Asimismo, diversos estudios muestran que tener experiencias produce más felicidad que comprar cosas materiales. Así que si bien el dinero es importante, indudablemente está sobrevalorado en nuestra sociedad.

En general dice Gilbert, sobrevaloramos la influencia que tienen ciertos eventos como hacerse rico o enfermarse. "¿Ganar la lotería nos hará felices para siempre y quedarnos ciegos nos hará infelices? Ninguna de las dos cosas es cierta”, señala. "Los seres humanos infravaloran su propia resiliencia: no se dan cuenta de lo fácil que será cambiar su visión del mundo si ocurre algo malo. Constantemente sobredimensionan lo infelices que serán ante la adversidad”.

Quizás incluso más allá de practicar ciertas actividades que producen felicidad en la vida cotidiana, lo que determina la felicidad de un ser humano es lo que Gilbert llama un sistema inmune psicológico, que es la capacidad de enfrentar la adversidad con resiliencia y mantener una actitud positiva general. Este sistema inmune psicológico es en parte algo genético o innato, pero al igual que el sistema inmune físico, puede cultivarse y fortalecerse.