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4 deliciosos cocteles con un ingrediente muy especial: cognac

Buena Vida

Por: pijamasurf - 12/01/2016

Ni resaca ni ingesta calórica: dos grandes beneficios de mezclar con cognac.

Beber alcohol implica, en mayor o menor grado, ciertas circunstancias, en especial aquellas que agrupamos bajo el temible nombre de “resaca”. Como sabemos, el alcohol genera efectos en el funcionamiento de nuestro cuerpo que resultan en síntomas como la deshidratación, el dolor de cabeza, cierto cansancio y otros que varían de cuerpo en cuerpo.

Sin embargo, un caso específico de estos efecto se encuentra en la calidad del licor que se bebe. Como se sabe (casi siempre por experiencia), una bebida barata provoca usualmente una resaca muy cara, y viceversa, una bebida en la que se invierte un poco más puede hacer que, casi mágicamente, al día siguiente despertemos frescos y como si no hubiéramos bebido ni una gota de alcohol.

Esto se debe un sustancia que se encuentran en toda bebida alcohólica conocida como “congénere”, la cual es resultado de la fermentación. Bajo este nombre se agrupan alcoholes como el metanol, aceite de fusel y otros químicos orgánicos como la acetona, el acetaldehído o el tanino. Como podemos adivinar ya desde los nombres, los congéneres son impurezas que, como tales, tienen cierta toxicidad para nuestro cuerpo.

Lo interesante es que aunque dichas sustancias están en todas las bebidas alcohólicas, no se encuentran en la misma proporción. Y esto depende en buena medida de la calidad de los ingredientes que se usan en la destilación de un licor y, por otro lado, en el cuidado que se pone en esta. En los licores de mayor calidad usualmente el proceso de producción también conlleva un buen esmero, de ahí que al momento de llegar al cuerpo de quien lo bebe, eso especial se transmita.

A continuación, y porque también esto es parte de vivir y disfrutar, compartimos 4 recetas de atractivos cocteles que tienen como licor principal el cognac, una bebida que por su bajo contenido calórico y su proceso especial de de destilación nos libera de la preocupación de consumir calorías de más y, sobre todo, de despertar al día siguiente con una resaca insufrible. Sólo como dato comparativo, entre el cognac y otros licores que usualmente se consideran de bajo contenido calórico, vale la pena mencionar que de acuerdo con la base de datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, el whisky, el vodka, el ron y la ginebra aportan todos 250 calorías por cada 100 gramos, mientras que el cognac aporta 231 calorías/100g. Sin duda una bondad del cognac que por sí misma ya nos invitan a probarlo.

Las mezclas que enlistamos conservan esas mismas cualidades, esto para demostrar que vivir se trata de disfrutar, por el solo hecho de que la vida es muy especial.

 

Hennessy STRAWBERRY

1 ½ onzas de Hennessy Very Special

¾ onza de fresas hechas puré

¼ onza de extracto de vainilla natural

½ vaina de vanilla

Vierte todos los ingredientes en un shaker junto con 5 o 6 cubos de hielo. Cierra y agita bien. Sirve en un vaso bajo y adorna con la vaina de vainilla.

 

Hennessy PASSION

1 1/2 onzas de Hennessy Very Special

3 ½ onzas de jugo natural de maracuyá

1 rodaja grande de naranja

Vierte el cognac Hennessy Very Special y el jugo de maracuyá en un vaso bajo con hielos. Exprime la rodaja de naranja. Agita durante algunos segundos. Sirve.

 

Per sempre

1 1/2 onzas de Hennessy Very Special

1/2 onza de campari

1/2 onza de amaro

2 toques de bíter de naranja

Cáscara de naranja

Mezcla todos los ingredientes (excepto la cáscara de naranja) en un vaso con hielo y agita hasta que se enfríe. Vierte sobre un hielo grande en un vaso bajo. Para terminar, añade la cáscara de naranja.

 

Hennessy GINGERPEAR

1 3/4 onzas de Hennessy V.S.

3/4 onza de jugo de pera

1 rebanada delgada de jengibre

1 rebanada de pera fresca

Machaca la rebanada de jengibre en el fondo de un shaker. Añade el jugo de pera, el cognac Hennessy y 5 o 6 cubos de hielo. Cierra el shaker y agita bien. Vierte con cuidado sobre un hielo grande en un vaso bajo. Adorna con la rebanada de pera.

 

#ThisIsVerySpecial 

Tener una vida plena es lo más sencillo del mundo, y estos 15 hábitos son la evidencia

Buena Vida

Por: pijamasurf - 12/01/2016

Si has escuchado decir que lo simple y lo sencillo es lo valioso de la vida, es cierto, siempre fue cierto

¿Y conseguiste lo que
querías de esta vida?
Lo conseguí.
¿Y qué querías?
Considerarme amado, sentirme
amado en la tierra.

Raymond Carver

En ciertos momentos de nuestra vida podemos creer que para tener una existencia valiosa es necesario acometer grandes hazañas, perseguir el reconocimiento, trabajar duro para tener todo lo que nos dicen que debemos tener. Vivimos en función de lo mayúsculo, lo admirable, lo que creemos que miran otros, y empleamos más de lo necesario en satisfacer esa exigencia cuyo propósito, curiosamente, está en el punto opuesto del espectro.

¿Cuál es ése? Los hechos mínimos, la cotidianidad, eso que a veces sucede mientras nuestra atención está puesta en otra cosa. Comer bien, recibir el abrazo de un amigo, ayudar, cumplir con nuestros compromisos, hacer lo necesario para tener lo que de verdad queremos, ser amable con los demás, cultivar nuestro intelecto, mantener relaciones saludables… Lo que resulta de todos estos hechos simples es nuestra vida, y su valor está dado por la calidad de la intención con que los realizamos.

A continuación retomamos un post publicado originalmente en The New York Times con 15 prácticas capaces de transformar una existencia, y no porque nos alienten a lo grandioso, sino más bien porque nos invitan a atender eso menor que, por otro lado, nadie más que nosotros puede tomar para hacerse cargo.

 

1. Usa ropa interior cómoda

¿Por qué elegirías algo con lo que no te sientes a gusto?

 

2. Bebe café

El café, como han demostrado varios estudios, es una buena fuente de antioxidantes, los químicos responsables de retrasar el envejecimiento de nuestras células.

 

3. Mira a las personas a los ojos. Y más aún a aquellos a quienes amas

El amor entra por la mirada, y también es ahí donde se sostiene.

 

4. No desaparezcas

Si te molestaste con un amigo, si tuviste una diferencia con un compañero de trabajo, si la relación con tus padres se enturbió por algún motivo, haz lo posible y lo que esté a tu alcance para arreglarlo.

 

5. Sé amable con los bebés

La inteligencia es una de nuestra grandes ganancias evolutivas como especie, pero no es la única. De hecho, lo es gracias a otra: el impulso a protegernos colectivamente, a crear vínculos y mantenerlos.

 

6. Vístete de manera tal que eso también te dé confianza

Si te sientes bien por cómo vas vestido, ese bienestar se transmitirá a los demás.

 

7. Si te separas de alguien, hazlo en los mejores términos

No existe una forma “correcta” de terminar una relación, pero quizá sí una forma adecuada. Y quizá la regla es sencilla: no complicarle la vida a la otra persona para que la tuya no se complique tampoco.

 

8. Deja de fumar

El tabaquismo es uno de los hábitos más nocivos para la salud. Te conviene mucho dejarlo, de verdad.

 

9. Adopta una mascota

Hay cientos de gatos y perros que viven sin un hogar, ellos, cuya evolución ha corrido paralela a la nuestra, nos devuelven de alguna manera el cuidado que podemos ofrecerles.

 

10. De vez en cuando haz algo que creías imposible

Todos tenemos algo que siempre hemos querido hacer pero a lo que no nos atrevemos. Un día toma una de esas tareas de tu lista y cúmplela.

 

11. Si quieres seguir en una relación, inténtalo

Las relaciones no son sencillas y hay ocasiones en que alguno de los involucrados desiste ante la adversidad que implica compartir la vida con otra persona.

 

12. No subestimes el sexo

El sexo nunca es sólo sexo, aunque después de todo sí.

 

13. Controla tus dispositivos, no dejes que ellos te controlen

Si estás con alguien más, procura no textear. Un par de horas antes de dormir intenta descansar tus ojos del brillo de las pantallas. Si extrañas mucho a una persona, véanse y no sólo se manden mensajes.

 

14. Nunca digas que por tu edad eso ya no es para ti

Aún no estás en edad de decir que ya no estás en edad.

 

15. Sé generoso

Compartir es el verbo decisivo de nuestra especie. Desde el alimento hasta el saber más abstracto, todo tiene como sostén el acto de compartir. No escatimes en aquello que puedes dar y ofrecer. Entre el momento en que nacemos y aquel en el cual dejamos este mundo, lo único verdaderamente invaluable y significativo en la vida es aquello que resulta de tus actos de generosidad.

 

¿Tú qué agregarías? ¿Qué de eso mínimo da sentido a tu existencia?

 

Ilustraciones: Peter Arkle