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Otro pueblo indígena en México logra su autonomía: Cherán

Por: PijamaSurf Mexico - 05/26/2014

La Suprema Corte de Justicia de la Nación reconoció su autonomía y la posibilidad de defender sus derechos. Este pueblo fue el primero en levantarse en armas contra el crimen en Michoacán

cheran_michoacan_mexico_2Teóricamente, la autonomía de los pueblos indígenas era plausible en México desde 1990. El convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce los derechos colectivos indígenas (territorio, consulta, libre determinación y autonomía), y México lo firmo desde ese año. Pero no se practicaba el acuerdo y, de hecho, la mayoría de las comunidades indígenas formaban parte de municipios en donde los partidos políticos, y sobre todo el PRI, hacían sus preventas para gobernar bajo criterios totalmente ajenos a la cosmogonía nativa.

Cuando en 1994 el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN)  se levantó en armas, el criterio de autonomía de los pueblos indígenas comenzó a cobrar seriedad. Hoy, estados como Chiapas, Oaxaca y Michoacán tienen pueblos que eligen a sus propios gobiernos bajo sus criterios. Luego de la lucha contra el narcotráfico declarada por el expresidente Felipe Calderón en Michoacán, el pueblo purépecha de Cherán decidió hacer su propia guardia para terminar con los delincuentes que asesinaban y extorsionaban en sus comunidades.

En una definición histórica, la Suprema Corte de Justicia de la Nación de México declaró como legal la autonomía de Cherán, pero también, ahora podrán interponer controversias constitucionales en caso de que alguna decisión a nivel nacional les parezca contraria a sus derechos. Esta decisión reconoce que los municipios autónomos indígenas tienen también injerencia como parte del territorio nacional en las decisiones que les perjudiquen en su autonomía.

En Cherán hay un Consejo Mayor integrado por 12 miembros que “valen igual” –no hay presidente municipal, ni ministerio público. La SCJN también determinó que en caso de que se hagan enmiendas constitucionales en su estado, la asamblea legislativa deberá consultar al consejo. Poco a poco, las comunidades indígenas organizadas --recordemos que la migración a Estados Unidos y otros estados ha mermado su composición en las últimas décadas-- comienzan ser respetadas en sus modos de vida, aunque todavía el camino es largo. En este sentido el EZLN jugó un papel primordial para que, aunque tardíamente y tras siglos de exclusión, se valore y respete la riqueza e idiosincrasia del mundo indígena, basado en valores como comunidad, sustentabilidad y trabajo.

 

¿Quieres ser legislador y no tienes conocimiento alguno? En México es posible

Por: Ana Paula de la Torre - 05/26/2014

Estos funcionarios no requieren un mínimo de escolaridad, pero tampoco están obligados a acreditar conocimientos básicos sobre la realidad política, económica y social del país

dipLos diputados y senadores deciden una vasta gama de asuntos de relevancia colectiva (algunos altamente complejos). Como si el único requisito indispensable para resolver tópicos de gran trascendencia como la reforma energética o de telecomunicaciones fuera el probable ejercicio de sentido común, en México no se demanda ningún nivel de escolaridad (o conocimiento) para ser legislador.

Con el usual argumento de que un requisito educativo atentaría contra los derechos políticos de la población, tras casi dos siglos de contar con un poder legislativo en México (en 1821 se instauró un Congreso Constituyente), aún no se aplica un filtro básico que acredite la preparación de estos funcionarios. Recién se aprobó una reforma política,  pero tampoco se añadieron requisitos de conocimiento para los legisladores.

La lógica diría que, para decidir una nueva ley, como mínimo debe conocerse de derechos humanos, leyes, cultura general y sobre todo, dominarse datos sobre el estado socioeconómico del país: un panorama sobre salario mínimo, demografía, estadísticas sobre servicios básicos, salud o pobreza; pero el razonamiento dominante es que los legisladores tienen asesores técnicos para esos temas.

Sin asegurar que una licenciatura otorgará los conocimientos mínimos para ser un legislador enterado, lo cierto es que cerciorar que los tomadores de decisiones están bien preparados es elemental. Hace un siglo, cuando la escolaridad era ínfima (había 80% de analfabetismo), el argumento de la inhibición de los derechos políticos por exigir escolaridad era razonable. Hoy, esta lógica es limitada (la cobertura de preparatoria es de 71.3%, según cifras de la UNAM). Un examen de conocimientos básicos sería un instrumento primordial para depositar nuestra confianza en los tomadores de decisiones, y ese sería sólo el primer paso para afinar el poder legislativo en este país.

Twitter de la autora: @anapauladelatd

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