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5 lugares dentro del planeta que difícilmente podrás visitar

Por: pijamasurf - 03/28/2016

Lugares ocultos a plena vista

¿Por qué guardamos secretos? Probablemente sea una forma de mantener vivo cierto tipo de información que debemos dosificarnos, para no asfixiarnos de ella. A veces lo hacemos simplemente para proteger ciertas cosas demasiado frágiles para ser dejadas sin vigilancia, o simplemente por el poder que el secreto mismo confiere a quienes lo guardan. Por razones históricas, políticas o militares, estos son cinco de los lugares más inaccesibles sobre el planeta.

 

Área 51

(Nevada, EEUU)

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Una de las instalaciones militares mejor vigiladas; se encuentra a 80 millas al norte de Las Vegas, lo que le confiere un aura de "carta robada", es decir, de secreto escondido a plena vista. El Área 51 se popularizó durante los 80, cuando gente que presuntamente trabajó ahí comenzó a dar entrevistas acerca de tecnología alienígena y toda clase de derivados. El nombre ha sido utilizado en videojuegos y ha aparecido en series televisivas, aunque en realidad nadie fuera del gobierno de Estados Unidos sabe a ciencia cierta qué ocurre ahí dentro. De hecho, cuenta con un perímetro de protección de varios kilómetros, y si intentas acercarte por tierra o aire te arriesgas a que te disparen.

 

Bóveda global de semillas de Svalbard

(Spitsbergen, Noruega)

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Svalbard Ernesto Benavides AFP

Es un enorme silo de semillas con más de 250 millones de especímenes de todo tipo de cultivos. En pocas palabras, es el granero del mundo: si ocurriese un desastre nuclear o algún tipo de catástrofe, la civilización podría reinventar la agricultura con estas muestras. Al menos teóricamente. Su localización es maravillosa por varias razones: está en una zona libre de movimientos tectónicos, además de que el clima de permafrost lo convierte en un refrigerador natural. Además se encuentra a 130m sobre el nivel del mar, por lo que en caso de que los polos se derritieran el silo no se inundaría. Irónicamente, sólo puedes entrar si eres un investigador o trabajas en la instalación.

 

Radares de la Royal Air Force

(Menwith Hill, Inglaterra)

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Otra instalación militar oculta a plena vista en la campiña inglesa: fundada en 1954 como base de espionaje de comunicaciones soviéticas del ejército inglés, sus actividades desde entonces son más o menos desconocidas. Se sabe que sólo tiene acceso a ella personal de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional de EEUU) y miembros de ECHELON, una organización cuasi ficticia de seguridad internacional compuesta por agencias de espionaje de Australia, Canadá, Nueva Zelanda, el Reino Unido y EEUU. ECHELON también es conocida como "Five Eyes", así que se imaginarán que no se toman a la ligera las preguntas sobre lo que hacen a puerta cerrada.

 

Isla de Ni'ihau

(Archipiélago hawaiano)

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La menor de las islas hawaianas, Ni'ihau tiene una superficie de 180km2 y fue vendida en 1863 por el rey Kamehameha (!) a la familia Robinson. No mantiene relación diplomática con Occidente desde 1915, aunque un avión japonés se estrelló ahí a principios de la Segunda Guerra Mundial y asustó a todo el mundo. Claro que el mundo de Ni'ihau comprende unos 130 habitantes regulares. Alguna vez se pensó que la ONU podría haber sido construida aquí. Otra curiosidad del lugar es que solamente puedes entrar con invitación (con invitación real, aunque sea de una agencia de turistas, no como la presuntamente secreta Corea del Norte).

 

Archivos secretos del Vaticano

Vatican Secret Archives

Los 85km de estantería archivados minuciosamente en los sótanos del Vaticano han permanecido alejados del público desde su inauguración. Los más de 35 mil volúmenes que integran la colección se consideran secretos porque están conformados por los documentos personales de todos los papas desde el siglo VIII (eso es mucha conspiración). Para entrar es preciso seguir un riguroso proceso burocrático que lo acredite a uno como investigador histórico, además de una serie de cartas de recomendación. 

Archivos secretos del Vaticano, ¿la caja de Pandora de la Historia?

Por: pijamasurf - 03/28/2016

La secrecía es una manera que ha encontrado el poder para protegerse del alcance de las leyes, con lo que la "verdad histórica" se construye necesariamente con piezas faltantes

El Archivum Secretum Apostolicum Vaticanum fue creado por el papa Pablo V en 1612 para resguardar los documentos personales de los papas en turno. Muchos de estos documentos tienen valor histórico puesto que son evidencia directa del involucramiento de la Iglesia en cuestiones políticas en todo el mundo, desde la correspondencia con líderes mundiales y los tratados teológicos que han integrado la doctrina que profesan millones de seres humanos hasta curiosidades inclasificables para la ciencia y el arte.

Si quieres entrar a los archivos secretos del Vaticano, primero debes acreditarte como un investigador de primer orden con tremendas cartas de recomendación de publicaciones e instituciones educativas, lo cual te dará una credencial con vigencia de 6 meses (si tu investigación dura más, tendrás que volver a tramitarla). No se tramitan credenciales a periodistas, estudiantes ni historiadores amateurs. Este es el primer filtro.

Una vez con tu acreditación en mano, debes cruzar la Porta Sant'Anna y pasar frente a los guardias suizos hasta llegar al Cortile del Belvedere, donde deberás solicitar documentos específicos que, paradójicamente, podrían o no estar en las carpetas que te extiendan los archivistas. Si esto comienza a parecer una pesadilla kafkiana, es porque lo es: un investigador puede solicitar tres archivos cada día, utilizando catálogos escritos hace siglos en ocasiones, a mano, en su mayoría en latín o italiano. 

Si te encuentras con que el documento que necesitabas no está en el archivo solicitado tendrás que retirarte y volver al día siguiente, lo cual pone en aprietos a investigadores que viajan largas distancias. Puedes introducir computadoras, pero no cámaras fotográficas. Los documentos sólo pueden consultarse en el piso de lectura, y naturalmente no es posible hacer copias de nada. Y suerte tratando de encontrar algo: no es posible "curiosear" en el archivo, que por otra parte cubre una superficie de 85km de estanterías en varios niveles, a los cuales no todos tienen acceso.

Con motivo del 400 aniversario de su fundación, en 2012 se inauguró la exposición Lux in Arcana, que ofrecía un vistazo a 100 de los miles de documentos, entre ellos la última carta de María Antonieta antes de ser guillotinada, el proceso completo de Galileo Galilei y la bula papal Inter Caetera de Alejandro VI, que dividía el Nuevo Mundo entre España y Portugal, además de muchos otros.

La secrecía y celo con la que son custodiados estos documentos no debe sorprendernos; al contrario: el Vaticano es solamente el estándar en la industria del acceso a la información, así como un referente importante para entender el cambio de valor de cierto tipo de data. Muchas leyes y tratados de nuestros días son dejados fuera del escrutinio público por períodos de embargo caprichosos, desde 5 hasta 20 años, dependiendo de lo que se trate; la secrecía es una manera que ha encontrado el poder para protegerse del alcance de las leyes, con lo que la "verdad histórica" se construye necesariamente con piezas faltantes. Probablemente los archivos no tengan nada que no se conozca de una u otra forma, pero el hecho de su permanente secrecía es un indicador de cuán importante sigue siendo la Iglesia como cancerbero de la memoria histórica, cuyos últimos 12 siglos se encuentran en los sótanos del Vaticano.

 

(Imágenes vía Crux)