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Arqueólogos redescubren la mítica Ciudad del Dios Mono en Honduras (FOTOS)

AlterCultura

Por: pijamasurf - 03/18/2015

Honduras, en el año 500. Un grupo de indígenas hondureños se adentra a la selva de la Mosquitia. El objetivo es sobrevivir ante la presencia abominable de aquellos personajes blancos y malolientes que con un artilugio gariboleado mandan a dormir a los mesoamericanos

Honduras, en el año 500. Un grupo de indígenas hondureños se adentra a la selva de la Mosquitia. El objetivo es sobrevivir ante la presencia abominable de aquellos personajes blancos y malolientes que con un artilugio gariboleado mandan a dormir a los mesoamericanos.

¿Cuánto tardaría la selva para adoptarlos o abortarlos? La supervivencia bajo este régimen de vida no podría durar mucho. Sin embargo, el increíble instinto de supervivencia reestructura la adaptabilidad tanto individual como social, lo que llevó a que, en 1940, se descubriera la Ciudad Blanca o la Ciudad del Dios Mono. 

Cuenta la leyenda que el explorador Theodore Morde realizó una expedición afirmando que existía una ciudad perdida del Dios Mono, donde indígenas veneraban enormes esculturas de simios. Él, guiado por las anécdotas de Charles Lindbergh, el primer aviador en cruzar el Atlántico, donde se vislumbraba una asombrosa metrópoli antigua que sobresalía entre la maleza de la selva. No obstante, antes de confesar la ubicación de este sitio histórico, Morde murió en un accidente automovilístico.

De acuerdo con un artículo de NatGeo, un grupo de arqueólogos logró hace unos días constatar las leyendas descubriendo las ruinas intactas de una "Ciudad Perdida” que era poblada por una misteriosa cultura que se presume existió en la época precolombina. En este redescubrimiento encontraron una pirámide de tierra, un caché notable de esculturas de piedra, movimientos de tierra, plazas amplias y otros elementos de esta civilización que existió hace miles de años. El arqueólogo Christopher Fisher, de la Universidad Estatal de Colorado, explicó que entre los elementos encontrados está una piedra ceremonial en forma de asientos (metates) y buques finamente tallados y decorados con figuras zoomorfas, buitres y serpientes, mientras que el objeto más llamativo es la escultura de una cabeza de jaguar, el cual podría representar un chamán o brujo transformado en espíritu o con los juegos de pelota ritualizados. 

Cabe mencionar que el redescubrimiento de la Ciudad Blanca dio lugar a dos fenómenos principales: los saqueos de la zona y la interminable deforestación que ha azotado al planeta (en especial en este lugar). Por consiguiente, los investigadores decidieron no revelar la ubicación de la ciudad para evitar la presencia de saqueadores. 

¿Qué es realmente la vagina? Reflexiones de placer sobre el alma sexual de la mujer

Salud

Por: María José CA - 03/18/2015

Existe una increíble gama de constructos que definen a la vagina. Cada uno de ellos presenta una parte certera así como de mucha información errónea de la subjetividad vaginal

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El cuerpo humano cuenta con terminaciones nerviosas (llamadas corpúsculos sensoriales) en la piel que se encargan de la sensibilidad a lo largo de la complexión corporal. Gracias a estos mecanorreceptores somos capaces de percibir, significar, interpretar y sentir cualquier vibración o presión generada en alguna parte del cuerpo. Inclusive, algunos teóricos se atreven a definirlos como el inicio de toda creencia, pensamiento, sentimiento y conducta, los cuales están delimitados por constructos sociales y culturales (la Matrix).

Sin embargo hay una serie de costumbres culturales que provocan una especie de anhedonia sensorial; es decir, una muerte en vida de todas las sensaciones corporales (y hasta mentales). En consecuencia, no existen recursos (intrapersonales) para autorregularse ante crisis emocionales o vivenciales ni mecanismos propios para una especie de trascendencia humana. Y quizá un poco más específico, decidimos anestesiarlos de modo que no nos interrumpan en el día a día de la producción laboral.

De acuerdo con el Modelo Neurobiológico para Trastorno de estrés postraumático y enfermedades psicosomáticas de Robert Scaer, el cuerpo tiene sus propios métodos para regresar a este balance homeostático después de un evento traumático. Para él, el temblor (literal) del cuerpo es una especie de reset de los corpúsculos, del sistema nervioso y de la mente para regresar a las andadas. No obstante, si anestesiamos a los corpúsculos (y por tanto al sistema nervioso), ¿cómo vamos a darle este reinicio indispensable a nuestro cuerpo y mente para esta autorregulación y trascendencia humana?

Al reflexionar acerca de esta “muerte en vida”, se puede encontrar un paralelismo en la sexualidad tanto masculina como femenina (especialmente en la segunda). Es decir que, a pesar de que se han adoptado premisas de una revolución sexual como un estilo de vida normalizada, se continúa rechazando una sexualidad responsable con base en el placer consciente y prácticas sexuales (incluso relacionales) tanto seguras como protegidas.

En palabras de Naomi Wolf, famosa crítica cultural, politóloga y escritora, la visión de la sexualidad (femenina) está completamente desfasada debido a esta anhedonia en relación con la vagina. Al adentrarse en este túnel fascinante de la investigación de la vagina, y por lo tanto de la comprensión de la mujer, se halla una conexión esencial entre la conciencia de los corpúsculos sensoriales, la fluidez del temblor ante las sensaciones y la estructuración integral de la feminidad (y masculinidad) personal.

¿Qué es la vagina entonces?

10919002_1546722018935913_8000151173724345848_nExiste una increíble gama de constructos que definen a la vagina. Cada uno de ellos presenta una parte certera así como mucha información errónea sobre la subjetividad vaginal. Camino hacia la iluminación, loto dorado, agujero, órgano que separa la infancia de la adultez, un orificio in vogue, un producto estrella en la pornografía, un actor secundario ante el clítoris. Son muchos constructos establecidos alrededor de la vagina. Y todos, si no es que la mayoría, presentan conocimientos mínimos que establecen premisas separatistas entre ese miembro y las demás partes del cuerpo (incluyendo la mente –que no el cerebro).

A medida que se va profundizando la información y la experiencia en aspectos neurocientíficos, fisiológicos y espirituales, una mujer experimenta un cambio irreparable que reestructura este cerebro femenino, el cual permite la continuidad de los corpúsculos y de este reset homeostático para una trascendencia personal. Ya que, para alcanzar la tan aclamada felicidad y plenitud sexual, es indispensable tomar en consideración la fisiología del deseo, la excitación, la meseta y el orgasmo; la interacción física y emocional con el medio ambiente, así como las interconexiones entre mente y cuerpo. Estas cuestiones paralelas relativas a la sexualidad (independientemente de la orientación e identidad sexual) son las que permitirán una comunicación trascendental tanto con una como con esa otra (u otro).

Por consiguiente, cuando este cambio se genera, el placer sexual femenino no tiene que ver sólo con la sexualidad ni con el placer; sino con un medio de autoconocimiento, creatividad, iniciativas, felicidad, equidad, derechos, libertad, sensibilidad y salud. En pocas palabras, el cerebro femenino se convierte en un alma femenina enfocada tanto en la liberación de esquemas represivos como en el aprendizaje de quién es la vagina de cada una.

María José CA

Twitter de la autora: @deixismj

Fotografía principal: Petite Mort