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"El búho en la luz del día", la novela que Philip K. Dick estaba por escribir antes de morir

Arte

Por: pijamasurf - 01/31/2016

La novela que iba a escribir Phliip K. Dick antes de morir tenía una posible trama muy interesante e inquietante
dick

IMAGEN: Torley, Flicker

 

Antes de morir en 1982, y antes de volverse famoso por el estreno de la película Blade Runner, Philip K. Dick estaba imaginando una nueva novela. Según comentó su esposa Tessa Dick al sitio Atlas Obscura, la novela iba a llamarse The Owl In Daylight. Poco se sabe de este texto pero algunos detalles sugieren, como siempre, que la prodigiosa imaginación de Dick iba por buen camino.

Tessa Dick dice que el nombre vino de una conversación que Philip tuvo con una mujer sureña. "Ella le dijo que estaba ciego como un búho en la luz del día si no entendía lo que le estaba diciendo". Así que ahí esta esa imagen bastante llamativa.

En 1982 la carrera de Dick había visto recientemente completarse la trilogía de VALIS, Divine Invasion y The Transmigration of Timothy Archer, una senda de novelas con temas religiosos que pueden leerse como una interpretación especulativa de su extraña experiencia mística detonada por un rayo rosa emanado del collar de una chica con el símbolo cristiano de la vesica (Piscis) luego de que le extrajeran las muelas del juicio. A partir de ese momento (02/03/74), la vida de Dick giró mayormente en torno a una exégesis de dicho evento gnóstico.

Según la información que publica Atlas Obscura la novela habría tenido diversas tramas posibles. Una era muy parecida a la de la película Tron, pero ciertamente independiente en su ideación. El protagonista era un viejo diseñador de parques de atracciones que creaba un parque que perfectamente simulaba Berkeley, California, en los 50. Para hacer las cosas divertidas, el personaje creaba un avanzado programa computacional para manejar las operaciones del día con día. Aparentemente el protagonista se quedaba atrapado en un estado alucinatorio en este parque, en el cual Dick quería incluir "temas de Dante" o del Fausto de Goethe, por lo que podemos imaginar que se trataba de una especie de Disneylandia infernal. Claramente se aprecia una de las obsesiones de Dick, la idea expuesta en VALIS y en Exégesis de que el tiempo real es una época pasada (aquella en la que se escribió el libro de la Biblia de los romanos) pero se ha superimpuesto una realidad falsa sobre esta realidad, una simulación como la que realiza el demiurgo en los textos gnósticos. Estamos atrapados en este parque de diversiones tan parecido a la realidad.

La otra idea posible, de acuerdo con Atlas Obscura, involucraba a un compositor de música fracasado que recibe un implante cerebral que le permite comunicarse con una raza de extraterrestres que no puede oír. "El biochip, lentamente empieza a tomar control de su huésped hasta que éste se convierte en el biochip mismo". Clásico humor cósmico, quintaesencialmente Dick.   

Artistas exponen el Museo Soumaya como un excusado en nueva exhibición

Arte

Por: pijamasurf - 01/31/2016

El museo de Carlos Slim, ¿un símbolo del arte como excremento?
[caption id="attachment_105905" align="aligncenter" width="708"]Screen shot 2016-02-04 at 7.24.17 PM IMAGEN: http://m.excelsior.com.mx/expresiones/2016/02/03/1072748#[/caption]

Uno de los momentos capitales del arte moderno ocurrió en 1917 cuando Marcel Duchamp expuso un mingitorio en un museo en Nueva York. Después de eso todos sabemos lo que ha pasado con los museos y el "arte conceptual".

La idea de Duchamp ahora deviene arte subversivo en una provocativa obra de los artistas Santiago Sierra y Yoshua Okón, la cual está en exhibición en la Galería Parque de la feria de arte contemporáneo Zona Maco. La obra es una versión miniatura, en forma de retrete, del edificio diseñado por Fernando Romero para el Museo Soumaya del magnate Carlos Slim, un símbolo del arte gentrificado en México. Excelsior publicó comentarios de los autores al respecto; Okón explica que: 

La pieza busca hacer una apropiación del Museo Soumaya como símbolo del poder empresarial. Hay toda una tradición en la historia del arte de obras que apropian elementos existentes para recontextualizarlos y resignificarlos...

La increíble desproporción en la distribución de la riqueza, que avanza a pasos agigantados, es sencillamente in-sustentable, es la raíz de muchos de los problemas que enfrentamos hoy en día, incluyendo la violencia, el crimen organizado y las migraciones masivas.

[...] Ese museo es una broma, ese señor, pudiendo utilizar todo ese dinero para hacer proyectos sociales y culturales importantes, hace esa cosa que nada más termina alimentando su propio poder. No hay una verdadera vocación cultural ni de filantropía artística.

Sierra dice:

Estamos ante un hermoso objeto de coleccionista. Una vez adaptada la arquitectura del museo a su nueva función descubres que, como excusado, el Soumaya es un excelente diseño que muchos querrán tener en su hogar. Un objeto con un innegable valor simbólico añadido.

En buena medida esta corriente del arte como vanidad o filantropía al servicio del mercado ha hecho del arte contemporáneo una nueva forma de mierda (mierda cara, mierda conceptual). En este sentido al menos esta pieza parece tener una cierta fuerza, al acercarse a una verdad (la mierda). Y otra verdad: el museo, ahora que uno tiene esta pieza como referencia, sí tiene un semejanza con un excusado, así que la comparación no sólo es adecuada en fondo sino también en forma (como dicta el canon de toda obra de arte).