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El alto costo psicológico de vivir en edificios aburridos y espacios monótonos

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/14/2016

Investigaciones sugieren que vivir en espacios uniformes, repetitivos y monótonos afecta la salud

En nuestra vida cotidiana no solemos reflexionar mucho sobre cómo el espacio en el que nos movemos y nos relacionamos influye en nuestros estados mentales, pero varios estudios muestran que la arquitectura y el medio ambiente inciden de formas diversas e incluso son capaces de inclinarnos hacia estados enfermizos o, por el contrario, dotarnos de tranquilidad y concentración.

La revista NY Mag tiene un interesante artículo sobre los costos emocionales de vivir en espacios monótonos. Algunas investigaciones han descubierto que vivir en espacios en los que hay una diversidad de formas y en los que los edificios varían y no son enormes planos genéricos sin ninguna irregularidad fomenta una vida más saludable. Según Justin Hollander, profesor de la Universidad de Tufts, un análisis llevado a cabo para hacer entender a los arquitectos y urbanistas cómo el diseño arquitectónico afecta la salud de las personas muestra que la gente necesita vivir en espacios intrincados, con una cierta variedad, y no "en grandes cajas uniformes".

Colin Ellard, neurocientífico de la Universidad de Waterloo, ha hecho experimentos de campo en este sentido. Ellard investigó lo que ocurre cuando un espacio lleno de variación, en este caso de varios pequeños restaurantes, es transformado en un edificio de una cuadra entera. Este es el caso del gigantesco Whole Foods en la calle East Houston en Manhattan. Lo que era una calle agitada y viva, llena de formas y texturas estimulantes, se convirtió en una enorme fachada indistinta.  

Ellard realizó una serie de caminatas por esta zona de Manhattan para medir ciertas señales corporales en los voluntarios. Cuando llegaban al monolítico Whole Foods, las señales biométricas de las personas llegaron a su punto más bajo, dando muestras de aburrimiento; esto en franco contraste con los estímulos de "un vibrante mar de restaurantes con muchas puertas y ventanas abiertas". Ellard cree que para tener un ambiente urbano atractivo y fisiológicamente activo es necesario producir novedad cada tanto, de otra forma los individuos entran en un estado de letargo cognitivo al caminar. Esto es importante ya que el aburrimiento ha sido asociado con un incremento en los niveles de cortisol, la hormona ligada al estrés.

De acuerdo con Jacoba Urist, de NY Mag, existen estudios que vinculan lugares poco estimulantes con déficits de atención: hogares sin juguetes, arte y otros objetos similares están asociados con síntomas de trastornos de déficit de atención. Una ciudad llena de fábricas, de edificios habitacionales, supermercados y demás, que no permiten un respiro de color y forma, es el equivalente para adultos de una casa sin juguetes. 

Ahora bien, existe la necesidad de cultivar un balance y el moderno planeador urbano haría mal en llenar la ciudad de una cacofonía desordenada de estímulos sin parar ya que esto llega a convertirse en un asalto sensorial, una especie de fragmentación de la atención, y puede producir fatiga psicológica. No se trata de hacer de una ciudad normal Las Vegas, sino de encontrar el equilibrio y de recordar que el paisaje es parte de nuestra mente.

Trabajar más de 25 horas a la semana te puede estupidizar: estudio

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/14/2016

Existen funciones cerebrales que se debilitan cuando se destinan a laborar más de 25 horas a la semana; lo dice la ciencia

Los antiguos cánones del individuo hipertrabajador, presumiendo una productividad avasalladora y dedicándose de forma compulsiva a sus labores, parece que pronto dejarán de definir a una persona ejemplar y, en cambio, podrían comenzar a ser sinónimo de poca salud e incluso de un pobre desempeño mental. Lo anterior se debe a que el cerebro humano, si desea mantenerse en óptimas condiciones, no debería dedicarse más de 25 horas a la semana al modo laboral. 

El Institute of Applied Economic and Social Research recién publicó los resultados de un estudio que revela que emplearte más de ese número de horas a la semana puede resultar dañino para tu cerebro, ya que a partir de esa frontera tus funciones cognitivas comienzan a debilitarse. Uno de los investigadores que participó en el estudio --el cual evaluó a 6 mil 500 personas, Colin McKenzie, declaró al respecto: "Los resultados sugieren que para maximizar el funcionamiento cognitivo de una persona, un trabajo de medio tiempo es mejor". 

En cuanto al caso de los "maratonistas laborales", aquellos que trabajan más de 60 horas semanales, sus funciones cerebrales reflejaron un desempeño peor que aquellos que no trabajan nada:

Para el funcionamiento cognitivo, trabajar demasiado es peor que no trabajar en absoluto. Al principio el trabajo estimula las células de tu cerebro. En algún punto el estrés asociado a las labores tanto físicas como psicológicas se detona y eso va en detrimento de los beneficios que puede implicarte trabajar.  

Ahora, también vale la pena recalcar que el gusto que tengas por tu trabajo debe influir significativamente en este tabulador. Quizá esta medición se refiere al modo tradicional de empleo que, como hemos sugerido anteriormente, quizá ya sea un modelo obsoleto. Y aquí no podemos evitar recordar la máxima de Confucio que dice: "Haz lo que amas y no habrás trabajado un solo día en tu vida".

¿Y tú, cuánto trabajas?