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Carl Jung sobre Dios, la muerte y la importancia de encontrar significado en una memorable entrevista (VIDEO)

Arte

Por: Alejandro Martinez Gallardo - 06/06/2015

A 54 años de su muerte, recordamos a Jung con la que tal vez sea la entrevista más emotiva y memorable que se tiene documentada en video

 

Carl Jung es una de las personas que más han hecho para restaurar el alma en el mundo moderno e incrementar la conciencia del ser humano. O como dice esta memorable entrevista de la BBC : "La historia lo recordará como uno de los médicos más grandes de todos los tiempos". Y es que Jung era psiquiatra, pero sabía, como uno de sus grandes precursores, el también suizo Paracelso, que "aquel que cura el alma es más grande que aquel que solo cura el cuerpo". Jung, sobra decirlo, es entrañable y sinceramente apreciado en Pijama Surf, por lo que publicamos esta entrevista este 6 de junio en el que se cumplen 54 años de su muerte. La entrevista fue realizada en su casa en el Lago Zurich en 1959, lugar en el que Jung construyó un pequeño castillo: la Torre de Bollingen, donde inscribió una serie de enigmáticas frases de alquimia y filosofía. Es un placer ver a Jung a los 84 años hablar sobre su vida y su trabajo con una lucidez y una serenidad que muestran cómo sus experiencias se convirtieron en sabiduría

Jung narra el primer momento en el que tomó conciencia de su propia individualidad, a los 11 años, lo que describe como "salir de una niebla" para decir con asombro y firmeza: "yo soy, yo sé que soy". Jung dice, ante la pregunta de si cree en Dios, que no necesita creer: "Sé".

Es fascinante notar cómo su interés infantil por la arqueología, como si fuera una señal de su propio daimon o por lo menos un heraldo de su vocación, se transformó en su estudio de la profundidad de la psique humana, específicamente de los arquetipos y el inconsciente colectivo, una forma de arqueología de la mente. O ese "aspecto impersonal de la psique", como dice en la entrevista, al contar también cómo surgió su idea del inconsciente colectivo después de relacionar lo que le dijo un paciente esquizofrénico sobre el origen del viento en el Sol con una liturgia mitraica que encontró en un libro publicado posteriormente, la cual hacía exactamente la misma referencia pero que no podía haber sido consultada por su paciente ya que no existía una traducción antes de esa fecha.

 

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"Hay partes de la psique que no están limitadas al tiempo y al espacio", explica Jung, por lo cual no podemos estar seguros de que la muerte es el final y es concebible que la psique siga existiendo en alguna forma de vida más allá del tiempo y el espacio. Esto está relacionado con su filosofía de que debemos de ver a la muerte como el objetivo, "la gran aventura que yace por delante", y no como algo de lo cual se debe huir. Pensar sobre la muerte, pensar de esta forma, "hace que nos sintamos mejor", dice Jung, haciendo eco de la idea de Sócrates de que la filosofía es esencialmente "una meditación sobre la muerte"; la muerte es lo que da significado a nuestra vida  y nos coloca en el centro de la reflexión sobre la naturaleza del alma. 

La parte climática de la entrevista viene cuando el periodista John Freeman le pregunta: "Mientras que el mundo avanza hacia mayor eficiencia técnica, parece cada vez más necesario que las personas se comporten colectiva y comunalmente, ¿cree usted  que es posible que el máximo desarrollo del hombre sea sumergir su propia individualidad en una forma de conciencia colectiva?", a lo que Jung  contesta:

Eso es poco probable. Creo que habrá una reacción --una reacción se establecerá en contra de esta disociación comunal. ¿Sabes?, el hombre no soporta para siempre su anulamiento. En algún momento, habrá una reacción, y la veo estableciéndose cuando pienso en mis pacientes, todos buscan su propia existencia y afirman su existencia en contra de una completa atomización hacia la nada o hacia la falta de significado [meaning]. El hombre no puede soportar una vida sin significado.

Así acaba de manera apropiada esta entrevista con una de las grandes enseñanzas de Jung: que el hombre necesita encontrar significado para poder continuar su camino en el mundo. Sin significado no hay salud, no hay evolución, no hay crecimiento espiritual. Más allá de las necesidades materiales de subsistencia, la psique necesita también satisfacer sus necesidades y es capaz de subordinar a la materia con tal de conseguir lo que necesita. De no encontrar este significado (o sentido, el término meaning admite ambas traducciones), ese alimento vital de la psique, la existencia se desvanece y marchamos como autómatas hacia el Leteo. Tal vez esto ocurre porque el significado es el campo a través del cual la psique habita en el mundo o, dicho de otra forma, el significado es la forma en la que el alma se hace manifiesta. El significado es en el pensamiento de Jung, haciendo eco de la traducción de Richard Wilhelm, lo mismo que el Tao.

 

Twitter del autor: @alepholo

 

 

Las redes sociales dan voz a legiones de idiotas: Umberto Eco

Arte

Por: pijamasurf - 06/06/2015

¿Las redes sociales disminuyen el nivel intelectual de las discusiones y conversaciones, o esta es una impresión apocalíptica y neoludita?

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Desde hace algunos años se ha venido debatiendo si Internet y la tecnología de la información nos hacen más inteligentes o si están disminuyendo nuestra capacidad cognitiva, acaso sin que nos demos cuenta, por estar inmersos en su opaca burbuja de hiperconexión. Existen ciertamente puntos encontrados, de difícil resolución. Un estudio bastante democrático muestra que las personas inteligentes se vuelven más inteligentes y las personas de baja inteligencia se vuelven más tontas, incapaces de allanar su camino en la salvaje selva de la data; de cualquier forma esa inteligencia parece estar sobrevalorada, como muestra otro estudio que sugiere que Internet, que coloca al alcance de cualquiera innumerables datos, hace que pensemos que somos más inteligentes de lo que en realidad somos (hay una clara diferencia entre el acceso a la información y la sabiduría).

Recientemente, el novelista y semiólogo italiano Umberto Eco ha generado polémica por nuevas declaraciones en las que considera que el nivel de discusión intelectual que discurre en las redes sociales es sumamente pobre. Dice Eco:

Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los necios.

Estas declaraciones recogidas por el diario italiano La Stampa han circulado por todo el mundo hiriendo, al parecer, las sensibilidades de los ciudadanos de Facebook o de Twitter. Antes Eco había dicho, en el mismo tenor: "La televisión ha promovido al tonto del pueblo, con respecto al cual el espectador se siente superior. El drama de Internet es que ha promovido al tonto del pueblo al nivel de portador de la verdad". La controversia gira en torno a que algunas personas ven en las declaraciones de Eco peligrosos rasgos de elitismo intelectual. Más allá de que pueda rozar términos políticamente incorrectos, es indudable que la información que predominantemente circula  en las redes sociales no es de muy alto nivel y que al eliminarse los filtros y la edición por parte de personas con credenciales para dar sentido y organizar esta información, las personas suelen consumir información "basura" o falsa, creyendo que es verdadera, actual o relevante. Uno de los riesgos de la explosión de la tecnología de la información es la sobreinformación o la desinformación, a la par también de la saturación y la sobreestimulación que suele producir un déficit de atención y una incapacidad de concentración y de conciencia reflexiva. Ya se decía esto hace años, con el declive de la prensa escrita: teníamos más fuentes e información más veloz, pero menos profundidad. Estos son los signos de nuestro tiempo. Ahora bien, también es indudable que una persona en redes sociales orientada a seguir sitios y expertos de alto nivel intelectual, y que además sea consciente de las particularidades del formato, puede conseguir fácilmente lo contrario. Unas por otras.

Eco parece coincidir con esto, pues en una entrevista previa había dicho: "Internet es lo contrario: a los ricos que lo saben usar, les va bien; los pobres, que no lo saben usar, no tienen capacidad para distinguir”. Matizando quizás que la habilidad para navegar Internet no está necesariamente delimitada por el nivel económico --aunque podría haber alguna correlación entre el tipo de información que se consume, la idea es similar: hace énfasis en la importancia de una capacidad de discernimiento para procesar la información y no verse avasallado por la maquinaria de infotainment que hace que Internet se convierta solamente en una forma glorificada de pasar (perder) el tiempo. Habría que precisar también que Internet no es algo que en sí nos hace bien o mal, inteligentes o tontos, sino solo y según como lo usemos. Su naturaleza como medio está embebida de una arquitectura particular, una serie de características que tienen determinados efectos fisiológicos y neurológicos, si bien estos pueden ser relativamente modificados o mitigados. No hay que olvidar la siempre vigente frase de McLuhan: el medio es el mensaje.