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La física detrás del delicioso olor a lluvia

Screen shot 2015-02-04 at 7.33.47 PMLa palabra lluvia es quizá una de las onomatopeyas más deliciosas del lenguaje; así también precipitación pluvial o diluvio. Todas suenan a lluvia cayendo y ese sonido es reconfortante aunque sólo lo imaginemos. De hecho, el sonido de la lluvia es el resultado de un fascinante sistema de ritmos, superficies y tamaños casi imposible de reproducir, aunque estos japoneses lo lograron. Después de todo, ellos son los expertos en encontrar la poesía en los fenómenos naturales: tienen 50 palabras para decir "lluvia" y cada una es una lluvia diferente.

Pues ahora unos científicos norteamericanos se pusieron la tarea de descubrir cómo es que la lluvia despierta tantos olores cuando toca la tierra. ¿A quién no le gusta el olor a pavimento llovido, pasto llovido, tierra mojada? Lo que descubrieron es que no es la lluvia la que huele tan rico, sino el proceso que detona cuando impacta una superficie.

Tienes que tener una gota del tamaño adecuado, cayendo a la velocidad correcta sobre la superficie apropiada. En el momento en que esta toca la tierra atrapa diminutas burbujas de aire; estas burbujas luego estallan en la superficie como las burbujas del champagne y llevan con ellas el olor de la tierra o el pavimento mojado, dependiendo de dónde caigan.

Así queda claro que todo lo relacionado con la lluvia es sofisticado y sutil. Nada nunca, aunque echemos agua, olerá igual que la lluvia.

 

Imágenes para un mundo de cazadores de fractales, nodos del gran collar autosemejante de la naturaleza
[caption id="attachment_91164" align="aligncenter" width="540"]fractales1 FOTO: Héctor Garrido http://armoniafractal.blogspot.mx/[/caption]

 

Las infinitesimales
partes que abarcan el todo.
En cada puntual recodo
del tiempo, todos los tiempos...

Jorge Drexler

 

"Mi teoría es que de alguna manera nacemos con un pensamiento fractal como los animales, pero durante la educación nos cincelan el cerebro hasta que hablamos con este otro lenguaje", dice Héctor Garrido. Seguramente si no hubiéramos recibido una atomización racional de chicos, muchos habríamos querido ser como Garrido: un cazador de fractales, enlazador de patrones autosemejantes, investigador de los espejos de la naturaleza. Ahí en ese nodo donde se transparenta la similitud, en el tejido analógico, está la epifanía.

Garrido ha sido premiado por su trabajo fotografiando el Parque Nacional de Doñana en Andalucía y ahora sus imágenes aparecen en la película La isla mínima. En su fabuloso sitio web, Garrido ha compilado un atlas de fractales de las marismas de esta luminosa región española, con todo tipo de fractalfernalia, poemas e intimaciones topológicas que sirven como una guía para internarnos en el mundo matemágico de los fractales. Serpientes de agua, puzzles de las huellas de gigantes (que son letras del tiempo), dendritas de arena, óleos de sol y tierra en su matrimonio, glifos de telúrica entelequia (crop circles en canales turquesa) y estanques de pájaros cuya sombra celeste labra su viaje en un espejo. Todo este material es parte de un precioso libro: Doñana y las marismas, armonía fractal. Doña Ana, madre de fractales y aves.

En el multilaureado reportaje periodístico "La Piel de Doñana", se explica cómo se forman estos miríficos fractales de las marismas:

La geometría de la naturaleza surge de la iteración, de la repetición permanente de los mismos procesos, pausada pero pertinaz. Es la gota de agua, tras otra gota de agua, la que arranca partícula a partícula el trazo sobre la piedra dura, y más fácilmente sobre la arena blanda o el barro de la marisma. De ahí nace la semejanza entre lo grande y lo pequeño, la autosimilitud, la repetición de la estructura a diferentes escalas. De ahí nace la bifurcación.

La fascinación por los fractales, llenar el orbe y los globos oculares de estas formas que se evocan a sí mismas hasta el infinito, no es sólo una predilección estética. Ahí en donde captamos la repetición del patrón, el pequeño árbol en la hoja, surge también una epifanía ética. Una infraestructura de la interconexión entre todas las cosas, la correspondencia y la analogía convierten no sólo el mundo sino la realidad entera en un único bosque de interdependencia. El fractal como imagen comunica esta unidad subyacente --esta misteriosa relación de las formas primeras -- y por lo tanto eleva la conciencia ecológica de la humanidad. El camino hacia un nuevo paradigma de autosustentabilidad y responsabilidad ecológica pasa necesariamente por la comprensión de la interdependencia, por la disolución de las fronteras entre la piel del hombre y la psique de la tierra. ¿Qué mejor forma de descubrirnos parte de este telar cósmico que a través de la belleza? Estas imágenes son en ese sentido piezas del "land-art" con el que la Tierra nos seduce y nos enseña su filosofía.

Twitter del autor: @alepholo

[caption id="attachment_91163" align="aligncenter" width="540"]veta-la-palma
Veta la Palma, Doñana. Puebla del Río, Sevilla.[/caption]

 

[caption id="attachment_91162" align="aligncenter" width="588"]fractales1 Hasta nuestra venas son fractales, nota Hector Garrido.[/caption]

 

[caption id="attachment_91161" align="aligncenter" width="648"]HG-EBDCSIC-000497 Sancti Petri-La Barrosa. Chiclana. Cádiz. Hector Garrido http://armoniafractal.blogspot.mx/[/caption]

 

[caption id="attachment_91158" align="aligncenter" width="588"]hector FOTO: HÉCTOR GARRIDO http://armoniafractal.blogspot.mx/[/caption]

 

[caption id="attachment_91159" align="aligncenter" width="617"]hector-ga Las huellas fractales del viento. Foto:Hector Garrido http://armoniafractal.blogspot.mx/[/caption]

 

[caption id="attachment_91160" align="aligncenter" width="588"]doñana1 Paisjaes de Doñana. Hector Garrido http://armoniafractal.blogspot.mx/[/caption]

 

[caption id="attachment_91157" align="aligncenter" width="540"]arbol-de-agua "Árbol de agua", en Isla de Enmedio, Huelva. Hector Garrido http://armoniafractal.blogspot.mx/[/caption]