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Steve Jobs tenía sólo la autobiografía de un yogui de la India como "libro de cabecera"

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Steve Jobs, considerado un genio por millones de personas, sólo llevaba en su iPad un libro: la Autobiografía de un yogui, de Paramahansa Yogananda. Esto es algo de lo que reveló una de sus biografías (en cuanto a música, su iPad estaba lleno de Bob Dylan).

Según su amigo, el también multimillonario desarrollador Marc Benioff, el último mensaje de Steve Jobs fue justamente el libro de Yogananda, el cual recibieron los asistentes a una ceremonia de conmemoración después de su muerte. Al parecer Jobs había intergrado completamente la filosofía de Yogananda a su idea de ver el mundo desde la intuición (en la que basaba sus decisiones de negocios). Yogananda había escrito: "La verdadera base de la religión no es la fe, sino la experiencia intuitiva. La intuición es la capacidad del alma de conocer a Dios". Según Benioff, Jobs es el Yogananda de la tecnología, otro tipo de gurú. "Necesitamos trabajar en actualizar nuestro ser, esto es lo que Steve decía", y que al parecer tomó de Yogananda y aplicó de la espiritualidad a las empresas y a todos los ámbitos de la vida.

Paramahansa Yogananda fue el fundador del kriya yoga y uno de los yoguis más influyentes del siglo pasado. Su autobiografía, donde narra sus experiencias en torno a la iluminación, se ha convertido en un bestseller internacional y según la editorial Harper Collins es uno de los 100 libros más relevantes (Harper Collins, la editorial de este libro, seguramente ha llenado de flores la tumba de Jobs).

 

Un nuevo estudio dice que Facebook puede conocerte mejor que tus amigos o tu familia con sólo analizar tus likes. Pero lo único que puede saber es quién te gustaría ser

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Si en Facebook te gusta una página sobre activismo social, otra sobre meditación y otra sobre hamburguesas, ¿qué dice de ti? No mucho. O al menos no mucho sobre lo que realmente eres tú --si, como la mayoría de las personas, utilizas tu perfil de Facebook como un escaparate de lo que te gustaría ser o de lo que quieres que las demás personas piensen que eres. Esta información, sin embargo, para Facebook dice muchísimo.

En un estudio publicado recientemente en Proceedings of the National Academy of Science, investigadores de Stanford y Cambridge encontraron que al analizar los “me gusta” de un usuario de Facebook, una computadora puede predecir varios aspectos de su personalidad, incluso más precisamente que lo que podría saber un amigo o un familiar.

Por ejemplo, si te gusta Salvador Dalí, las TED Talks o el new age, de acuerdo al algoritmo eres una persona “abierta a experiencias nuevas”; si te gusta la fiesta, bailar o el hip hop, eres “altamente extrovertido”. Entre más likes tengas, más supuestamente transparente eres para Facebook. Si le diste “me gusta” a 10 páginas, la computadora sabe más de ti que un colega de trabajo; si tienes 70, más que un amigo; 150, más que un padre o hermano; y con 300, más que tu pareja.

Sin embargo, lo anterior podría ser casi enteramente falso. Los algoritmos asumen que la persona que da esos “me gusta” es un buen juezScreen shot 2015-01-15 at 6.31.10 PM de su propia personalidad, lo cual sólo es cierto cuando las personas están dispuestas a proporcionar autojuicios verdaderos. Y ello difícilmente sucede.

Que “te guste” la meditación en Facebook muy probablemente significa que quieres que la gente te vea como una persona que le gusta la meditación, no que la practiques o la tomes en serio. Que “te gusten” las citas de Gandhi en Facebook no significa que las lleves a la práctica en ningún sentido. Pero Facebook cree que sí. Es lo único que puede creer porque, al final del día, es sólo una herramienta más para tu “autoverificación”.

Lo que estos estudios prueban es que sí, las computadoras acabarán por conocernos exactamente como nos gustaría que los demás nos conocieran, y el lazo entre uno mismo y su persona virtual se estirará como la más flexible de las ligas, hasta que uno de los extremos pierda de vista al otro. Pero Facebook te cree, así que puedes seguir construyendo tu perfil ideal sin miedo a la autohipérbole. Por ahora.