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"Esto es un insulto a la vida": Miyazaki sobre la animación hecha con inteligencia artificial (VIDEO)

Arte

Por: pijamasurf - 12/12/2016

Con lucidez, Hayao Miyazaki da el argumento definitivo de por qué la creatividad auténtica nunca podrá ser replicada por una máquina

Hayao Miyazaki es sin duda una de las pocas personas de nuestro tiempo cuya fama mundial es fruto de su propio trabajo, de la dedicación con que lo realiza y cabría decir que incluso del amor con que lo ha sostenido durante estas décadas.

En buena medida esto se debe a que Miyazaki pertenece, por así decirlo, a otro “espíritu de la época”, uno en el cual se sabía y se aceptaba que toma tiempo hacer cosas de valor y que, por otro lado, este mismo es indisociable del esfuerzo con que se hace, la experiencia, la curiosidad, el deseo, el interés por hacerlo mejor y otros factores que, por alguna razón, ahora no se toman mucho en cuenta.

¿Qué explica este cambio de paradigma? A juzgar por lo que se mira en este video que compartimos, la irrupción de la tecnología digital tiene mucho que decir al respecto. Si nos limitamos únicamente al ámbito de la animación, es más o menos evidente que no es lo mismo dibujar a mano que tener el dibujo de una máquina que fue programada para realizarlo. Quizá el resultado final parezca similar y quizá incluso el de la máquina sea más admirable, pero las implicaciones de uno y otro proceso son enteramente distintas. El ser humano puede innovar, equivocarse, seguir su intuición mientras dibuja, tener una idea espontánea respecto de su trabajo, pero la máquina…

En el video (que comenzó a circular en Internet desde hace unos días), un grupo de tres estudiantes presenta a Miyazaki y a un productor de los Estudios Ghibli una animación hecha por una inteligencia artificial, en la cual un cuerpo sanguinolento se arrastra por el suelo. “Este movimiento es muy aterrador, y podría usarse en videojuegos de zombis”, dice uno de los estudiantes.

La respuesta de Miyazaki, sin embargo, es poco alentadora. La traducimos aquí, íntegra:

Bueno… Todas las mañanas, no ahora, pero veía a un amigo que tenía una discapacidad… para él era tan difícil incluso nada más que chocar las manos: los músculos de sus brazos estaban muy entumecidos como para alcanzar mi mano. Ahora, si pienso en él, no puedo ver esto y encontrarlo interesante. Quienquiera que haya creado esto no tiene idea de qué es el dolor o cualquier otra cosa. Estoy absolutamente disgustado. Si de verdad quieren hacer cosas horripilantes, pueden seguir y hacerlas. Yo quisiera nunca incorporar esta tecnología a mi trabajo. Siento decididamente que esto es un insulto a la vida.

Después de esto, el productor que acompaña a Miyazaki pregunta a los estudiante por el objetivo de su labor. Uno de ellos responde que quieren “construir una máquina que dibuje imágenes como los seres humanos lo hacen”.

Y es quizá en ese contraste –entre el comentario preciso aunque demoledor de Miyazaki y la respuesta tontamente ingenua del estudiante– donde se adivina la distancia que separa a ambas épocas: una donde se concibe a la creatividad como un trabajo esencialmente vital (es decir, lleno de vida, en todos los sentidos y aspectos posibles), y otra en donde eso mismo es tan poco valioso que se cree admisible entregar su producción a una máquina, como cualquier otra mercancía.

Un año con intensas películas que nos hablaron de la moral humana como un lugar lejano, un sitio físico para proyectarse en la pantalla, casi inalcanzable, al que hay que llegar tras un largo viaje

Un año con intensas películas que nos hablaron de la moral humana como un lugar lejano, un sitio físico para proyectarse en la pantalla, casi inalcanzable, al que hay que llegar tras un largo viaje; ya sea una road movie externa o psicológicamente interna. Personajes que cambian mirándose a sí mismos, indagándose, entendiéndose y aceptándose, para finalmente poder trascender la neurosis.

 

10. La academia de las musas (José Luis Guerín)  

Una reflexión metafísica sobre el deseo y el amor platónico. Guerín articula mejor que nunca el documental como una ficción, para cambiar los roles del entorno y crear laberintos internos en sus personajes, que se recorren en sus relaciones interpersonales.  

 

9. Entretenimiento (Rick Alverson)

Una crítica del american way of life como stand up comedy llena de humor negro. Una road movie que se apoya en el talentoso Neil Hamburguer como sátiro que indaga la realidad tras las apariencias, con ayuda de la violencia verbal, viviendo todas las sutiles violencias pasivas del sistema.  

 

8. El abrazo de la serpiente (Ciro Guerra)

Una épica cinta de aventuras ecológica, que nos presenta a las culturas indígenas como portadoras de la medicina que nos puede salvar de la destrucción contemporánea. Ciro Guerra había sorprendido con su anterior cinta Los viajes del viento (2009) que exploraba el espíritu colombiano en todo su territorio por medio de la música de un acordeón, ahora salta a una obra universal que explora al Amazonas como joya de la humanidad que hay que proteger.

 

7. Las mil y una noches (Miguel Gomes)

El conjunto de cintas que constituyen un único discurso de cómo enfrentar la crisis financiera con imaginación, apoyándose en un lenguaje que el sistema tecnócrata no entiende: el arte clásico universal; para desarrollar la espiritualidad dentro del desempleo y problemas similares que aquejan al individuo actual en este mundo globalizado.

 

6. La bruja (Robert Eggers)

En apariencia una sencilla cinta de terror sobre la paranoia sexual dentro de la familia, donde se alojan los problemas de una comunidad, proponiendo a la brujería como la manera de expresión ancestral femenina que ha sido negada por siglos.

 

5. El Caballero de Copas (Terrence Malick)

Una genial obra maestra existencial, que nos habla de lo antiguo en lo nuevo y cómo encontrarlo. Una exploración personal esotérica apoyada en los arcanos del tarot como ventanas al infinito, a verdades inmutables. La sexualidad como escalera al cielo o túnel hacia el infierno, la escritura como liberación astral.   

 

4. El demonio neón (Nicolas Winding Refn)

Una experiencia estética que plantea a la vanidad como uno de los demonios que tienen atrapada a la sociedad global. El discurso plástico taladra el inconsciente y la magia no se hace esperar en la sala oscura del cine, poesía visual y auditiva que nos lleva lejos dentro de nosotros mismos.

 

3. La langosta (Yorgos Lanthimos)

Película que elabora una absurda ciencia ficción, que proyecta los dos caminos que se abren en este nuevo siglo para el individuo, ser parte del sistema o rebelarse de la forma más ingeniosa que se pueda concebir. Los mitos griegos se uniforman a la moda, en pasillos de Aldous Huxley.

 

2. Anomalisa (Charlie Kaufman, Duke Johnson)

Joya artesanal animada existencial que indaga sobre el amor y el erotismo, sus fronteras, sus confluencias, sus contradicciones. ¿Qué hay del otro lado del arcoíris? Por lo general imaginamos que el pasado era mejor, que algo hicimos mal, que hay algo que recuperar, cuando en realidad el presente es lo único que hemos tenido siempre, quizás es hora de aprenderlo a disfrutar.

 

1. La llegada (Denis Villeneuve)

Brillante fabula metafísica, vestida de ciencia ficción, con impresionante manufactura. Elefantes alienígenas que desaparecen tras dejar en claro que todo reside en el interior de todo integrante de la humanidad, el tiempo y la memoria crean realidades, aunque en realidad no existan.

 

Twitter del autor: @psicanzuelo