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Cómo cambió la vida de Prince luego de convertirse en testigo de Jehová

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/27/2016

La vida de Prince, el gran emblema de la música sexy, se alteró radicalmente luego de convertirse en testigo de Jehová

La reciente muerte de Prince hace que este 2016 sea un año especialmente trágico para la música pop, con varias estrellas falleciendo en pocos meses. La causa de muerte del artista parece estar relacionada a una enfermedad, aunque la familia ha mantenido privacidad y sus restos han sido cremados. Entre los tabloides se especula que pudo tener que ver con drogas, a lo que su abogado ha contestado que todas las personas que conocían a Prince saben que no utilizaba drogas recreacionales. De hecho, era una persona muy religiosa. 

Prince siempre tuvo una inclinación a la fe religiosa y sostuvo que de niño un ángel lo había curado de la epilepsia. Pero esto se intensificó cuando en 2001 se convirtió a la religión de los testigos de Jehová, algo que parece sumamente contrastante con su música altamente sensual, ya que los testigos de Jehová son ciertamente recatados y tienen una serie de dogmas que van en contra de las drogas, el sexo y la vida asociada con el rock y la fama.

Según explica The Daily Beast, desde su conversión Prince dejó su vida como consumado casanova y se volvió mucho más discreto. Su música, conocida como una de las más seductoras, con temas de magnética sensualidad en diferentes géneros desde el pop y el R&B hasta la psicodelia, también se volvió menos explícita, aunque no dejó de tener una vibra sexual, la cual era seguramente irreprimible --y de hecho existen numeroso artistas cristianos que hacen música cargada de sensualidad.

Prince incluso fue parte del estereotipo que se tiene de esta secta religiosa. Una pareja reporta que en alguna ocasión contestó a la puerta para encontrarse con el músico, quien tenía una Biblia en las manos y estaba listo para darles un sermón. Sin embargo su conversión religiosa, a la cual describió como una revelación espiritual, hizo que dejara las drogas y se volviera vegano.

Los testigos de Jehová tienen como norma no participar en los actos políticos y hacer juramentos públicos y Prince fue fiel a esto, dejando de votar y de pronunciarse en cuanto a polémicas propuestas legales, como la de matrimonios del mismo sexo. Otro tema controversial es que los testigos de Jehová prohíben las transfusiones de sangre debido a que consideran que el espíritu está en la sangre, por lo que en algún momento se rumoró que Prince tenía problemas de salud acrecentados por esta negativa. 

En su escatología milenarista, esta secta cristiana considera que sólo 144 mil personas serán resucitadas en espíritu para acceder al reino de Dios; es por ello que llevan una estricta vida religiosa, para intentar ser uno de los elegidos. Prince es sin duda uno de los miembros más famosos de la historia, pero es poco probable que esto pueda ayudarle a la hora del Juicio. Sin embargo, le está dado otro tipo de supervivencia: la memoria de las personas que escuchan su música. 

Estudio concluye que las personas más inteligentes no necesitan muchos amigos

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/27/2016

Al parecer las personas más inteligentes tienden a estar más satisfechas con la vida si mantienen un bajo nivel de interacción con amistades

Un estudio reciente publicado en el British Journal of Psychology arrojó una provocativa conclusión: las personas con mayor IQ no requieren de muchos amigos. Advertimos lo provocador del resultado sobre todo contemplando que vivimos en la era de las granjas de amigos, es decir, tiempos en los que millones de personas obtienen mayor satisfacción y seguridad en sí mismas conforme van reclutando virtuales amistades en redes sociales. 

Encabezada por Satoshi Kanazawa de la London School of Economics y Norman Li de la Singapore Management University esta investigación se basó en información extraída, a lo largo de años, de 15 mil personas con edades de entre 18 y 28 años. Entre los patrones o premisas que los investigadores detectaron al analizar la data, encontraron que la mayoría de las personas reportaba una mayor satisfacción en sus vidas conforme sostenía más relaciones amistosas, y en general mayor interacción social; pero también notaron que los individuos más inteligentes se sentían mejor manteniendo contactos intermitentes con unos cuantos amigos que frecuentando una larga red de amistades. 

Al respecto Kanazawa y Li concluyeron:

Los efectos de la densidad poblacional en la satisfacción de vida fueron más del doble entre individuos con bajo IQ que en aquellos con alto IQ [...] Los individuos más inteligentes expresaron estar menos satisfechos con la vida cuando ésta implicaba socializar con sus amigos con mayor frecuencia. 

En relación con las conclusiones de este estudio, The Washington Post entrevistó a un investigador de la Brookings Institution especialista en la economía de la felicidad, quien explicó así el fenómeno:

Los resultados de esta investigación sugieren que aquellas personas con más inteligencia, y con mayor capacidad para emplearla, tienden menos a usar mucho tiempo socializando porque generalmente están concentrados en otros objetivos a largo plazo. 

Antes de pasar a un par de reflexiones concluyentes sería bueno enfatizar en que asociar un alto IQ a una mayor inteligencia es un criterio que podría pecar de reduccionista y poco preciso, pero también es un indicador de "algo", un algo relacionado con los cánones tradicionales de la inteligencia. Dicho lo anterior, procedamos.

Alguna vez detallamos aquí los beneficios probados que la soledad aporta a una persona. Por otro lado, buena parte de los reportes sobre felicidad terminan asociando este sentimiento al tiempo que un individuo dedica a experiencias (por sobre pertenencias), las cuales comúnmente están asociadas a pasar tiempo con los seres queridos. Considerando ambas premisas parece que lo más recomendable sería simplemente responder a lo que tu propia personalidad te pide (en cuanto al tiempo que debieras dedicar a la soledad o a socializar), pero siempre cuidando que el desequilibrio no llegue a tal extremo que pueda tornarse contra ti. Algo así como un punto medio adaptado a tus particularidades.