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BaDoink es una empresa pionera en el entretenimiento para adultos, y en esta ocasión creó la posibilidad de ver pronografía en realidad virtual, un paso más adelante de la pornografía común.

virtual sex

Una de las primeras ideas de sexo expandido (es decir, en realidad virtual) expuesta en el cine fue en la película de 1993 Demolition Man, protagonizada por Sylvester Stallone, Wesley Snipes y Sandra Bullock. En la narración de la película, las personas de ese futuro distópico no se tocan. Y si tiene sexo, lo hacen por medio de unas diademas de realidad virtual.   

Demolition Man virtual sex

22 años después, esta manera de acercarse a la sexualidad se ha vuelto realidad gracias a BaDoink, una empresa líder en entretenimiento para adultos en línea.

BaDoink ha sido pionera en el espacio de realidad virtual y en incursionar en el porno en realidad virtual.

Recientemente BaDoink salió a las calles de San Francisco, California, para dar a los transeúntes su primera experiencia de porno en realidad virtual, usando el Samsung Gear VR con un Samsung Galaxy 6.

Aquí un video con algunas de las opiniones y reacciones acerca de esta nueva manera de tener sexo, que seguramente revolucionará la idea del cuerpo y el intercambio carnal:

Google consiguió que una computadora juegue Go (y esa puede ser una mala noticia para usuarios de Internet)

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 09/28/2015

Google consiguió que una computadora aprendiera Go, un desarrollo de inteligencia artificial que servirá de modelo para comprender el comportamiento humano en Internet

go

Muchos podemos creer que el juego de mesa más complejo que existe es el ajedrez, acaso porque en el imaginario colectivo asociamos sus piezas y escaques con sesudos intelectuales que pasan horas pensativos antes de decidirse a hacer un movimiento. Sin embargo, no es así, y al menos desde un punto de vista probabilístico, el milenario juego chino Go (cuya antigüedad se data en más de 2 mil 500 años) es varias veces más difícil que el ajedrez. Prueba de ello es que hace varios años la inteligencia artificial derrotó a Gari Kaspárov, uno de los más destacados grandes maestros de la historia del ajedrez, lo cual no había sucedido en el caso de Go, al menos hasta hace unos días.

En un artículo publicado en Nature, Google dio a conocer que investigadores de su laboratorio Google DeepMind recientemente enseñaron a una computadora a jugar Go de manera tal que, por su propio aprendizaje, fue capaz de derrotar a algunos de los mejores competidores en el juego. Según se dice en la publicación, Google tenía poco más de 20 años buscando este objetivo.

¿Pero cuál es la relevancia del Go para la inteligencia artificial? Entre otras cualidades, que el las variaciones posibles en el juego son de 10 a la 700 (esto es, un 10 con 700 ceros a su derecha; en comparación, los escenarios posibles del ajedrez son apenas de 10 a la 60). ¿Qué hay en este mundo que, en posibilidades de acción, tenga esa misma cifra e incluso la supere? Hasta donde sabemos, muy pocas cosas, entre ellas el comportamiento humano.

En términos de probabilística, informática y computación de datos, el logro de Google significa la posibilidad de que una computadora siga una secuencia de acciones, encuentre la lógica de éstas, navegue por ella y sea capaz de establecer predicciones a partir de esto.

 

Curiosamente, el anuncio de Google suscitó una respuesta del mismísimo Mark Zuckerberg, quien en un mensaje en su perfil personal de Facebook dio a conocer que su empresa también “está cerca” de conseguir el mismo desarrollo.

¿Cuál será el futuro de Internet desde el punto de vista de la inteligencia artificial? Sin duda “logros” como este de Google sugieren un panorama claroscuro en el que ciertas bondades en las posibilidades de comunicación, interacción y acceso a la información tendrán en su reverso la explotación de data personal con fines comerciales y aun otros desconocidos. Una oscura partida de ajedrez que se juega en las sombras, contra un oponente que aunque apenas distinguimos, demuestra con sus movimientos una sólida estrategia.