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El privilegio del 1% en tiempos de desigualdad global (FOTOS)

Arte

Por: Kin Navarro - 01/16/2017

El controvertido libro que muestra a través de la fotografía el grave desequilibrio financiero en el que vivimos

Hoy, quizá como nunca, la riqueza ha sobrepasado nuevos límites: millones mueren de hambre y padecen enfermedades derivadas de trabajos que rayan en la esclavitud, otros tantos deambulan sin techo sobre sus cabezas y con el estómago vacío, el camino al futuro es incierto y está pavimentado con carencias irresolubles; en el otro lado, los objetos de lujo encuentran problemas para ajustarse a las posibilidades de aquellos pocos que pueden pagarlos, no son lo suficientemente caros para una clase global que concentra en pocas manos mucho más de la mitad de lo que países enteros se atreven a soñar en sus presupuestos de gasto público.

Myles Little, editor irlandés establecido en Nueva York, se ha dado a la tarea de curar el libro/muestra fotográfica El privilegio del 1% en tiempos de desigualdad global. Inspirado por sus conversaciones con Daniel Brena, director del Archivo fotográfico Manuel Álvarez Bravo (Oaxaca, México), Little seleccionó imágenes tomadas por algunos de los más destacados artistas en la materia, fotografías que muestran de forma sutil, calmada y contemplativa escenas donde la desigualdad desborda en silencio.

 

"Un predicador callejero llama a Wall Street a arrepentirse". 2011, Christopher Anderson, Magnum Photos.

 

Quizá podamos creer que entendemos el bienestar económico a través de la televisión y los periódicos, en realidad vemos representada apenas una gota de toda la cubeta. En 2014, el atleta mejor pagado del mundo, Floyd Mayweather, hizo 105 millones de dólares. En el mismo año, el gerente mejor pagado del mundo en un fondo de cobertura, Kenneth Griffin, hizo 1.3 billones. Mayweather es famoso a nivel mundial, la mayoría no sabe quién es Griffin. Creemos que entendemos la desigualdad pero no es verdad.

 

"Cheshire, Ohio". 2009, Daniel Shea.

 

Desde 2015 el libro ha viajado, montándose como exhibición en festivales de fotografía y muestras internacionales en todos los continentes (aunque no en todos los países).

Quería tomar prestado el lenguaje del privilegio y usarlo para que se observara a sí mismo y así, criticar el privilegio. […] Algunas de las imágenes señalan en el mapa puntos críticos sobre la opulencia como la educación, el ocio y la salud (mientras evitan clichés como los abrigos de piel o los jets privados). Otras imágenes se posicionan fuera del mundo del 1% y lo miran desde afuera.

 

"El chef de un hotel de lujo cercano espera a que regresen sus invitados de un paseo en globo para servirles champaña en medio de la Reserva Nacional Maasai Mara, Kenya". 2012, Gillaume Bonn, INSTITUTE.

 

 

"Una multitud protesta por la cumbre del G8 en Heiligendamm, Alemania". 2012, Jörg Brüggeman, OSTKREUZ.

 

 

"Un hombre flota en la piscina del piso 57 del Marina Sands Hotel, a sus espaldas los rascacielos del distrito financiero de Singapur". 2013, Paolo Woods y Gabriele Gaimberti, INSTITUTE.

 

 

"Roma Hills, casas custodiadas mirando al este; 3,000-8,000 pies de altura, Henderson, NV". 2012, Michael Ligth.

 

 

"Jeff Koons, Stedelijk, Amsterdam". 2012, Henk Wildschut.

 

 

"Pecera, Departamento de Fraude, Centro de Investigación Criminal, Grecia". 2012, Eirini Voulormis.

 

 

"Sin título, número 11. Intrusos en la cara rocosa, Mina de Mara Norte, Tanzania". 2011, David Chancellor, Kiosk.

 

 

"Sin título, número 4, seguridad de la mina, Tanzania. De la historia 'Intrusos'". 2011, David Chancellor, Kiosk.

 

 

"Un hombre sin piernas pule las estrellas en el paseo de la fama de Hollywood". 2005, Juliana Sohn.

 

 

"Hollywood, California". 2007, Jesse Chehak.

 

 

"Varvara en su sala de cine en casa". Moscú, 2010, Anna Skladmann.

 

 

"Ópera de Monte Carlo, Monte Carlo, Mónaco". 2009, David Leventi.

 

 

"Polvo #6723, de la serie 'República del polvo'". 2012, Sasha Bezzubov.

 

 

"Faisanes colocados en la parte trasera de la camioneta de un cazador en Inglaterra". 2011, Ben Quinton.

 

 

"Buscapleitos, planta Packard Motor Car Company, Detroit, Estados Unidos". 2009, Andrew Moore, Yancey Richardson Gallery.

 

 

"Mucamas preparan la habitación para un invitado en una mansión en Kenia". 2011, Guillaume Bonn, INSTITUTE.

 

 

The Highline encima de la calle 34, Eastward". 2004, Jesse Chehak.

 

 

"Patrón de aterrizaje sobre LaGuardia, Brooklyn". 2006, Kevin Cooley.

 

 

"Shangai cayendo (demolición de Fuxing Lu)". 2002, Greg Girard.

 

 

"La supercomputadora de Daimler Chrysler en su central de operaciones en Sttugart. La computadora trabaja principalmente en pruebas de choque y diseño aerodinámico". 2005, Simon Norfolk, INSTITUTE.

 

 

"Tong, de 29 años, posa para sus fotos de boda en el Princess Studio, un estudio de fotografía para bodas en Shangai, China". 2013, Guillaume Herbaut, INSTITUTE.

 

 

"Algunos de los 25 mil miembros de la iglesia del nuevo bautismo del predicador Eddie Long en Atlanta, Estados Unidos. Long, que ha recibido millones como salario de la iglesia, reza porque todos sus feligreses sean recompensados por Dios con riquezas". 2010, Nina Berman, NOOR.

 

 

"Un hombre de 25 años en Londres se prepara para recibir una cirugía que reducirá el tamaño de su nariz". 2011, Zed Nelson. 

 

"Universidad de Harvard". 2011, Shane Lavalette.

 

 

"Chrysler 300". 2007, Floto+Warner.

 

 

"Sin título, número 5 de 'Hedge'". 2010, Nina Berman, NOOR.

 

 

"Proyector". 2012, Mike Osborne.

 

 

"Paraíso ahora 18". 2008, Peter Bialobrezki.

 

En marzo de 2015, el inversor billonario Paul Tudor Jones II declaró publicamente que la brecha en el bienestar no podría persistir, que se cerraría. En la historia siempre pasa así. Típicamente pasa en alguna de estas tres formas: a través de la revolución, de impuestos más altos o con guerras. Así que, ¿cuál será?

 

Lascaux: la apasionante historia detrás del santuario de arte prehistórico

Arte

Por: PijamaSurf - 01/16/2017

Nazis, perros y la afortunada casualidad que permitió a la humanidad conocer las increíbles pinturas rupestres resguardadas durante cientos de años

1940: durante la invasión nazi en Francia la huida del profesor Henri Breuil, de 60 años, acabaría con uno de los hallazgos de arte prehistórico más interesantes del siglo XX.

Breuil trabajaba en el Instituto de Paleontología Humana y en el Museo del Hombre de París, que había sido tomado desde mayo de aquel mismo año. El también clérigo se sumaba a una oleada masiva de personas tratando de escapar del control del Reich; luego de alquilar un coche viajó acompañado de una cuidadosa selección de documentos y piezas de interés científico para instalarse en un pequeño pueblo al sur, Brive-la-Gaillarde.

Instalado en casa de Jean Bouyssonie, un excompañero del seminario, recibió una extraña carta en septiembre. El remitente era León Laval, un maestro retirado de una población a 25km de ahí llamada Montignac. En ella le invitaba a visitar un descubrimiento reciente.

En los alrededores del antiguo castillo abandonado de la familia Lascaux, de la que toma su nombre, se encuentra la cueva. En aquel entonces, tapada por derrumbes y corrimientos de tierra, formaba parte del folclor local a través de leyendas en las que se aseguraba que el tesoro de los antiguos nobles era resguardado por el ánima de un sacerdote.

En 1920 un abeto derribado por un trueno permitió brevemente la entrada a las grutas, que emitían extraños sonidos. Luego de que un burro fuera devorado misteriosamente por la cueva, los lugareños decidieron tapar el boquete abierto para proteger su ganado. Sus secretos tendrían que esperar 20 años más para que el paso distraído del joven Marcel Ravidat y su perro los revelaran.

Tras una tarde tranquila paseando por el lugar el perro daría con un hoyo oculto entre los matorrales, que seguiría cavando con ahínco hasta encontrar un espacio amplio que tendrían que explorar más tarde, debido la llegada de la noche.

Días después, acompañado de amigos y ayudado por un cuchillo casero, el joven Ravidat terminaría rodando dentro de la cueva para descubrir maravillado las pinturas que cubrían el techo. En ellas aparecían caballos, osos, bisontes, uros (un bóvido ya extinto) y toros plasmados con esmero. Decidieron comunicar su hallazgo al maestro del pueblo, que a su vez se comunicaría vía postal con Breuil.

 

 

Durante los 3 meses siguientes Breuil estudiaría las pinturas hasta calcular su antigüedad y situarlas en el período auriñaciense (de 38 mil a 30 mil años de antigüedad), aunque luego se les situaría en el período magdaliense (de 17 mil a 18 mil años de antigüedad).

Las cuevas fueron abiertas al público en 1948, pero el calor humano y la luz artificial dañaron las pinturas y se cerró su paso en 1966.

 

 

Estudios posteriores muestran que los 80m de longitud encierran mil 963 dibujos o unidades gráficas, pinturas y grabados en su mayoría de animales. Para Breuil, la importancia del sitio era comparable a la cantábrica Altamira.