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Argentinas transforman letra sexista de reguetón en un discurso feminista (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/09/2017

¿Reguetón feminista? Suena contradictorio, pero estas jóvenes argentinas lo hicieron posible

Como es sabido, el reguetón es un género musical que muchos vilipendian, entre otras razones, por el sexismo de sus letras, en las que usualmente se habla de la mujer como un objeto sexual, pasivo, dispuesta únicamente para satisfacer los deseos del hombre. Acorde a esto, en los videos musicales de estas canciones suelen aparecer mujeres de cuerpos esculturales en actitudes de seducción o servicio al cantante que los protagoniza, hombre en prácticamente todos los casos. Todo lo cual, sin embargo, no resta popularidad al reguetón, y de hecho hasta parece hacerlo aún más atractivo para ciertas personas.

En un gesto que podría calificarse como de búsqueda de equilibrio, un par de jóvenes argentinas tomaron una canción que se encuentra actualmente en boga y cambiaron su letra para hacerla “feminista”.

En la canción original, un hombre se queja de que una mujer “se hace la difícil” por negarse a bailar con él. En la versión de las jóvenes argentinas, las mujeres simplemente defienden el derecho de toda mujer (o de toda persona) a bailar sin más, sin que eso signifique una suerte de acuerdo tácito de cortejo o seducción.

La postura a algunos les parecerá sensata, a otros radical y sin duda habrá quien se burle de esto. En cualquier caso, el gesto tiene ingenio y acaso por esto baste para llevarnos a pensar sobre las ideas y actitudes que fomentamos con algo tan aparentemente inocuo como un género musical.

Aquí el video y la transcripción de la letra.

 

Me dice hola y yo le digo goodbye
Me dice “nena como tú ya no hay”
Le digo no me busques ni faltes el respeto
Que con tus comentarios no subís ningún ego eh oh

 

Suena la música y lo que yo quiero
Es bailar tranquila sin sentir tu franeleo
No puedo, me dice “yo te quiero”
Todo se complica y yo quedo como la del Picky picky picky picky picky

 

Me acusa de picky picky picky picky picky picky
Se hace el de izquierda y parece de derecha
Me dice “compañera” igual se enoja si no quiero chapar
picky picky picky picky picky picky

 

Yo le explico que ese amor es un fracaso
Que el patriarcado se filtra por todos lados
Que hay que deconstruir esa forma de amarnos
Dime de paso si entendiste algo, ¡ay!

 

Me ignora y se da la vuelta sin siquiera hablarme…
Y yo pienso cómo hacer para que lo entienda él
Que yo vine a bailar eh eh
Escabiar eh eh, y pasarla bien
Yo quería decirle eh, que se vaya ah

 

Todo se complica y yo quedo como la del Picky picky picky picky picky

 

Me acusa de picky picky picky picky picky picky
Se hace el de izquierda y parece de derecha
Me dice “compañera” igual se enoja si no quiero chapar
picky picky picky picky picky picky

 

Nene vos hablas en asambleas por ahí
Presumís tus ideales a lo bolchevi’
Y yo, hoy lo único que quiero es bailar
Y vos me apoyas y chamuyas con Marx

 

Me dice hola y yo le digo goodbye
Me dice “nena como tú ya no hay”
Le digo no me busques ni faltes el respeto
Que con tus comentarios no subís ningún ego eh oh

 

Suena la música y lo que yo quiero
Es bailar tranquila sin sentir tu franeleo
No puedo, me dice “yo te quiero”
Todo se complica y yo quedo como la del Picky picky picky picky picky

Estas 4 expresiones demuestran que las palabras más sencillas son a veces las más elocuentes

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/09/2017

Los detalles más mínimos son a veces los más memorables, y estas palabras así parecen demostrarlo

El lenguaje es como una constelación. A la distancia lo vemos como un todo, un universo autosuficiente y que no precisa más que de sí para continuar existiendo. Sin embargo, al igual que sucede con la exploración astronómica, conforme nos acercamos a esa totalidad, descubrimos detalles que antes escapaban a nuestra vista. Vemos sistemas organizados en torno a estrellas específicas, planetas de órbitas insomnes, astros moribundos y otros apenas nacientes. El lenguaje es un poco así: palabras que hacen girar a otras a su alrededor, palabras llenas de luz, palabras que incluso los exploradores han olvidado… Y entre éstas, palabras sencillas que, inesperadamente, son tanto o más expresivas que aquellas que podríamos calificar de grandilocuentes.

A continuación, en un ejercicio que algo tiene de taxonomía, compartimos cuatro expresiones que a pesar de ser algunas de las más sencillas en español, dicen mucho más de lo que esperaríamos.

Te invitamos a conocerlas y a agregar otras que conozcas en la sección de comentarios de esta nota.

 

Esta palabra puede parecer muy simple, pero en la vida no es del todo sencillo aprender a usarla. Algunos dicen Sí a todo, aun cuando quizá debieran utilizarla con mayor conciencia. Otros, en cambio, suelen vivir instalados en el No, en la resistencia al flujo natural de la vida: decimos No a una separación, al dolor, al sufrimiento, y a veces incluso a la felicidad, al placer y al amor. En Walking Life, la película de Richard Linklater (2001), uno de los personajes sostiene esta hipótesis sobre las implicaciones de decir Sí a la vida:

"De hecho, sólo existe un instante, y es este, y es la eternidad. Es el instante en el cual Dios plantea una pregunta, que es, básicamente, ‘¿Quieres, ya sabes, ser uno con la eternidad? ¿Quieres estar en el cielo?’. Y todos respondemos: ‘No, gracias. No ahora’. De tal modo que el tiempo es ese constante decir ‘No’ a la invitación divina. Quiero decir, eso es el tiempo. Es decir, no hay más en el 50 a. C. que en el 2001. Sólo está este instante, y es ahí donde siempre estamos". Y después ella me dijo que, de hecho, esa es la narrativa de vida de todas las personas. Que, ya sabes, más allá de las diferencias fenoménicas, no hay sino una historia, y esa es la historia de pasar del ‘No’ al ‘Sí’. Toda lo vida es un ‘No, gracias; no, gracias; no, gracias’, hasta que finalmente es un ‘Sí, me rindo. Sí, acepto. Sí, lo abrazo’. Ese es el viaje.

 

Gracias

Esta es probablemente una de las palabras más sencillas de todos los idiomas y también una de muchos efectos en nuestra vida diaria. El agradecimiento es el terreno donde la compasión echa sus raíces, pues dar las gracias es, en buena medida, dar el lugar que le corresponde a todo lo que recibimos cada día, tomándolo de donde viene y colocándolo en el lugar de nuestra vida que mejor le sienta.

 

Cuídate

No son muchos los idiomas actuales en los que se use este imperativo como fórmula de despedida. Pasa en el español de México y de algunos otros países latinoamericanos, también en el inglés de Estados Unidos. Pero más allá de la singularidad, esta partícula verbal es sumamente elocuente, pues es como una síntesis de la importancia que ciertas personas tienen en nuestra vida, una especie de deseo que algo tiene de conjuro mágico para invocar la protección y el cuidado para aquellos a quienes más queremos.

 

¿Me escuchas?

Esta pregunta puede sonar un tanto trivial, e incluso puede ser que en nuestra vida la usemos a cada tanto, por ejemplo, cuando hablamos por teléfono y por un momento creemos que la otra persona al otro lado nos ha perdido, o nosotros mismos caemos en un silencio perturbador. Su significado, sin embargo, es profundo, pues, paradójicamente, escuchar es una de las habilidades menos comunes de nuestro tiempo, tan caracterizado por las comunicaciones. Escuchar a una persona es alcanzar a distinguir el lugar desde el cual nos está hablando, su posición como amigo, padre, pareja, compañero de trabajo, vecino, etc.; la historia que lo llevó al momento en que coincidimos con ella, sus posibilidades y limitaciones. Cuando escuchamos de verdad salimos del encierro de nuestro Yo para compartir un instante con el Otro.

 

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