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Raras fotos vintage a color de mujeres en las calles de París en la década de los 40

Arte

Por: pijamasurf - 11/16/2015

Imágenes a color de finales de los años 30 y 40 en París, tomadas por André Zucca

Parisian Women from between 1930s and 1940s (1)

Estas imágenes recientemente publicadas muestran supuestamente la jovialidad y el glamour retrospectivo de la vida parisina de la época de los años 30 y 40 del siglo pasado. Las fotos fueron tomadas por el fotógrafo francés André Zucca con una cámara Agfacolor, algo poco común en ese entonces.

Es notable cómo algunas de estos looks podrían estar actualmente en la vanguardia de la moda --la moda, que es una marea con olas que vienen y van.

Hay una especial nostalgia de ese París aparentemente despreocupado, de parejas en las calles, con amor y luz... pero sólo aparentemente, puesto que algunas de estas imágenes fueron tomadas durante la ocupación nazi. Zucca ha sido acusado de hacer propaganda pro nazi con estas imágenes en las que muestra una vida normal, no sin sonrisas, cuando una violenta ocupación estaba teniendo lugar. Según comenta Ian Buruma en The New York Review of Books, "Zucca no era nazi, sólo quería continuar su vida como había sido antes". 

Dicho eso recordemos que, pase lo que pase, la vida sigue.

 

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Legalización y centros autorizados de consumo: así enfrentará Irlanda la adicción a las drogas

Por: pijamasurf - 11/16/2015

Otro país podría sumarse pronto al cambio de enfoque con respecto al asunto de las drogas: Irlanda

 Marijuana

En la última década, una de las fuentes de violencia más notables en la vida cotidiana de distintos países es el narcotráfico. América Latina es quizá la zona donde se advierten con mayor crudeza los efectos del tráfico ilegal de drogas, pero igualmente en Europa, el sureste asiático o Estados Unidos, cada tanto ocurren episodios de violencia que descubren la presencia de cárteles y narcotraficantes de los que no es exagerado decir que han llevado su mercancía a prácticamente todo el mundo.

Para algunos, la violencia asociada al narcotráfico es consecuencia directa de una forma de considerar a las drogas como sustancias ilegales y, por lo tanto, a todos los implicados en su ámbito como delincuentes. La política de “guerra contra las drogas” auspiciada por el gobierno estadounidense es el ejemplo más claro de esta perspectiva que enfrenta la situación por medios militares y policíacos, más como una reacción que como una prevención, con acciones que generan todavía más violencia y que, a lo largo de estos años (más o menos desde tiempos de Richard Nixon, cuando se puso en marcha dicha estrategia), se ha revelado como poco eficaz para solucionar el problema que dice combatir, aunque efectiva como medio indirecto de control político sobre las zonas donde ha sido impuesta.

En ese sentido una alternativa más sensata, y quizá incluso cabría decir que más civilizada, apuesta por la legalización de las drogas en todas las etapas posibles: producción, distribución, comercialización y consumo. Ya en la Unión Americana algunos estados como Oregon y Washington han experimentado con esta medida, y en Europa Portugal es un buen ejemplo de las consecuencias positivas que suceden al implementarla. Asimismo, desde hace varios años expresidentes y líderes políticos de América latina han insistido sobre la necesidad de buscar otro camino además del de la prohibición y la persecución, punto de vista que también han compartido reconocidos economistas.

Pronto otra sociedad podría sumarse a esta otra forma de enfrentar el “problema” de las drogas: Irlanda, cuyo gobierno analiza la posibilidad de legalizar el uso recreativo de sustancias como la cocaína, la heroína y la marihuana, que al momento es sancionado con penas severas por las leyes del país.

De acuerdo con The Irish Times, Aodhán Ó Ríordáin, ministro de la Estrategia Nacional sobre Drogas, señaló recientemente la necesidad de un “cambio cultural radical” en la forma en que se utilizan dicha sustancias, con el objetivo de abatir la adicción tanto a éstas como al alcohol. Ó Ríordáin dijo esto en una conferencia que sostuvo en la London School of Economics.

El ministro asegura que en el país existe actualmente un consenso firme respecto de este asunto, que además de despenalizar la posesión en pequeñas cantidades de las sustancias mencionadas contempla también la apertura de centros supervisados donde cualquier persona podría acudir a que le suministren alguna de dichas drogas, los cuales estarían ubicados primero en Dublín, la capital, y después en las ciudades de Cork, Galway y Limerick. De acuerdo con Ó Ríordáin, todo este proyecto podría comenzar a implementarse a comienzos de este año.

Ó Ríordáin aseguró también que “la compasión tiene que traerse a este asunto, y tanto como sea posible, la adicción a las drogas debe ser eliminada del sistema criminal de justicia”, un enfoque sin duda diametralmente distinto al que actualmente impera al momento de encarar esta situación.