*

X
La contemplación alquímica de los "cuatro pensamientos que llevan a la mente al Dharma", la tecnología budista de motivación para la liberación.

Hasta ahora he vagado por el samsara.

La ignorancia, la confusión y el mismo samsara no han llegado a su fin.

Ahora que comprendo esta intolerable infelicidad una feroz determinación surge en mí.

Entro en el camino de la libertad y la felicidad verdadera y sigo la libertad del linaje de maestros para despertar plenamente es esta vida.

-Jamgon Kongtrul

 

El tantra es una forma de alquimia codificada en ciertos textos y prácticas. Lo que se busca es transformar la visión para ver lo divino en todas partes (y el ser es inseparable de la visión), utilizando la devoción, la contemplación y el yoga (la mente como el cuerpo). En el budismo tibetano se emplea la contemplación de cuatro pensamientos o ideas como práctica preliminar para entrar en el sendero de la transformación tántrica. Esto son los llamados cuatro pensamientos que giran la mente hacia el dharma o también los cuatros pensamientos que liberan a la mente del samsara (o la existencia cíclica ilusoria). Básicamente son:

1. La preciosa vida humana

2. La muerte y la impermanencia

3. El karma

4. Los defectos del samsara

La idea de meditar en estos cuatro pensamientos diariamente es inspirarnos hacia la práctica, mantener encendido el deseo de liberación y compasión (compasión al entender que el samsara es una inmensa arena de sufrimiento, de la cual, sin embargo, podemos liberarnos cultivando esta misma compasión que junto a la sabiduría completan las dos alas del ave del nirvana).

El maestro Traktung Yeshe Dorje sugiere que al contemplar correctamente estos pensamientos ocurre un proceso alquímico "que produce un cambio en la psique". Unos de los principales obstáculos que objetan los practicantes son la pereza y la procrastinación, pero, dice Traktung Yeshe Dorje,  si contemplas lo precioso del nacimiento humano, desaparece la depresión. Esto es porque, según el budismo, el nacimiento como humano es un evento sumamente raro en las infinitas vueltas del samsara y precioso en el sentido de que en él están las condiciones ideales para la liberación y el descubrimiento de nuestra naturaleza verdadera, que es siempre inmaculada, libre de todo oscurecimiento, no otra cosa que la misma budeidad. Por otro lado, al contemplar lo precioso de esta oportunidad, surge necesariamente la noción de que esta misma oportunidad está desapareciendo en este momento, ya que el mundo es impermanente. Por ello, contemplar la muerte acaba con la procrastinación. Contemplar el karma, corta con la demencia de creer que alguien más es responsable de nuestro sufrimiento o que alguien más nos puede salvar. El samsara, aunque sufrimiento en tanto a que prevalece la ignorancia, es también un sistema perfecto en el que ciertos actos producen ciertas consecuencias equivalentes --tan seguro como la rueda le sigue al buey que la empuja-- y así, si actuamos con compasión y sabiduría estaremos ya en camino de liberarnos inevitablemente (y viceversa si seguimos actuando desde el enojo, el miedo, la envidia, etc.).

La idea fundamental de la contemplación de los cuatro pensamientos que hacen girar a la mente (y la hacen entrar en consonancia con la ley que es la expresión de la verdad eterna) es que se conviertan en experiencias y no sólo en proposiciones intelectuales, según Traktung Yeshe Dorje. "Cada cambio en conocimiento requiere un cambio en el ser". Al realmente conocer algo, nos convertimos en eso que conocemos, dejamos de consumir mera información y el conocimiento se vuelve transformación: el mundo se vuelve distinto porque nosotros somos distintos. Así se ensaya el camino del tantra en el cual todo es visto como puro, perfecto, luminoso. "El plomo de las cualidades delusorias es transformado en el oro nonato de la sabiduría-conciencia". Dice Traktung Yeshe Dorje en su libro Original Innocence:

Esta es exactamente la vía del sendero tántrico. La base del camino es tu inocencia original. El trabajo del camino es remover los obstáculos para ver lo que siempre ha sido y es verdad. El resultado del sendero es habitar esta verdad. La base y el resultado son uno y el mismo. Es por esto que el sendero tántrico es llamado "el sendero del resultado". Si el sendero fuera a darte algo que no tenías antes, entonces podría perderse. Si te fuera a llevar de regreso a un jardín del que fuiste expulsado, entonces podrías otras vez ser expulsado.

 Twitter del autor: @alepholo

Conoce más sobre los 4 pensamientos que llevan a la mente al Dharma

 

Estudio confirma que los seres humanos somos cada vez más estúpidos

AlterCultura

Por: pijamasurf - 02/19/2017

Eso que muchas personas han percibido o sugerido (la estupidización de la raza humana) podría haberse comprobado científicamente

La era de la información y la hiperconectividad, la revolución de la conciencia y la evolución acelerada, son algunos de los conceptos con los que diversos seres humanos construyen una esperanza. Nos referimos a la posibilidad de algún día lograr un mundo más equilibrado y justo a pesar de la obscenidad que rige el sistema actual. Sin embargo, esto también podría leerse de otro modo, es decir, que en realidad estamos en la "era de la simulación" y que nuestra hiperconectividad es verdaderamente la desconexión sensible de la interacción humana; que la revolución de la conciencia es tan sólo un término optimista para nombrar una probable madeja de pretensión neomística y que la evolución acelerada es un espejismo del ego colectivo. 

Si las posibilidades que recién planteamos se deciden hacia uno u otro lado, eso sólo el tiempo lo dirá. Mientras tanto, lo que parece ser un hecho científicamente confirmado es que la raza humana se encuentra sumergida en un proceso de estupidización. Al menos eso sugiere un estudio publicado por la firma islandesa de estudios genéticos deCODE. De acuerdo con su investigación, los seres humanos hemos experimentado un decaimiento gradual del promedio de IQ (aproximadamente el 0.04% cada década). Y aunque la caída es bastante pequeña, la suma podría ponerse divertida. Además, esta tendencia contrasta con una contraria, ya que entre 1932 y 1974 el IQ promedio se elevó 14 puntos. 

Sobra decir que el IQ es un criterio limitado que sólo considera una cierta acepción de la inteligencia humana. De hecho hay quién, resonando con el optimismo de la expansión de la conciencia, podría afirmar que el ser humano está inmerso en un proceso de sensibilización por sobre uno de racionalización. Pero también debemos admitir que el IQ es una de las pocas variables objetivas que tenemos para medir ciertas aptitudes de nuestras funciones cognitivas. 

En caso de que fuese cierta la premisa de que los seres humanos somos cada vez más estúpidos, esto podría arrojar varios candidatos causales, entre ellos las redes sociales, la comercialización de la conciencia, el culto al ego disfrazado de trascendencia o nuestra triste desconexión del gran maestro del ser humano, la naturaleza...