*

X

10 errores del lenguaje corporal que pueden costarte caro en una entrevista de trabajo

Por: Samuel Zarazua - 08/12/2015

El lenguaje no verbal es más importante de lo que creemos…
Lenguaje Corporal

Imagen: rashidmunir.wordpress.com

Las expresiones faciales, la postura y los gestos, entre otras características físicas, pueden revelar mucho más que las palabras; para el observador atento develan nuestros pensamientos, intenciones y sentimientos. Sabemos muy bien cuando alguien se siente mal físicamente, porque adopta una postura encorvada y cambia sus gestos faciales.

Según la compañía CareerBuilder, abocada a la búsqueda de empleos vía digital, el lenguaje corporal es extremadamente importante e ‘indica el nivel de profesionalismo del candidato y si éste encaja para el trabajo’, es más, dentro de los 5 primeros minutos de la entrevista, el empleador ya es capaz de decir si el candidato encaja en el puesto. Para el minuto 15 de la entrevista, el empleador ya está 90% seguro de su opinión sobre el candidato. CareerBuilding concluyó un estudio sobre lenguaje corporal y trabajo, usando información generada en más de 2 mil entrevistas de trabajo, para llegar a lo siguiente:

Existen 10 errores muy frecuentes a la hora de una entrevista, y no tienen que ver con palabras ni razonamientos, son errores silenciosos, errores del cuerpo humano.

Esta es la lista:

 1.    No hacer contacto visual

Dicen que los ojos no mienten: una persona que no tiene la capacidad de mirar a los ojos a otra aparece como alguien sospechoso, en quien no se puede confiar.

2.    No sonreír

La sonrisa también es un espejo del alma, evoca relajación, confianza en sí, optimismo y buena disposición. Aunque cuidado, también puede evocar poca seriedad, cinismo y sarcasmo, así que sonrisa con moderación.

3.    Estar jugando con algún objeto a lo largo de la entrevista

Estar ocupado en algo más sugiere poca concentración en la entrevista, además de que interfiere con el contacto visual.

4.    Tener mala postura

Una mala colocación corporal, como estar encorvado o semiacostado en la silla puede sugerir desinterés, aburrimiento, poca confianza en sí y poca disciplina.

5.    Moverse constantemente al estar sentado

Estar en constante movimiento denota hiperactividad, mente disipada y poca concentración.

6.    Cruzar los brazos sobre el pecho

Es una posición que podría denotar un comportamiento defensivo, dominante y agresivo. Como los intimidantes guardias de seguridad a la entrada del antro.

7.    Tocarse el cabello o la cara repetidamente

Son movimientos que pueden ser involuntarios y que denotan nerviosismo, además de que generan desconcentración.

8.    Saludar de mano con debilidad

Un saludo débil denota eso mismo: debilidad, poca convicción, inseguridad.

9.    Saludar de mano con excesiva fuerza

Un saludo tan fuerte que resulta doloroso puede percibirse como agresivo, invasivo y dominante.

10.  Gesticular excesivamente

Abusar de los gestos con las manos y los brazos genera distracción.

Say it with body language

Foto: marinemarketingtools.com

Probablemente todos hemos cometido al menos siete de los 10 errores capitales en alguna entrevista. Así que, en lugar de concentrarnos en lo malo, busquemos enfocarnos en los numerosos tips que los empleadores nos ofrecen para tener éxito en la tan temida entrevista:

  • Práctica: es verdad, la práctica hace al maestro. Tendremos que pasar por varias entrevistas para poder aprender a manejarnos en tal situación de estrés. Pero si anticipamos las cosas y preparamos un discurso organizado, podremos dominar el estrés como el surfer las olas.
  • Video: la mejor manera para entender qué estamos haciendo mal o en qué momento trastabillamos es tomándonos un video y analizarlo a detalle. Gracias a él descubriremos nuestros puntos débiles y los podremos convertir en puntos fuertes. Veámoslo como un tipo de ‘selfie laboral’ con un buen propósito.
  • Discurso relámpago: la mejor manera de convencer de que somos el candidato perfecto es tener un corto discurso bien justificado, que representa la mejor respuesta a la típica pregunta: ‘cuéntame acerca de ti’.
  • Infórmate, infórmate: así como es clave conocer las noticias de nuestro día a día, es importantísimo averiguar la visión y la misión de la compañía de tu interés, con el fin de justificar por qué te interesa, qué puedes aportar y cómo encajas en ella. El hecho de que demuestres conocimiento en este ámbito habla de que eres una persona informada y responsable y que realmente te interesa incorporarte. Es como llegar a la escuela habiendo hecho la tarea.
  • Inhala y exhala: cuando estamos estresados dejamos de respirar, nuestro cuerpo se tensa y la energía no fluye como debiera. El cuerpo necesita calma para que el cerebro se oxigene y trabaje al 100.

Si quieres más consejos para entrevistas laborales, entra a: mindtools.com

Estas empresas de alimentos mexicanas se niegan a revelar de qué están hechos sus productos

Por: pijamasurf - 08/12/2015

¿Por qué se niegan populares empresas como Bachoco, Gruma, Hérdez, La Costeña, Kelloggs, Pepsi, Coca-Cola, La Moderna, Jumex o Bimbo a revelar de que están hechos sus alimentos?

Screen shot 2015-08-15 at 10.29.16 PM

La publicación digital Sin Embargo ha hecho un interesante reportaje sobre la negativa de algunas de las productoras de alimentos más populares de México a revelar cómo y con qué ingredientes son fabricados sus productos de consumo masivo. Esto a partir de una petición de transparencia de la organización civil Greenpeace. Según el periodista Alejandro Páez Varela, quien firma el reportaje, "casi la totalidad de las grandes empresas que alimentan a los mexicanos se niegan a mostrar la información sobre sus procesos de producción. Y se niegan porque, se sospecha, esconden un cochinero". Podemos pensar que ese "cochinero" es una serie de ingredientes procesados llenos de conservadores y demás sustancias químicas, así como la fabricación de los productos en lugares que podrían estar contaminados o donde se producen otro tipo de alimentos que podrían causar problemas alérgicos. El mismo artículo señala:

Un cereal de Kelloggs o un jugo de Jumex o unos chiles de La Costeña podrían verse muy apetitosos pero, ¿y si la avena, el durazno o los cuaresmeños son regados con plaguicidas e insecticidas, o son adquiridos a pequeños productores que no cumplen con normas mínimas? Y todavía más allá: ese maíz o la caña de azúcar que usan Coca, Pepsi o Gruma podrían oler muy rico pero, ¿y si, a escondidas del público, están contaminando los campos y los campos escurren tóxicos a los mares, desde donde sacamos otra parte de nuestros alimentos?

La lista negra antitransparencia de Greenpeace incluye a Bachoco, Gruma, Hérdez, La Costeña, Kelloggs, Pepsi, Coca-Cola, La Moderna, Jumex y Bimbo.

Según Sin Embargo, estas empresas tienen un nivel de penetración casi universal en México. Por ejemplo:

[Bimbo] tiene una penetración en el 99.3% de los hogares en México y forma parte de las 10 empresas de industrialización de alimentos más grandes del mundo, con ventas de 11 mil millones de dólares. Hérdez, por su parte, está en más del 50% de los hogares y se encuentra entre las 10 marcas de alimentos en México. Y juntas, Bimbo, Gruma, Bachoco, Hérdez y La Costeña, están dentro del top 10 de las empresas de alimentos más relevantes del país, de acuerdo con datos actualizados de Greenpeace.

Esto muestra que en México, debido a la pobreza extrema, al nefasto influjo de la publicidad y a la poca educación, la mayoría de las personas se ve obligada a consumir alimentos procesados de mala calidad que muchas veces son pobres reemplazos de alimentos naturales mucho más nutritivos cuya producción ha sido desplazada por los monopolios. México es el país de los refrescos, las fritangas, los panecillos, los dulces, las papitas, las garnachas y demás comida chatarra. Como dice el periodista del New York Times experto en alimentos, Michael Pollan, uno debería "comer comida real, no demasiada, la mayoría plantas". Esto lamentablemente es sumamente difícil para la mayoría de la gente, cuando antes era lo más fácil; las cosas están al revés: comer plantas sin procesar tiene un mayor costo para el bolsillo de las personas (aunque no hacerlo sale más caro a la salud y al planeta). La frase de Pollan es especialmente relevante puesto que, cuando dice "comer comida real" ("real food"), se refiere a cómo la mayoría de los alimentos procesados que encontramos en el supermercado nos hacen dudar si calificarlos como alimentos o como una especie de híbrido, injerto, comida basura, modificación genética, frankenfood. En esta dudosa clasificación entran todos estos productos.