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Este lugar en el desierto de Nuevo Mexico evoca las ruinas de un mundo extraterrestre

Ecosistemas

Por: Pijamasurf - 08/21/2016

El "badland" de Bisti/De-Na-Zin, Nuevo Mexico, es uno de los lugares de apariencia más "alienígena" en el planeta, con extrañas y hermosas formaciones rocosas

Quizás sea porque nuestra imaginación está cohabitada por la fantasía de la ciencia ficción, pero existen numerosos lugares en la Tierra que sugieren ser parte de una geografía extraterrestre. Uno de esos lugares donde percibimos una presencia extraña, una diferente organización geológica o incluso la sugestión de un diseño no humano son los "badlands" o tierras baldías de Bisti/De-Na-Zin en Nuevo Mexico, un desolado sitio de increíbles formaciones geológicas que insinúan un paisaje de otro mundo también, algo que igualmente ocurre con su nombre, el cual sin embargo es navajo y significa "entre las formaciones de adobe" (Bisti) y "grullas" De-Na-Zin (se han encontrado petroglifos de grullas en el área).

Bisti/De-Na-Zin  es una extensión de 45 mil acres que colinda con parcelas de tierra de la cultura originaria navajo. Este terreno baldío se caracteriza por su aridez y su riqueza litológica, piedras que han tomado llamativas formas por la acción de la erosión del viento y el agua. Los badlands tienen una composición mixta, generalmente de "cañonescárcavasbarrancos, canales, chimeneas de hadas (columnas de roca con formas en sus picos)", diferentes manifestaciones geológicas que además llegan a tomar ciertos colores ocres, negros, azules oscuros y demás tonos característicos del carbón. 

Curiosamente, en este lugar se filmó la película de 1977 Sorcerer.

 

 

 

 

El inspirador ejemplo de las ballenas jorobadas (que han dejado de estar en riesgo de extinción)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/21/2016

Debemos seguir el ejemplo de la conservación de las ballenas jorobadas y aplicarlo a otras especies

Hacemos mención aquí del caso de las ballenas jorobadas o yubartas, una especie que ha logrado salir de la lista de las especies en riesgo de extinción en gran medida gracias al esfuerzo coordinado de las autoridades y la sociedad civil. Lo anterior es importante ya que, en un mundo en el que a todas luces se precipita una crisis climática y ecológica, esto demuestra que es posible hacer cambios significativos con efectos puntuales que transforman positivamente el entorno. 

En 1970 se enlistó a estas ballenas, que son quizás las más vistas en el mundo por turistas, entre las especies en peligro de extinción, luego de que la población había disminuido a unas 5 mil; en 2015 se logró llegar a 80 mil, una cifra que diversas organizaciones determinaron que podía considerarse como suficiente para sacarlas de la lista. Los resultados se deben a las estrictas regulaciones para realizar todo tipo de actividades en el océano que pudieran afectar a esta especie, para lo cual se necesitó la coordinación de científicos y autoridades gubernamentales.

De manera cautelosa, por el momento, se hizo una división de 14 tipos de ballenas jorobadas, 10 de las cuales estarían fuera de la lista y cuatro permanecerían dentro de las (sub)especies amenazadas. Las especies que viven en el continente americano son las que mejor se habrían recuperado, mientras que las ballenas jorobadas del mar Arábigo y del noroeste africano se mantendrían en la lista. 

Lo anterior es una importante medalla para la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration), el organismo estadounidense que lleva la batuta en este sentido.

Los resultados son altamente inspiradores en lo que ha sido llamado ya el antropoceno, la era en la que la humanidad tiene un efecto predominante en todos los ecosistemas del planeta, en muchos casos arrasando con especies y amenazando ya no sólo a esta u otra especie sino poniendo en riesgo el equilibrio de la biosfera en todas partes. Sin embargo, esta influencia humana característica del antropoceno quizá pueda revertirse y hacerse sentir de una manera positiva. Ojalá, en vez de más historias como las del rinoceronte negro, tengamos más ejemplos como el de la ballena jorobada. También hay que mencionar que, en el caso de las ballenas, éstas se benefician por ser de los mamíferos más populares del mundo; para otras especies, que no reciben tanta prensa, es más difícil. Dicho eso, el caso en cuestión demuestra que una suficiente organización y un esfuerzo sostenido tiene efectos benéficos notables, así que una forma de ayudar es difundiendo la información, presionando a los gobiernos y siendo muy activo en línea, y también por supuesto en el mundo físico, manifestándose a favor de cualquier especie que se encuentre amenazada.

Aquí una lista de varias especies de las cuales quedan menos de 100 ejemplares, por lo cual se encuentran en una situación más que crítica.