*

X

Todo lo que necesitas para ser un Dj es el nuevo vinilo de QBert

Por: pijamasurf - 02/05/2015

Subordinado por una aplicación para iOS, el nuevo vinilo de DJ QBert transforma su cobertura de papel en una tornamesa con sonido y efectos reales

Dj Q-bert

Lanzar ediciones especiales o exóticas de vinilos se ha vuelto una manía en la música, tanto así que encontramos discos con efectos psicodélicos líquidos, impresión en vinil transparente o diseños en sus coberturas que parecieran un libro de ilustración. Pero la creatividad de los músicos mixeada con la tecnología puede resultar aún más fascinante. El artista DJ QBert lanzará este año un vinil doble bajo los nombres de Extraterrestria y Galaxxxian, dos grabaciones que además de la música destacarán por la edición especial de su cobertura interactiva. Sencillo: una vez bajada la aplicación para iOS y OS X se podrá subordinar la tornamesa de papel que viene impresa en el disco. Al tocar este papel grueso, los circuitos incrustados se activan para emitir un sonido diferente. La cobertura posee un sistema de bluetooth programable que puede reproducir sonidos de forma inalámbrica controlada desde el iPhone o iPad; de esta manera se podrá mezclar la música de este material como si fuese una tornamesa real. La imagen impresa contiene dos platos, un crossfader para nivelar el sonido y una serie de botones de control de loops y efectos.

La compañía detrás de este increíble invento es Novelia, empresa con sede en el Reino Unido que se ha dedicado al desarrollo de tecnologías que implican la interacción tanto de sensores como de altavoces sobre superficies planas inanimadas. Básicamente, agregan un poco de ADN digital a objetos físicos de intuitiva táctil. Curiosamente, la manera antigua de grabación análoga, como es el vinilo, está siendo adoptada por este tipo de tecnologías, y está encabezando los proyectos digitales del futuro. Quizá la nostalgia de los acetatos nunca se fue.

Joven emprende viaje de 3 años para combatir su depresión (FOTOS)

Por: pijamasurf - 02/05/2015

3 años de travesía hicieron que Michael Loffer se reencantara profundamente con la vida; y afortunadamente, documentó su recorrido

Screen Shot 2015-02-06 at 12.09.41 AM

La depresión es uno de los acompañantes más populares en la actualidad. Ya sea que responda a una pérdida de valores o frivolización, a una vida abocada al consumismo y la simulación, a factores genéticos, alimenticios, bioquímicos o psicoculturales, lo cierto es que es uno de los mayores males de la sociedad contemporánea. Lo anterior pesa aún más, o se recrudece, inmersos en una especie de presión social por ser, o al menos, parecer felices. Algo así como "la triste obligación de tener que ser feliz"

Ahora, más allá de los detonantes o consecuencias de la depresión, del cómo la entendamos o la comuniquemos, se trata de un fenómeno innegablemente complejo y multifactorial. Además, como señalábamos en un artículo anterior: "La depresión es una trampa, pero una casi perfecta. Y es que si la voluntad mueve montañas, la depresión construye abismos, tan reales como tu mesa de madera o la taza de té que a veces te acompaña. Además, a diferencia de otras frecuencias anímicas, por ejemplo la melancolía, la depresión carece de toda poiesis, es más bien un estado obscenamente estéril, que fácilmente puede inhabilitar (discapacitar) a aquel que lo experimenta" .

Afortunadamente nuestro diseño es aún más rico y complejo que este mal, y en ese sentido generalmente disponemos de herramientas (aunque a veces no tengamos siquiera el ánimo de utilizarlas) para hacerle frente a dicha frecuencia. Por ejemplo, tenemos el caso del joven fotógrafo Michael Loffer, quien tras enfrentar una severa crisis depresiva un día tomó fuerzas y decidió dejar todo para entregarse a la deriva geográfica: viajó durante 3 años por Asia y Sudamérica. 

Durante este trayecto Loffer encontró más que motivos suficientes para reencantarse de la vida, abrir su cabeza, aligerar su espíritu y, sobretodo, redimensionar aquellas cosas que lo mantenían deprimido (y que generalmente se trata de minúsculas tormentas autoforjadas). Tras la larga travesía, el espontáneo viajero aseguró que muchas de las experiencias, que por cierto documentó fotográficamente, le "transmitían un poco de vida". En consecuencia, aquel que inició el trayecto como un tipo desesperado e insípido, regresó empoderado y agradecido.

Al compartir su historia en Reddit, recibió críticas sobre la comodidad de poder acceder a viajar así, inesperadamente, durante tanto tiempo, algo que pocas personas en el mundo podrían hacer. Sin embargo, Loffer advirtió que lo logró en mayor medida por voluntad que por dinero: pidiendo "rides", haciendo "couch surfing" y economizando al máximo.

Pero más allá de si el suyo es un lindo cuento de hadas autosuperacional o una valiente travesía, lo que importa es conocer la historia de alguien que hackeó su propio crucigrama para liberarse de un estado indeseado. Y para muestra del ejercicio, quedaron estás imágenes:

Chiang Mai, Tailandia

travel-photography-around-world-depression-michael-loffler-1

 

Tonle Sap Lake, Cambodia

travel-photography-around-world-depression-michael-loffler-3

 

Ta Prohm, Cambodia

travel-photography-around-world-depression-michael-loffler-2

Yuanyang, China

travel-photography-around-world-depression-michael-loffler-4

Lijiang, China

travel-photography-around-world-depression-michael-loffler-5

 

Machu Picchu, Perú

travel-photography-around-world-depression-michael-loffler-6

 

Zhangjiajie, China

travel-photography-around-world-depression-michael-loffler-7