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Divertido video muestra qué ocurre cuando se invierten los estereotipos de género en la publicidad

Sociedad

Por: Pijamasurf - 11/12/2016

La estética de hombres como objetos sexuales es un tanto ridícula pero la estética de mujeres como objetos sexuales también lo es, sólo que estamos programados culturalmente para no ver esto

La publicidad históricamente ha reflejado los paradigmas del patriarcado, en los que la mujer se considera una especie de metaobjeto cuyo valor está fundamentalmente en su cuerpo y en su sexualidad.

El problema de esto es que la mujer ha interiorizado la llamada "mirada masculina" y asimilado un sentimiento de ser inadecuada en tanto que difícilmente puede cumplir con los estándares irreales de la belleza de las modelos y actrices que aparecen en la publicidad. Esto produce una fractura psicológica en la que su propia realidad busca pero no logra adaptarse a la imagen que cree que el mundo quiere de ella ya que la imagen que busca de hecho no existe, es una fantasía colectiva. La publicidad se considera como una de las causas por las cuales cada vez más mujeres se someten a cirugía estética, sufren trastornos alimenticios y otros problemas por una insatisfacción con su imagen corporal.

Como el video muestra, los estereotipos que proyectan los medios tienen una serie de efectos nefastos que serían difíciles de enlistar aquí por su gran variedad .

A veces es más útil reflexionar con imágenes sobre lo ridículo que son los ideales de lo deseable que se transmiten en la publicidad, algo que puede percibirse fácilmente cuando se invierten los géneros en populares anuncios hipersexualizados, donde generalmente se representa a la mujer como un objeto sexual sometido a la voluntad de poder masculina.

La burbuja del dinero: Estudio muestra que los ricos no ponen atención a los demás

Sociedad

Por: Pijamasurf - 11/12/2016

Estudio sugiere que las personas con mucho dinero están obsesionadas consigo mismas

El dinero en ocasiones puede funcionar como una especie de hipnótico o sedante que impide percibir la realidad que nos rodea. Tal vez porque al depositar en el dinero el valor más importante (no sólo monetario) lo demás pasa a segundo término.

Un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Nueva York encontró que las personas pudientes le ponen menos atención a las personas que pasan en la calle y lo que llaman "relevancia motivacional" de otras personas, o en otras palabras, qué tan relevantes son los otros para una persona. Según algunos psicólogos le ponemos atención a algo en la medida que le asignamos un valor, ya sea que represente un riesgo o una recompensa. 

En el estudio en cuestión 61 participantes caminaron por las calles de Nueva York utilizando unos google glasses; luego los investigadores analizaron sus movimientos oculares y notaron que aquellos que habían llenado su perfil demográfico como clase alta (aquellos adinerados) no posaban su mirada en las otras personas tanto como las personas de clase más baja.  

Se realizó otro estudio en el que se les pidió que miraran fotografías de Google Street View en una pantalla y de nuevos los ricos miraron menos a las personas. 

En otro estudio, los mismos investigadores reclutaron a 400 estudiantes (de los cuales también averiguaron su extracto socioeconómico). Los voluntarios tuvieron que ver imágenes que se mostraban por unos segundos y luego se volvían a mostrar pero con pequeños cambios. Las personas con menos ingresos respondieron con mayor rapidez y eficacia a los cambios en los rostros de las imágenes, de nuevo mostrando la relevancia motivacional de las otras personas. 

A lo largo de diferentes estudios de campo e investigaciones, se muestra que las otras personas logran captar más la atención de las personas de clase baja que la de los individuos de clase alta", dijo Pia Dietze, una de las investigadoras. 

Estos estudios se suman a algunos anteriores, como el de 2012 de la Universidad de California-Berkeley que notó que las personas adineradas reaccionaban con menos empatía cuando veían un video de niños con cáncer. En el caso de las personas con menos dinero, los investigadores notaron la tendencia en su ritmo cardiaco a volverse más lento, lo que sugiere un estado compasivo. 

Es sólo una conjetura, pero tal vez esta información explique en cierta manera la gran desigualdad económica que existe en nuestro planeta. Si es que puede extrapolarse que las personas con mucho dinero ponen menos atención a lo que le sucede a los demás y han asimilado esto a nivel inconsciente, no sería sorpresivo que no buscaran compartir su riqueza aún cuando realmente no necesiten tanto dinero. En cierta manera el dinero podría generar una obsesión con uno mismo.