*

X

Este genial video captura el momento que detonó el "verano del amor" del movimiento hippie en 1967

AlterCultura

Por: Pijamasurf - 01/16/2017

La reunión del Human Be-In en 1967 en San Francisco: el momento mágico crucial del movimiento hippie

Sueños de paz, amor y psicodelia inundaban los campos de San Francisco. Poesía, danza, marihuana, LSD, flores, mantras, inocencia y ciertamente un poco de ingenuidad abundaban.

La reunión del Human Be-In en los Polo Grounds de San Francisco el 14 de enero de 1965 es considerada el evento seminal que propulsó la psicodelia a la escena nacional en Estados Unidos e introdujo la contracultura a los suburbios. Se reunieron ahí personajes emblemáticos como Tim Leary, Allen Ginsberg, Gary Snyder, Michael McLure y otros; la música corrió a cargo de bandas como Jefferson Airplane, The Grateful Dead o Quicksilver Messenger Service. Owsley Stanley proveyó el LSD, con dosis de White Lightning especialmente producidas para el evento. Por ahí también andaban los Hell's Angels. De aquí surgió el famoso "Summer of Love".

En 26 minutos este video captura la esencia de este memorable evento que de alguna manera es un fractal de todo el movimiento hippie, una muestra representativa de toda esta cultura.

Hoy en día, el revisionismo puede sugerir que los sueños eran un tanto ilusos, que todo fue cooptado por el mercado, que hubo demasiadas drogas y pocos cambios efectivos y duraderos. Y sin embargo, la genuina intención de cambiar el mundo, la magia de la mente, la poesía, la belleza, la libertad --al menos en los asistentes-- en la gente común y corriente, fueron reales y es difícil encontrar otro momento así en la historia. Es por ello que ver estas imágenes produce una especie de profunda y eléctrica nostalgia de lo no vivido, de un tiempo que todos quisiéramos vivir, más cerca del paraíso.

 

 

Un controvertido método de exploración sexual diseñado para compartir sensaciones y experiencias sin necesidad de coito

La gran mayoría de las prácticas sexuales de Occidente se han concentrado de manera exclusiva en el placer masculino. Ya sea desde el completo desconocimiento de la anatomía femenina o la satanización del placer de la mujer, nuestras sociedades han heredado prácticas machistas difíciles de desarraigar.

Siguiendo la marcada tendencia a adoptar prácticas y estilos de vida inspirados en las filosofías orientales (adaptadas para el mundo occidental), Nicole Daedone y Robert Kandell crearon en 2001 OneTaste, empresa fundada en San Francisco y dedicada a la investigación y enseñanza de la técnica de meditación orgásmica.

Esta técnica se centra en el orgasmo femenino como punto de encuentro, comunicación y vinculación entre dos personas, el acariciante y la acariciada. Para practicarla se construye un nido con almohadas en el que la mujer, de aquí en adelante la acariciada, practicando diferentes posiciones asociadas a distintas propiedades y efectos posteriores en el cuerpo, se recuesta, sin ropa del ombligo para abajo, para que su acariciador –pidiendo permiso, concentrado en la sensorialidad de su acompañante, comunicándole cada movimiento– coloque suavemente su dedo en el clítoris de su compañera y durante 15 minutos cronometrados exploren las sensaciones que se producen. Posteriormente se entabla un diálogo para que ambas partes verbalicen y describan su experiencia al otro.

Todo esto está basado en la idea de que nuestras prácticas sexuales tienden a estar enfocadas en lograr un objetivo: el orgasmo. Esta ruta es progresiva y ascendente, concentra una gran cantidad de energía para luego liberarla sin más y, como describe su página oficial, dejarte “empobrecido”. Esta visión del sexo, a la que llaman orgasmo 1.0, proviene de la sexualidad masculina, de acuerdo con los seminarios que describe Jaeger en su artículo para Evening Standard.

En cambio, la meditación orgásmica está basada en la ruta compleja de los orgasmos femeninos, una montaña rusa de sensaciones sin meta o principio, el vuelo de una mariposa que recorre el mundo sin brújula o mapa. Intuitivo y dinámico, ellos lo conocen como estado orgásmico u orgasmo 2.0, un estado de conciencia al que se llega a través del empuje sexual.

Según sus propios estatutos la organización busca “crear un lugar limpio y bien iluminado donde la sexualidad, las relaciones y la intimidad puedan ser discutidos de manera abierta y con honestidad”.

Combinan nociones de sexo tántrico para extender la gama sensorial de sus practicantes; meditación para dar cuenta de la estaticidad del cuerpo y yoga para tomar conciencia del cuerpo en movimiento.

Luego de su gran éxito han abierto sucursales en otras seis ciudades de Estados Unidos, Inglaterra y Australia. Para muchas, se trata de una alternativa saludable y benéfica para sostener una vida sexual plena; para otras es el inicio evidente de una manía y una extraña forma de culto pues en sus prácticas sólo han encontrado una manera fácil de despersonalizar el encuentro erótico, recubrirlo de una espiritualidad impostada y hacer un culto unilateral del placer femenino.