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Mark Zuckerberg anuncia en carta a su bebé que donará 99% de sus acciones de FB; el Internet se burla de él

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 12/01/2015

Las acciones de Zuckerberg están valuadas en 45 mil millones de dólares; el Internet reacciona con sarcasmo ante la decisión del CEO de Facebook

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El Internet, esa entidad hipotética que forma la información y sus usuarios, parece tener un humor un poco ácido. O tal vez es que el Internet está acostumbrado a ver a Mark Zuckerberg como el líder de una empresa que de alguna forma acabó con lo que el Internet parecía ser: libre, anónimo, descentralizado, etc., y no confía mucho en el empresario.

Dicho eso, en principio habría que celebrar la noticia que dio a conocer Zuckerberg --de una manera un poco cursi, si se quiere-- sobre su plan de donar 99% de sus acciones de Facebook, equivalentes a 45 mil millones de dólares, durante su vida, lo cual significa que su hija va a ser mucho menos rica de lo que podría ser. Pero también, en teoría, que muchas más personas se van a poder beneficiar de la desorbitada cantidad de dinero que posee el millonario. Algún día la niña podrá entender que la decisión de su padre fue acertada.

Algunas de las críticas vienen del tono de la carta, donde Zuckerberg se vuelve la figura paternal, geek-mesiánica, haciendo afirmaciones ciertamente discutibles, tratando tal vez de ser el nuevo Bill Gates. "La pobreza se está encogiendo. El conocimiento está creciendo. Las personas están conectándose". No sería muy difícil argumentar exactamente lo contrario: la desigualdad está creciendo (son los ricos los que cada vez tienen más), así como el conocimiento de datos superficiales y de información científica que no se traduce en sabiduría, las personas se están conectado virtualmente y desconectando en el mundo real, y a todo esto contribuye en primera plana Facebook

La otra crítica tiene que ver con que Zuckerberg de cualquier manera va a mantener una enorme fortuna de miles de millones de dólares, así que realmente no está haciendo un importante sacrificio (pero hay que decir que no son muchos los multimillonarios de su nivel que se atreverían a donar tales cantidades). Asimismo, su decisión se puede incrustar dentro del llamado filantrocapitalismo, la noción de que las donaciones filantrópicas están orquestadas para seguir manteniendo el statu quo

 

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Según el filósofo Slavoj Zizek, la imagen que proyectamos en los servicios de citas por Internet es muy perfecta como para hacer posible la realidad del amor

 

Para varios teóricos y filósofos contemporáneos, nuestra época es quizá la primera en la historia en donde el narcisismo está tan a flor de piel, por todos lados, estructurando buena parte de nuestras formas de ser y estar en el mundo pero sobre todo las maneras en que nos relacionamos con el otro. O, mejor dicho, la forma en que no nos relacionamos, pues si algo caracteriza al narcisismo es su encerramiento en sí mismo, su incapacidad para mirar más allá del yo y establecer un vínculo con el otro, darle un lugar, reconocerlo como distinto. Al inicio de su libro La agonía del Eros, el filósofo de origen coreano Byung-Chul Han señala cómo ahora el afán de que todo sea igual hace que el otro desaparezca y, con él, la experiencia de la alteridad, de aquello que no es lo que somos pero con lo cual, a pesar de esto, podríamos construir un vínculo.

En este sentido, en un video grabado recientemente para el sitio Big Think, Slavoj Zizek señala una curiosa expresión de dicha tendencia en una práctica que indudablemente pertenece a nuestro tiempo y a ningún otro: la concertación de citas amorosas por medio de Internet. Hasta antes de la invención del Internet y su popularización como medio de comunicación, las relaciones humanas eran sobre todo relaciones “cara a cara”; no así ahora, cuando podemos también tener una relación pero remotamente, sin que el cuerpo esté implicado, en una especie de medio aséptico, esterilizado, frío incluso —como es el mundo cotidiano pero hipertecnológico de Her, por ejemplo.

Y ese es el comienzo del argumento de Zizek: en las citas en línea todo está controlado de inicio porque se parte de la premisa de la perfección. Los sitios y apps que hacen las veces de Cupidos digitales impelen a su usuario a mostrar lo mejor de él o ella para ofrecerse en ese escaparate de pretendientes y flechazos posibles. ¿Pero no es esa una imagen demasiado perfecta de una persona?

Zizek recupera parte de una perspectiva psicoanalítica del amor para recordarnos que este ocurre cuando reconocemos la imperfección del otro y aceptamos que lo amamos a pesar de dicha imperfección. En pocas palabras, cuando lo reconocemos como otro ser humano en falta y lo amamos a pesar de esa falta pero sobre todo desde dicha falta. “No puedes enamorarte de la persona perfecta. Tiene que haber algún pequeño elemento perturbador”, dice Zizek.

Como es usual en este tipo de cápsulas, Zizek discurre hacia otros temas, cercanos pero no precisamente ese de los servicios de citas en línea. Sin embargo, aún en sus divagaciones se percibe esa preocupación por el encierro emocional en que parecemos vivir actualmente, como si no fuéramos capaces de tender un puente simple, sencillo, natural, hacia el otro, y no pudiéramos vivir más que en la esterilidad del yo aislado.

 

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