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"Dinámica espiral", un camino contemporáneo de evolución espiritual hacia la iluminación

Filosofía

Por: pijamasurf - 07/26/2016

Este sistema crea un mapa de evolución personal y social que los individuos y las culturas deben atravesar para alcanzar la liberación o iluminación.

La teoría de la “dinámica espiral” fue creada por Don Beck y Clare Graves con el objetivo de hacer un mapa de los diferentes niveles o fases de conciencia que tanto las personas como las culturas deben pasar para evolucionar de la mera sobrevivencia a la iluminación. Por cierto, Beck actuó como consultor en Sudáfrica como parte de los esfuerzos de reconciliación para erradicar el apartheid, y escribió sobre sus más de 63 viajes a Sudáfrica en su libro The Crucible: Forging South Africa’s Future, en donde deja claro su creencia en que la comprensión de la “dinámica espiral” podía ayudar a sanar las heridas sociales. 

Posteriormente la idea de la dinámica espiral inspiró al psicólogo transpersonal Ken Wilber para llegar a su propia teoría integral, la cual transmite en su libro Una teoría de todo. Una visión integral de negocios, política, ciencia y espiritualidad. En este libro el autor pone en palabras sencillas teorías complejas sobre los reinos del cuerpo, espíritu y mente. Luego hace una demostración de cómo sus modelos teóricos podrían ser aplicados a problemas reales en diferentes esferas de la vida humana incluyendo la política, la medicina, los negocios, la educación y el medio ambiente. Estas son las fases principales del primer y segundo nivel de la dinámica espiral popularizada por Wilber. 

1. Instintivo

Éste está representado por el color beige y es el nivel más básico, de tal manera que el ser que se encuentra en este nivel sigue la jerarquía de necesidades de Maslow: alimento, refugio, agua, calidez y sexo. En esta fase la conciencia del propio ser o autoconciencia apenas está ahí. 

 

2. Tribal

Este nivel es mágico y animista y está representado por el color morado. Dicho nivel hace énfasis en la visión colectiva o tribal e incluye elementos del “pensamiento mágico” como espíritus ancestrales y de animales, maldiciones y conjuros mágicos. Actualmente los equipos deportivos y las corporaciones con frecuencia utilizan este tipo de pensamiento para mantener a sus miembros juntos y enfocados en seguir siendo una “tribu” y cumplir sus metas. 

 

3. Egocéntrico

Es representado por el color rojo y es el punto en que el ser empieza ejercer su influencia, lo cual se traduce en una glorificación del propio ego, que se puede elevar como los dioses del Olimpo. Históricamente, esto podría ser como el tiempo en el que los señores feudales se hacían obedecer porque lo que ellos decían era “lo correcto”. En el mundo actual esta fase está representada por las celebridades totalmente centradas en sí mismas, o los niños pequeños. Sin embargo es aquí donde nace el impulso de cuestionarlo todo, incluyendo el lugar que se tiene en el mundo. 

 

4. Autoritario

Esta fase está representada por el azul y es el momento social de transición de los reinos feudales a los imperios ordenados por la religión. El bien y el mal ya no son son ideas vagas sujetas a discusión, son verdades sólidas escritas en libros. En este nivel la misión de vida consiste en encontrar el rol propio dentro del todo. 

 

5. Racional

Representada por el color naranja, esta es una fase de disrupción simbolizada por los logros científicos. Este es el nivel en el que el pensamiento racional revela las leyes naturales del mundo. Históricamente, esta es la fase en la que se definen las ideas del capitalismo  y el comunismo tras la Revolución Industrial. En la sociedad actual los políticos, corredores de bolsa, financieros, supermodelos y analistas de redes sociales suelen desempeñarse excelentemente cuando la visión naranja es predominante, así  como los hackers y los activistas. 

 

6. Igualitario

En esta fase de color verde la frialdad del raciocinio empieza a dar paso a una forma de pensar en la que todo es relativo y todo está conectado, formando una red. Históricamente, el verde representa una vida posmoderna que valora la diversidad tanto social como biológica. Las personas y las sociedades más próximas a los niveles superiores de la espiral son capaces de convivir  con más puntos de vista que las de los primeros niveles, pero se necesita de un gran salto hacia el segundo nivel de la espiral antes de que se empiece a apreciar el valor de todos esos puntos de vista y sus contradicciones.

 

7. Integrativo

Esta fase es amarilla y representa un mundo resultado de la interacción de varios sistemas; algunos son jerárquicos, otros no. Este nivel valora la espontaneidad y la excelencia, los valores equitativos y la meritocracia. El amarillo significa el conocimiento o la conciencia de que la espiral existe, pero también la capacidad de ejercer acciones asertivas. Los creadores de la teoría creen que muy pocas personas operan a este nivel, quizá sólo un 1%.

 

8. Holístico

Este nivel de la espiral es turquesa y desde él todo puede ser apreciado en su justa dimensión. Los sistemas se tejen entre ellos con conciencia, creando un mejor todo. Los diferentes niveles de interacción son detectados en el acto. La visión turquesa es un estado de flujo vital que puede ser considerado de naturaleza mística cuando es apreciado por quienes están en los niveles inferiores de la espiral. 

"El sabor de la espada de Banzo", una historia zen sobre disciplina

Filosofía

Por: pijamasurf - 07/26/2016

Esta historia proviene del libro "Shaseki-shu", escrito a finales del siglo XIII por el maestro zen Muju
[caption id="attachment_98381" align="aligncenter" width="614"]swords Utagawa Kunisada (Wikimedia)[/caption]

Matajuro Yagyu fue el hijo de un famoso espadachín. Su padre, creyendo que el trabajo de su hijo era muy mediocre para volverse maestro, lo desheredó. Así que Matajuro se fue al monte Futara donde encontró al famoso espadachín Banzo. Pero Banzo confirmó el juicio de su padre. "¿Deseas aprender el arte de la espada bajo mi tutela?", preguntó Banzo. "No cumples con los requisitos."

—¿Pero si trabajo duro, cuántos años me tomará convertirme en un maestro?, persistió el joven.

—El resto de tu vida, dijo Banzo.

—No puedo esperar tanto, explicó Matajuro. Estoy dispuesto a pasar por cualquier dificultad si aceptas enseñarme. Si me convierto en tu devoto sirviente, ¿cuánto me tomará?

—Oh, tal vez 10 años, consideró el maestro.

—Mi padre se está haciendo viejo, y pronto tendré que hacerme cargo de él, continuó Matajuro. Si trabajo con mucha más intensidad, ¿cuánto me tomará?

—Oh, tal vez 30 años, dijo Banzo.

—¿Cómo?, preguntó Matajuro. Primero dices 10 y ahora 30. ¡Pasaré por cualquier dificultad para hacerme maestro de este arte en el menor tiempo posible!

—Bueno, dijo Banzo, en ese caso tendrás que permanecer conmigo por 70 años. Un hombre con tanta prisa como tú por obtener resultados rara vez aprende rápido.

—Muy bien, declaró el joven, comprendiendo finalmente que se le reprochaba su impaciencia. Acepto.

Se le ordenó a Matajuro nunca hablar sobre esgrima y jamás tocar una espada. Cocinó para su maestro, lavó la loza, hizo la cama, limpió el patio, cuidó el jardín, todo ello sin una palabra acerca del arte de la espada.

3 años pasaron. Y Matajuro siguió trabajando. Al pensar en su futuro se entristecía. Ni siquiera había empezado a aprender el arte al que había de dedicar su vida. 

Pero cierto día Banzo se acercó cautelosamente por detrás de él y le propinó un magnifico golpe con una espada de madera. Al siguiente día, cuando Matajuro preparaba el arroz, Banzo le salió al paso inesperadamente. Luego de eso, día y noche, Matajuro tuvo que defenderse a sí mismo de las inesperadas embestidas. No pasaba un momento del día en que no tuviera que pensar en el sabor de la espada de Banzo. 

Aprendió con tanta rapidez que su concentración, velocidad y una suerte de sexto sentido le permitió evitar los ataques de Banzo. Entonces, un día, antes de completar diez años de su llegada, el maestro le dijo que no tenía nada más que enseñarle.

 

Vía AshidaKim y Shotokai.