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Estas fotografías de la dinastía Qing nos muestran un mundo perdido en los anales de la historia

Arte

Por: pijamasurf - 12/16/2016

Este testimonio visual de la última dinastía china nos invita a reflexionar sobre el poder del arte

La dinastía Qing, también conocida como dinastía manchú, fue la última dinastía imperial china y tuvo su capital en Pekín, ahora Beijing, hasta la abdicación de su último emperador en el año 1912. Un catálogo de imágenes de increíble valor histórico sobre esa época sobrevive hasta nuestros días gracias a Thomas Child, un ingeniero inglés que fue contratado por el Servicio Imperial de Aduana Marítima para trabajar en Pekín cuando tenía 29 años. Child no realizó el viaje solo, ya que llevó su cámara consigo, de tal manera que durante las siguientes 2 décadas tomó aproximadamente 200 fotografías que ahora nos muestran un mundo perdido en los anales de la historia. 

 

Algunas de estas imágenes muestran una boda y los preparativos, otras son de ejemplos de arquitectura, incluyendo imponentes pagodas y la legendaria Muralla China. También, en ellas podemos observar el rostro de algún monje budista y su discípulo frente a un altar a Manjushri, así como una panorámica del más importante canal de Pekín lleno de botes y una misteriosa visión de la Ciudad Prohibida. La reflexiva belleza de estas raras imágenes inevitablemente nos invita a pensar en las palabras de Ansel Adams: 

 

La fotografía es algo más que un medio para comunicar ideas. Es un arte creativo. 

 

 

 

 

 

 

"El conejo caliente": la genial animación de erotismo abstracto entre animales de distintas especies

Arte

Por: pijamasurf - 12/16/2016

El erotismo no es exclusivo de los seres humanos, mucho menos la libido; ambas premisas quedan probadas en este genial corto

El erotismo podría ser también una fuerza constante en el mundo animal. Al menos eso sugiere El conejo caliente, un cortometraje exquisitamente animado que muestra las aventuras erógenas, y en esencia abstractas, que protagonizan un conejo, un jabalí y una reptil. En esta pieza, obra de la francésa Géraldine Gaston, la pasión interespecies apela a un surrealismo un tanto confuso que tras terminar de ver el corto deja al espectador con un extraño sabor de boca (¿qué no es ese el desenlace de muchos arrojos originalmente eróticos?).