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¿Qué escucha el mundo? Este mapa interactivo revela las canciones y géneros más populares del planeta

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 07/18/2015

Un notable ejercicio de recolección de data muestra las canciones más escuchadas en distintas ciudades del mundo, según su reproducción en Spotify

Actualmente, los medios digitales han vuelto mucho más sencillo e inmediato recolectar información sobre nuestros hábitos cotidianos, data que se vuelve valiosa porque revela nuestros gustos y nuestras inclinaciones, también aquello que preferimos evitar o las cosas que nos gusta compartir. Esto, claro, desde una perspectiva casi romántica, inocente. Con cierto cinismo pragmático, todo esto se reduce a una única realidad: el consumo.

En ese sentido, la síntesis y análisis de la información son ejercicios que con cierta frecuencia arrojan resultados sorprendentes. Como ejemplo, presentamos ahora este mapa interactivo hecho con data proveniente de Spotify. En breve, se trata de un exhibidor de las canciones y géneros más escuchados en el mundo por medio de dicha plataforma.

Más allá de la curiosidad casi etnomusicológica que este mapa podría despertarnos, cabe preguntarse por el rol de Spotify en esa distribución musical, cómo un agente de ese tipo poco a poco va tomando un lugar decisivo en la formación de un gusto musical, en un proceso que poco tiene de azaroso y artístico y, más bien, obedece a las reglas bien definidas del mercado.

¿Cuáles son los sonidos que emanan de nuestra actividad en Twitter o de nuestro historial de navegación en la Red? Aquí puedes escucharlos

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Everything we do is music.
John Cage 

 

La música está en todos lados. A pesar de que esta afirmación puede parecer un desplante de optimismo poético, en realidad hay buenas razones para respaldarla. Y es que a fin de cuentas todo está inserto en una especie de código ubicuo, cuyas hebras y ritmos pueden extraerse, aislarse y luego reinterpretarse en otros lenguajes –en este caso, el sonoro.

Por eso es que hoy sabemos cuál es la música de los planetasa qué suenan las auroras boreales o a qué el calentamiento global; por eso hay quien logra hacer música con una tintorería o extraer melodías de plantas. Pero si la música está en todos lados, ¿a qué suena nuestra cotidianidad, nuestras prácticas o herramientas más habituales?, ¿a qué suena lo que estás haciendo en este preciso instante?, ¿a qué suena Internet?

A esta última interrogante respondió Gilles Turnbull en un reportaje para The Morning News. Más allá del sonido que producen las teclas, el arrastrar un mouse o los ya inconfundibles sonidos de diferentes aplicaciones, cada uno de nuestros actos digitales produce sonidos (originalmente en forma de data que puede sonorizarse). Turnbull muestra la traducción sonora no sólo del registro de actividades en plataformas como Twitter, Ping o Google, también "fenómenos" como tu historial de navegación o subcódigos como el JavaScript.    

El ejercicio, además de que presume una cierta estética sonora y resulta, cuando menos, una digna curiosidad para nuestra dispersa atención, conlleva mensajes puntuales, incluso recordatorios pertinentes. En primer lugar, la premisa con la que abrimos este texto, es decir, todo exuda sonido –y en algún punto cada sonido es parte de un engranaje mayor que bien podríamos considerar como musical. En segundo, se trata de un llamado a darnos cuenta de todo lo que ocurre a nuestro alrededor pero que damos por hecho al punto en que simplemente dejamos de percibirlo. ¿Te das cuenta del masivo cúmulo de procesos e interacciones que se registra detrás de cualquier acción en la Red (desde microprocesadores hasta flujos que navegan fibras ópticas)? Cualquier lugar, cualquier estado de ánimo o paisaje, está repleto de sonidos. Finalmente, este ejercicio nos invita a relajar nuestra percepción, a desautomatizarla y a simplemente permitir que nuestro entorno suene.

Nuestras vidas digitales también liberan sonidos, pero tienes que acercarte un poco más para escucharlos. Muchas personas negarán que Internet produce algún sonido, pero son las personas que jamás se han detenido a escuchar. Todo genera sonido. Tal vez no sea uno que tus oídos estén acostumbrados a percibir, pero está ahí disponible.