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10 hábitos de personas altamente intuitivas

Por: pijamasurf - 03/22/2014

La intuición se cotiza cada vez más en estos tiempos, y ello es porque estamos rodeados de distracciones que nublan nuestras capacidades inconscientes. Estos son 10 consejos para afinar tu intuición y tomar mejores decisiones.

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La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente.

Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado al regalo.

 -Albert Einstein

 

La intuición no sólo es difícil de definir, sino que ha sido bastante relegada a la categoría New Age donde ha perdido fortaleza. Pero es un sentimiento, o una emoción, que a todos nos habita y por lo tanto habría que darle mucho más espacio. Se podría describir como ese razonamiento inconsciente, pero claro, que nos mueve a hacer algo sin decirnos cómo o por qué. Se siente en la panza (the guts) o en el pecho, a veces, y la verdad es que cuándo nos detenemos a sentirlo y le hacemos caso, tomamos las mejores decisiones. Sentimos, al menos, que tomamos una decisión congruente con nuestro estado.  

Por lo mismo hay un creciente número de evidencia anecdótica, combinada con esfuerzos sólidos de investigación, que sugiere que la intuición es un aspecto crítico de cómo los humanos interactuamos con nuestro ambiente y cómo, ultimadamente, tomamos muchas de nuestras decisiones. Carolyn Gregoire, una de las editoras del Huffington Post, escribió una nota en la que enumera diez cosas que las personas intuitivas hacen diferente que los demás. Su lista, que transcribimos abajo, es más bien una suerte de manual para abrirle más espacio a la intuición y vivir con más tranquilidad y congruencia. Para tomar las mejores decisiones se requiere un balance de intuición –que levanta un puente entre el instinto y el razonamiento– y el pensamiento racional. Pero la convención cultural ha ido en contra del instinto y la intuición, y ello nos lleva a descartar muchas veces nuestras “corazonadas”, en detrimento propio.

 

Diez cosas que las personas intuitivas hacen distinto

 

1. Escuchan a su voz interna

El elemento principal que distingue a alguien intuitivo de alguien que no lo es que se detienen a escuchar, en lugar de ignorar, la guía de sus intuiciones y sentimientos físicos.

 

2. Se toman tiempo para estar solos

Si quieres ponerte en contacto con tu intuición, deja el teléfono, la computadora, la televisión y siéntate en casa a estar solo por un rato. Aquí puedes tomar las mejores decisiones basado en cómo te sientes al respecto.

 

3. Crean

Las personas creativas son altamente intuitivas. Y al igual que puedes aumentar tu creatividad mediante la práctica, puedes impulsar su intuición. De hecho, practicar una puede ayudar a construir a la otra.

 

4. Meditan

Las distintas prácticas de meditación pueden ser una excelente manera de destapar tu intuición. Puedes alinearte con ella y al final tomar una decisión de la que estés absolutamente seguro. El autoconocimiento que llega por medio de la meditación y poner atención a nuestra experiencia presente sin hacer un juicio de valor nos ayudan a entender mejor nuestras personalidades y por lo tanto a actuar acorde con ellas.

 

5. Observan todo

Lo primero que debes hacer es darte cuenta; lleva un diario y date cuenta cuándo suceden cosas extrañas. Ganarás un sentido agudo de cada cuánto ocurren coincidencias, conexiones sorprendentes o intuiciones precisas en tu vida diaria.

 

6. Escuchan a su cuerpo

Si alguna vez te han dado náuseas o dolor de panza cuando sabías que algo estaba mal pero no sabías exactamente qué, puedes entender que la intuición puede causar sensaciones físicas en el cuerpo. Pon atención a ese “segundo cerebro”.

 

7. Conectan profundamente con otros

La empatía es uno de los grandes compañeros de la intuición. Dedicar tiempo a observar y escuchar a otros cara a cara puede ayudar a impulsar tus poderes de empatía.

 

8. Prestan atención a sus sueños

Tomar tiempo para pensar en tus sueños es una manera de comunicarte con tus procesos inconscientes. Ambos, los sueños y la intuición nacen del inconsciente, así que puedes comenzar a destapar esta parte de tu mente al prestar atención a tus sueños. Los sueños guardan bastante información sobre cómo vivir tu vida.

 

9. Disfrutan de bastante tiempo de relajación

Pocas cosas arruinan más la intuición que el trabajo constante, hacer varias cosas a la vez, estar conectado a dispositivos digitales y estar estresado y fatigado. De acuerdo a Gregoire, siempre tenemos un sentido intuitivo acerca de la gente en nuestras vidas –a un nivel profundo, sabemos diferenciar a los buenos de los pretensiosos o falsos—pero no siempre estamos suficientemente despiertos para reconocer la diferencia. El problema es que estamos demasiado ocupados.

 

10. Dejan ir las emociones negativas

Las emociones fuertes, particularmente las de enojo o frustración, nublan la intuición. Muchos de nosotros hemos sentido que algunas veces “no somos nosotros mismos” cuando estamos arrobados por alguna emoción, y ello puede ser porque estamos desconectados de nuestra intuición. Para dejar ir emociones de este tipo lo mejor es meditar o crear.

Neurocultura I: del marketing al neuromarketing (¿dónde queda la mente del consumidor?)

Por: Olga Rodriguez Sierra - 03/22/2014

¿Es ético dejar que las corporaciones utilicen estas y otras estrategias de mercadeo para influir en la conducta del consumidor?

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La existencia de una plétora de productos para consumir hace imposible la tarea de analizar y comparar exhaustivamente cada uno de ellos para poder elegir la mejor opción que sirva a nuestros propios intereses y/o deseos. Por eso las estrategias de mercadeo buscan influir en el proceso de toma de decisiones del consumidor. Una ventaja es que pueden ayudar a guiar el diseño y la presentación de los productos de tal forma que sean más compatibles con las preferencias de los consumidores, y así facilitar el proceso de elección. La desventaja es que muchas veces las corporaciones, en su afán de maximizar ganancias, pueden hallarse en conflicto de intereses con los consumidores y promover productos que no benefician al consumidor (ej. la comida chatarra).

Tomemos el ejemplo del supermercado: Uno podría suponer que el arreglo del supermercado no tiene la mayor influencia en el comportamiento del consumidor. Sin embargo, todos los supermercados están organizados de tal forma que maximizan el tiempo de exposición al mayor número de productos posibles tratando que sea de la manera menos molesta posible para los consumidores. ¿Alguna vez se han preguntado por qué la leche y los huevos siempre se encuentran en el punto más lejano de la entrada a la tienda? Estos productos tienen un margen de ganacia relativamente bajo pero son frecuentemente consumidos, por lo que los consumidores rara vez se olvidan de pasar por ahí. La solución es obvia, antes de llegar a los huevos y la leche se expone a los consumidores a una multitud de otros productos. Varios estudios demuestran que los productos más vistos son los que más se venden. No es de sorprenderse que los espacios óptimos en los supermercados se vendan como predios de bienes raíces al mejor postor mediante “tarifas de colocación de productos en estanterías” (slotting fees). La pregunta crítica sería, ¿es ético dejar que las corporaciones utilicen estas y otras estrategias de mercadeo para influir en la conducta del consumidor? En el caso del supermercado podríamos defender el principio de libre mercado y dejar que los individuos tomen sus propias decisiones de consumo. Pero en el caso de las cafeterías dentro de las escuelas es cuestionable este principio de libertad, ya que sería mucho más deseable incitar a los alumnos a elegir productos con mayor valor nutricional. Los ejemplos anteriores son una simple ilustración de cómo intervenciones simples en la arquitectura del mosaico de nuestras opciones pueden influir en la conducta del consumidor, lo que en el jerga académica se conoce como “nudge” o ligero empujón.

Los métodos tradicionales de investigación en mercadotecnia incluyen los grupos focales, las encuestas y los mercados de prueba. Realizar estudios con grupos focales y encuestas tiene un costo bajo pero su desventaja principal es que las opiniones del consumidor pueden no corresponder a su comportamiento real, reduciendo la confiabilidad del estudio. En ese sentido los mercados de prueba tienen mayor confiabilidad porque ponen a prueba los productos en un escenario real, pero incurren en un mayor costo.

Recientemente se han introducido métodos que miden la actividad cerebral de los consumidores para tratar de obtener información adicional que podría no ser reportada mediante métodos convencionales. A esta área se le denomina neuromarketing. Algunos de los principales cuestionamientos al área son: ¿realmente las técnicas de neuromarketing revelan información adicional no aparente con métodos convencionales?, ¿podrían los estudios de neuromarketing proporcionar mayor información a menor costo en comparación con métodos tradicionales?, ¿cuál es la relación entre la actividad cerebral y las preferencias y/o acciones del consumidor? Lamentablemente la respuesta general es “no lo sabemos”.

El problema principal es que muchos de los estudios de neuromarketing cometen el error de hacer inferencias en reversa, es decir, asumir que la actividad cerebral en cierta área del cerebro es el reflejo de un proceso mental específico. Por ejemplo, estudios revelan que la actividad en el estriado y la corteza orbitofrontal se relacionan con la búsqueda de estímulos placenteros; en contraste, la corteza insular está asociada con la evaluación de estímulos aversivos. La inferencia en reversa más común en los estudios de neuromarketing es utilizar la activación de estas áreas como medidas de gusto o disgusto hacia los productos, siendo ésta una explicación demasiado simplista y con poco valor predictivo. De ahí que es difícil saber qué tanta información adicional podrían proporcionar estos estudios y si valdría la pena económicamente el uso de este tipo de tecnología.

El neuromarketing tiene un gran potencial de desarrollo, pero hay que ser cautos con las conclusiones que algunos estudios derivan. Algunas voces expresan su preocupación por la posibilidad que algunas corporaciones utilicen los resultados de estos estudios para manipular las mentes de los consumidores. Por el momento, no hay por qué preocuparse, falta mucho por saber. Sin embargo, dado que estudios comportamentales revelan que manipulaciones en el medio ambiente pueden influir en las decisiones de los consumidores, el debate ético es crucial, sobre todo en situaciones donde hay conflicto de intereses entre las partes.

 Twitter de la autora @hjolko