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Mapas reordenados, ciudades rompecabezas de Armelle Caron

Por: Javier Raya - 09/23/2015

Más que el procedimiento obsesivo-compulsivo, "Les Villes Rangeés" representa las ciudades con un énfasis en lo gráfico más que en lo geográfico
Berlín / Berlín reordenada

Berlín / Berlín reordenada

Estamos acostumbrados a utilizar los mapas de nuestras ciudades como una visión abstracta, práctica y ordenada del aparente caos del territorio: a la manera de los libros de consultas, en la misma estantería ontológica que los diccionarios, los mapas son una suerte de textualidades visuales que nos sirven para ubicarnos a nosotros mismos en el espacio, para transitar dentro de un territorio --la ciudad, y en especial la megalópolis-- donde la modernidad transformó en extranjeros a sus propios habitantes.

El mapa de la ciudad llevado al extremo de su representación formal deriva en Les Villes Rangeés de la artista francesa Armelle Caron. A manera de rastro de un proceso meticuloso de clasificación, el mapa monocromático y su versión "organizada" son dos formas de pensar el dispositivo mapa, codificando los elementos que lo integran pero sin cambiarlos más que de posición. 

En mi caso, las ciudades reordenadas de Caron me hacen pensar en una página de texto escrito con una tipografía localísima, hecha nada menos que de las representaciones físicas del espacio urbano. La morfología de las manzanas, glorietas, colonias y en suma, espacios habitables de cada ciudad, me hacen pensar también en una vista comparada de la heterogeneidad de trazo y concepción del dibujo involuntario que cada ciudad adopta en el tiempo como los rasgos de un rostro.

Bordeaux / Bordeaux reordenada

Bordeaux / Bordeaux reordenada

Nueva York aparece como un largo código de barras debido a la simetría monótona de sus manzanas, mientras que París presenta una rica variedad de formas, donde la semejanza termina en el tamaño de ciertos elementos, que guardan entre sí, como los alfabetos --o tal vez, en un sentido más técnico, como las familias tipográficas, cierto aire de familia.

Más que el procedimiento obsesivo-compulsivo, Les Villes Rangeés representa las ciudades con un énfasis en lo gráfico más que en lo geográfico; el mapa escapa de su papel referencial y se ofrece como rompecabezas desarmado, y tal vez le devuelva al angustiado paseante la sensación de que el mapa es también, él, un espacio de ficción, cuyos elementos pueden reorganizarse con fines de divertimento formal.

Como ejemplo de esto, pienso en el Martín Fierro ordenado alfabéticamente del argentino Pablo Katchadjian, donde el poema se convierte en catálogo de palabras. En el caso de Armelle Caron, la ciudad se convierte en el catálogo de sus formas transitables, y acaso de los espacios vacíos entre ellas: las calles, o bien el espacio por donde leemos una ciudad al movernos por ella.

Estambul / Estambul reordenada

Estambul / Estambul reordenada

Leer la ciudad, caminar con los ojos por el mapa: dudar de la convención de que el mapa --ese artificio inmutable-- fija el territorio. Se parece a esa "gran revelación estética" que Jed Martin experimenta en El mapa y el territorio de Michel Houellebecq, cuando el personaje compra un mapa Michelin de carreteras a escala 1/150.000, del cual realiza una lectura artística más que práctica: "se mezclaban la esencia de la modernidad, de la percepción científica y técnica del mundo, con la esencia de la vida animal. El diseño era complejo y bello, de una claridad absoluta, y sólo utilizaba un código de colores restringido. Pero en cada una de las aldeas, de los pueblos representados de acuerdo a su importancia, se sentía la palpitación, el llamamiento de decenas de vidas humanas...".

Le Havre / Le Havre ordenado

Le Havre / Le Havre ordenado

 

París / París reordenada

París / París reordenada

 

Nueva York / Nueva York reordenado

Nueva York / Nueva York reordenado

 

Montpellier / Montpellier ordenado

Montpellier / Montpellier ordenado

 

El mundo / El mundo reordenado

El mundo / El mundo reordenado

 

Twitter del autor: @javier_raya

Esta fotógrafa documentó la vida de una prostituta y su familia durante 1 año (NSFW)

Por: pijamasurf - 09/23/2015

Una serie documental que presenta los marcos vitales de una prostituta de 39 años y su ajetreada vida a causa de los impuestos

El tema de la prostitución suele abordarse desde el ángulo legal de la prohibición o desde el espectacular, del morbo. En el caso de la serie fotográfica Bonnie, A Life in Prostitution de la fotógrafa danesa Marie Hald, hay un poco de ambos enfoques: una serie documental que presenta los marcos vitales de Bonnie, una prostituta de 39 años y su ajetreada vida a causa de los impuestos.

En Dinamarca la prostitución es una profesión legal, pero Bonnie ha estado tras las rejas varias veces a causa de la recaudación fiscal, una suerte de proxeneta institucional que, junto con el bullying que sufren los hijos de la mujer, conforma el coro de villanos de la historia.

Hald se dedicó a seguir la rutina de Bonnie durante 1 año: la vida familiar, así como la laboral, para contar su historia de una manera íntima y testimonial. "Mucha gente la juzga", dice Hald, "pero ella ha escogido ser honesta, y en ese sentido creo que es muy fuerte. He tratado de mostrar la vida de Bonnie con tanta honestidad como pude, brutal cuanto pueda ser".