*

X

Eclipse lunar y cometa serán visibles este 10 de febrero en gran parte del mundo

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/07/2017

Este viernes 10 de febrero y sábado 11 del 2017 se podrá apreciar un eclipse lunar penumbral y el acercamiento del cometa 45P o "cometa del Año Nuevo"

Este 10 y 11 de febrero se podrá observar un eclipse lunar penumbral en gran parte del mundo. A la par se podrá ver la máxima cercanía de un cometa que ha sido visible desde poco antes del Año Nuevo, así que tendremos muchos pretextos para mirar el cielo. 

Particularmente el fenómeno del eclipse, que tendrá inicio a las 22:34pm del 10 de febrero, podrá apreciarse en toda su extensión en Europa, así como en partes de Asia y de América. El punto máximo del eclipse inicia a las 00:44 horas, tiempo universal (6:43pm de la Ciudad de México), y concluye a las 02:53, tiempo universal, así que para los que viven en la Ciudad de México será apropiado buscar la luna llena justo al atardecer. La luna llena de este mes es tradicionalmente llamada "la luna de nieve" (los eclipses lunares siempre ocurren en luna llena, en este caso en el signo de Leo).

Los eclipses penumbrales apenas son visibles y ocurren cuando la Luna se acerca al exterior de la sombra de la Tierra, fuera de la parte oscura llamada "umbra". La penumbra es la sombra más externa de la Tierra, la umbra la interna. Desde la Luna, este viernes se vería un eclipse solar parcial. En este caso, sin embargo, la totalidad de la faz lunar pasará a través de la penumbra de la Tierra, lo que hará que sea más perceptible la reducción de la luminosidad de la Luna. De cualquier manera, se aconseja utilizar un telescopio o unos binoculares para apreciar mejor el fenómeno. 

Poco después de que concluya el eclipse se podrá observar en el cielo el cometa 45P, también llamado  "cometa del Año Nuevo".

Este cometa, descubierto en 1948, se hace visible cada poco más de 5 años. Si bien se ha podido observar desde Año Nuevo --de ahí el nombre, este fin de semana llegará a su máxima luminosidad, acercándose a sólo 0.08 unidades astronómicas, lo cual es más de 11 millones de kilómetros de distancia de la Tierra. Se recomienda mirar hacia la constelación de Hércules y hacia Corona Borealis y la Osa Mayor y buscar una cola azul verdosa.

 

La magia y la ciencia cognitiva se unen para descubrir cómo manipular lo que elegimos (o creemos elegir)

En el 2005 dos científicos de la Universidad de Lund en Suecia, Lars Hall y Petter Johansson, realizaron un experimento que transformó la manera en que las ciencias cognitivas perciben la elección.

La prueba era simple: se ofrecía a un grupo de voluntarios, uno por uno, elegir la que más les agradara de entre dos fotografías con mujeres previamente seleccionadas como igualmente guapas en un grupo focal anterior.

Luego se ponían boca abajo las fotos, unas con el reverso negro y otras rojo. El mantel que cubría la mesa también era de color negro. A continuación se pedía a los participantes que tomaran la fotografía que acababan de elegir. Sin que ellos lo supieran, el investigador hacía un pase de ilusión conocido como "arte negro". Nuestras neuronas visuales están construidas para detectar y buscar el contraste; es difícil distinguir negro en fondos negros, por lo que esconder las fotografías resultaba bastante fácil.

Las fotografías se cambiaban para que los voluntarios recibieran una fotografía con reverso rojo, y al frente estaba la persona contraria a la que habían elegido en un primer momento. Este truco pasaba desapercibido por completo; sólo el 26% de los participantes lograron percatarse del cambio.

 

 

Más aún, cuando se pidió a los participantes que explicaran su selección (mirando la tarjeta que no habían elegido) no dudaron ni un poco. Rápidamente desarrollaban análisis para justificar o explicar una elección que ni siquiera habían hecho. En lugar de evaluar la carta que habían tomado de la mesa, primero actuaban y pensaban después.

Esto comprueba que el juicio de retrospectiva es una herramienta de uso constante al momento de justificar nuestras elecciones ante otros y que nuestras elecciones son fácilmente manipulables. Los científicos bautizaron esta ilusión como ceguera electiva.

Esta ceguera revela que a menudo nuestras elecciones están mucho más constreñidas y limitadas de lo que nos atrevemos a creer, es decir, que nuestro sentido de agencia al momento de tomar decisiones puede ser una completa farsa en la que el primero que se engaña somos nosotros mismos.

Para muestra, un botón: otra prueba, hecha en 2013 por el mismo equipo, analizó las reacciones de varios voluntarios que llenaron una encuesta sobre sus preferencias políticas y que luego les fue entregada con cambios drásticos. La mayoría de los participantes defendió y explicó sus elecciones, e incluso algunos manifestaron su intensión de cambiar su voto basándose en los cambios hechos a su propia encuesta.

¿Será que hacer que las elecciones de la gente favorezcan a uno u otro bando es cuestión de saber mover bien las cartas?