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Enigmáticas, francas, elusivas y alegres: TOP 10 sonrisas de escritores (FOTOS)

Por: Javier Raya - 02/13/2015

Carcajadas, golpes de risa como una afrenta contra la muerte
Cada pensamiento debe recordar a la ruina de una sonrisa.
Emil Cioran
 
El sufrimiento no añade valor literario a una obra.
Roberto Bolaño

Es común que las fotos de solapas de libros contengan un marco donde los escritores aparecen ceñudos, un poco arrogantes, siempre con la mirada perdida en insondables lejanías o como fraguando su siguiente golpe al banco de la exaltación artística. Sin ánimo de "desenmascarar" el lado humano de los artistas (después de todo, el arte es una suma de máscaras que revelan algo más "verdadero" que la verdadera naturaleza), la sonrisa de los escritores es uno de esos fenómenos naturales difíciles de avistar.

Y es que mientras se devanan la cabeza tratando de expresar con precisión los insondables misterios de su alma, los escritores y escritoras pueden encarnar también la ligereza de espíritu necesaria para que la creatividad viaje, rauda, hasta la página. Una sonrisa franca puede incluso suponer un contraste interesante con las obras de sus autores, como en el caso de Sylvia Plath y Juan Carlos Onetti.

Emil Cioran decía que las lágrimas provienen de un lugar más profundo que la sonrisa --esa marca superficial que rompe la ceñida cicatriz de la boca, pero incluso un desconsolado radical como él conoció motivos para mostrarle a la vida los dientes: carcajadas, golpes de risa como una afrenta contra la muerte.

Twitter del autor: @javier_raya

Hackeando el cerebro para ver a Dios (VIDEO)

Por: pijamasurf - 02/13/2015

Las bases de la neuroteología son exploradas en una película corta de alta estimulación visual

 

Un estudiantes de computación y un estudiante de cine desarrollan un protocolo para tener visiones místicas. Estudiando las religiones del misterio y el arte sagrado encuentran patrones que se repiten, los cuales unen a conocimientos modernos de neurociencia para desarrollar una tecnología de imágenes teofánicas. Jugando con estimulación fótica, geometría sagrada, códigos matemáticos y tecnología óptica, los jóvenes crean un patrón que mimetiza la estructura del cerebro, pero les falta un último ingrediente. Debe de haber un componente emocional para simular a Dios en el cerebro: la producción de neurotransmisores provocados por una situación de estrés, algo como una descarga de DMT endógeno, es la clave final.

Esta es más o menos la trama del cortometraje The Brain Hack, dirigido por Joseph White. Una formidable storyline de ciencia ficción que explora la neuroteología --la idea de que las visiones místicas pueden ser explicadas materialmente como epifenómenos del cerebro: Dios como un un glitch o un bug de nuestra biocomputadora. Aunque esta idea no es muy original, es parte de la investigación de doctor Michael Persinger y su casco de Dios, que supuestamente es capaz de producir visiones místicas en gran parte de las personas que son estimuladas transcranealmente con este aparato, y ciertamente tiene un gran potencial cinematográfico --con un trasfondo de especulación filosófica y crítica religiosa. Nos gustaría ver esto en un feature film con más presupuesto y quizás mejores actuaciones. Dicho esto, el corto tiene bastantes buenas gráficas y resuelve de manera interesante, dentro de sus limitaciones, esta ambiciosa propuesta.

También en Pijamasurf: Neuroteología, mapeando a Dios en el cerebro