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Terapia criogénica promete rejuvenecerte a 164 grados bajo cero

Por: pijamasurf - 03/06/2015

La terapia criogénica de cuerpo completo promete una amplia gama de beneficios, pero recuerda usar tejidos no abrasivos para no perder un pedazo de piel en el proceso...

criolife

Parece que Frozen fue sólo un gran comercial musicalizado del futuro de la terapia: KryoLife es una empresa dedicada a hacer que el tiempo se detenga, literalmente, en tus tejidos. Su tratamiento de inmersión criogénica promete quemar 800 calorías en 3 minutos, además de dejarte con una placentera cuota de endorfinas, mejorar tu calidad de sueño, aumentar la potencia de tu sistema autoinmune, reducir la inflamación, eliminar las arrugas y resolver pacíficamente el conflicto Israel-Palestina.

La compañía llegó a Estados Unidos proveniente de Polonia en 2012 y se ha hecho camino sucursal a sucursal, haciendo 90 dólares por sesión. Su mayor publicidad es el boca a boca entre celebridades como Demi Moore, y especialmente entre deportistas como Cristiano Ronaldo y Kobe Bryant, quienes se han agenciado estos congeladores personales para enfriarse después de un juego. (¿Entienden? "Enfriarse", cool).

¿Pero qué se siente estar 3 minutos a temperaturas de -164°C? Según Joanna Fryben, una de las dueñas, el cuerpo puede comenzar a hiperventilarse y temblar de manera incontrolable. Según ella, 3 minutos en el frío son más seguros que 3 minutos en un sauna caliente: debido a que a estas temperaturas tan bajas la humedad supuestamente desaparece, el frío no penetra bajo la piel. La sensación de rush que se experimenta al salir de la criogenia es resultado de la recompensa hormonal de tu cerebro en forma de endorfinas, que se estaba preparando para morir congelado.

Iceman aprueba

Iceman aprueba

"Atraviesas un entorno estresante", comenta Fryben, "y tu cuerpo reacciona para protegerse a sí mismo".

Para mantener la homeostasis (temperatura interna), tu cuerpo ha quemado toneladas de calorías en muy poco tiempo, lo que según Fryben "impulsa el sistema inmune, el movimiento del sistema linfático, la oxigenación de la sangre", y el envío exprés de enzimas y nutrientes a todo el cuerpo. El cuerpo, agradecido por no morir, se recompensa a sí mismo.

Luego, el ¿paciente? debe subir a una bicicleta móvil para calentarse nuevamente, pues la temperatura cutánea estará por entonces en unos 32 grados bajo cero. La posibilidad de desmayarse es muy real, antes o después, pero supuestamente se tiene equipo médico de emergencia a la orden.

Si crees que esto no es para ti pero te interesan los beneficios del frío sobre tu salud, siempre puedes mudarte a Siberia.

Esta técnica ancestral de ejercicios pélvicos hace palidecer a los Kegels

Por: pijamasurf - 03/06/2015

Conocida por diferentes nombres, la leyenda del pompoir parece salida de un manual antiguo de sexualidad y misticismo. Conoce más al respecto aquí

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Probablemente has escuchado o leído algo sobre los Kegels, ejercicios intrauterinos para fortalecer el sexo femenino y, presumiblemente, lograr orgasmos de mayor intensidad. Si no has oído de ellos, probablemente practicas alguna variante del viejo "dentro-fuera-dentro-fuera", para utilizar la terminología de Alex DeLarge sobre el sexo: si es así, lo más seguro es que para ti el orgasmo sea un asunto de azar, de suerte o de probabilidad.

No busques más, porque resulta que existe una técnica llamada pompoir, que promete los beneficios y rigores de toda rutina de ejercicios, sólo que centrada en el área de los músculos pubococcígeos. Se conoce como "kabazza" en la tradición árabe, además de "tocar la flauta" o "el apretón de Singapur", y es un secreto a voces entre las más refinadas escuelas sexuales, desde las Devadasis hindúes hasta las geishas de Japón.

Se dice que fue desarrollada en la India hace más de 3 mil años y, como un montón de las cosas que aprendemos en internet, se ofrece en nuestros días como un webinar impartido por Denise Costa en el sitio Pompoir Book.

El pompoir consiste básicamente en diferentes tipos de movimientos vaginales que producen un tipo de orgasmo conocido como "uterino", además de ser increíblemente estimulante para el pene de la pareja. Se practica mejor con la mujer encima: no es necesario ningún movimiento del hombre, y de hecho la mujer puede permanecer inmóvil sobre él, mientras toda la acción se desarrolla a nivel muscular.

El arte del pompoir consiste en una conciencia sumamente desarrollada sobre los músculos vaginales, de manera que se puedan contraer y distender para apretar o expulsar el pene. También es posible aferrar con tal fuerza el pene que el hombre no podría sacarlo (gulp), así como acariciarlo, torcerlo, e incluso expulsarlo y "ordeñarlo". Se puede practicar a solas con la ayuda de dildos.

Según Costa, practicar pompoir puede ayudar a incrementar la duración y potencia de los orgasmos femeninos. Como cualquier rutina de ejercicios, el pompoir requiere constancia y dedicación, y se recomienda dedicar al menos 1 hora diaria, ya sea con pareja o utilizando pelotas, vibradores o cualquier fuente de resistencia.

A decir de la terapeuta, la razón por la que no se escucha más a menudo del pompoir, los Kegels o los ejercicios pélvicos es la misma por la que el gran público ignoró durante siglos la existencia del punto G: ignorancia y vergüenza. La maravilla de vivir en el siglo XXI es que las mujeres no tienen por qué esperar a estar embarazadas o a tener problemas ginecológicos para desarrollar la fuerza pélvica.