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Estas increíbles fotos provienen de otro mundo: la realidad microscópica que nos rodea

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/25/2016

El "Concurso de fotografía microscópica" que auspicia la marca Nikon tuvo este año finalistas asombrosos

La realidad tiene distintos planos, y con esto no queremos hacer una afirmación esotérica o metafísica, sino justamente lo contrario: una anclada de lleno en lo que nos rodea, lo que podemos observar y comprobar con evidencia.

Esto, sin embargo, no quiere decir que la realidad esté exenta de asombro. De hecho podría decirse que cada uno de esos planos posee al menos un motivo de sorpresa para nuestro limitado entendimiento.

Prueba de ello son las imágenes que ahora compartimos, las cuales forman parte del "Concurso anual de fotografía microscópica" que auspicia la marca Nikon. Lo inesperado es que a pesar de que en todos los casos se trata de objetos, animales, reacciones o fragmentos de esta realidad, pareciera que fueron extraídos de otra, de un planeta imaginario o de uno que quizá existe pero aún no hemos descubierto.

Estiércol de vaca (30x, Michael Crutchley, 20º lugar)

 

Rosetas neuronales primordiales humanas (10x, Dr Gist F Croft, Lauren Pietilla, Stephanie Tse, Dr. Szilvia Galgoczi, Maria Fenner, Dr. Ali H. Brivanlou, 19º lugar)

 

 Fósiles de radiolarians (zooplancton) arreglado manualmente (100x, Stefano Barone, 16º lugar)

 

Cabeza de mariquita (Halyzia sedecimguttata) (10x, Geir Drange, 15º lugar)

 

Células ganglionares de la retina de un ratón (40x, Dr Keunyoung Kim, 14º lugar)

 

Colmillos venenosos de un ciempiés (Lithobius erythrocephalus) (16x, Walter Piorkowski, 13º lugar)

Y es que, en el fondo, eso también implica decir que la realidad está hecha de múltiples planos: estar abiertos a la sorpresa que la exploración de cada uno nos depara.

 

Células humanas HeLa en proceso de división; se observa el ADN (amarillo), la miosina II (azul) y los filamentos de actina (rojo) (9x, Dylan Burnette, 12º lugar)

 

Cristales de café exprés bajo luz polarizada (Vin Kitayama y Sanae Kitayama, 9º lugar)

 

Estambres de flores silvestres (40x, Samuel Silberman, 8º lugar)

 

Hojas de selaginelácea (40x, David Maitland, 7º lugar)

 

Burbujas de aire formadas al interior de ácido ascórbico disuelto y puestas bajo luz polarizada (50x, Marek Mis, 6º lugar)

 

Probóscide de mariposa (6.3x, Jochen Schroeder, 4º lugar)

 

Cultivo de neuronas humanas (verde) derivado de células de piel y células Schwann, un tipo de células cerebrales (rojo) (20x, Rebecca Nutbrown, 3º lugar)

 

Superficie pulida de ágata del Cañon Teepe (90x, Douglas L Moore, 2º lugar)

 

Embrión de cuatro días de pez cebra (Danio rerio) (10x, Oscar Ruiz, 1º lugar)

Estudio confirma que aborígenes australianos son la civilización más antigua

Ciencia

Por: Pijamasurf - 10/25/2016

Los aborígenes australianos, los guardianes del tiempo del sueño, son la civilización más antigua que sigue existiendo en el planeta, según estudio genético

Los aborígenes australianos, la civilización indígena de Australia y Papua Nueva Guinea, son la civilización continua más vieja que existe en el planeta actualmente, algo que ya se sospechaba pero ahora se ha confirmado con un notable análisis de ADN.

El nuevo estudio dató sus orígenes en Australia hace más de 50 mil años. El mismo estudio pudo rastrear el viaje que realizaron antiguos seres humanos a través del mar, recogiendo pistas de ADN en la población de Australia y Papua Nueva Guinea. Los ancestros de estas personas fueron los primeros humanos en cruzar el océano, al menos los primeros de los cuales tenemos información. Los aborígenes australianos permanecieron prácticamente aislados hasta hace 4 mil años.

En sus viajes estos antiguos exploradores se aparearon con un antiguo primo homínido, el cual contribuyó con cerca de 4% de su ADN. Anteriormente se ha descubierto que todos los seres humanos no africanos llevan entre 1% y 6% de ADN neandertal. Y, en realidad, pese a que se suele percibir a los neandertales de manera despectiva, los científicos han notado que no existe realmente una diferencia importante entre esta especie y nosotros.

Un estudio relacionado descubrió que el despertar de la cultura humana, marcado por la aparición de herramientas y arte en cuevas hace alrededor de 100 mil años, no estuvo acompañado de ninguna mutación genética significativa. Ya éramos genéticamente como somos ahora, según este estudio.

Los aborígenes australianos han luchado durante siglos por proteger su tierra y preservar su cultura, sosteniendo tener un lazo profundo con el continente de Oceanía, algo que es más que evidente. Este es el tema de la genial película Donde Sueñan las Hormigas Verdes, de Werner Herzog, que muestra la relación mágica que tienen los aborígenes con su tierra. 

Los aborígenes australianos se conciben como los herederos de una raza de héroes arquetípicos que viajaron en una tierra informe esculpiendo sitios sagrados en su paso, en los cuales dejaron cantos que son como signos espirituales en una geografía real y a la vez imaginada. Se ha popularizado el término alcheringa, traducido como "el tiempo del sueño", el cual es la realidad previa y posterior a esta vida, donde cada individuo existe eternamente. El tiempo de sueño también es el tiempo de la creación, donde se soñaron los patrones que dan forma a este mundo.