*

X

Lecciones de ética corporativa en Silicon Valley, por el Dalai Lama

Por: pijamasurf - 02/28/2014

Para el principal líder religioso del Tíbet, la compasión no debe quedar fuera de la ecuación del mundo corporativo.

Con cerca de cuatro mil concurrentes, el Dalai Lama de 78 años dio hace unos días una charla en la Universidad de Santa Clara, en California, con el tema de negocios y ética corporativa. Y es que el lugar donde se llevó a cabo el encuentro con el líder espiritual está cerca de la Meca de producción de futuro, como algunos lo llaman: Silicon Valley, el Wall Street del siglo XXI.

Entre los asistentes se encontraron Charles Geschke, cofundador de Adobe y Jane Shaw, anterior jefe del consejo directivo de Intel, además de cientos de estudiantes de tecnología, a quien el Dalai Lama compartió una visión donde la compasión y el éxito de cualquier actividad humana no se encuentran desconectados.

dalai lama

Para el religioso, la infelicidad es el principio de todo tipo de explotación, tanto étnica como laboral, "a lo largo de la historia humana...", y a la pregunta sobre si hay algo que se pueda hacer, respondió: "Ante todo somos animales sociales. Hay emoción. Hay algo que nos une. Tanto en comunidades como en corporaciones."

¿Cómo podríamos derivar felicidad del odio y la competencia que existe en el medio corporativo? Para el Dalai Lama, esto tiene que ver con plantar "la semilla de la compasión" en los jóvenes, para que no se dejen seducir por la aparente relevancia de la vida material.

"Hoy en día necesitamos hacer especial énfasis en educar a la gente, en recordarle a la gente que el afecto es un sentimiento muy importante. Con ese sentimiento fuerte, cuaquier actividad humana puede convertirse en acción compasiva."

En palabras del Dalai Lama, incluso una cruenta actividad como la guerra "llevada a cabo con compasión, puede limitar el daño." 

La recomendación general para promover la compasión en un entorno de competencia feroz como el de Silicon Valley, fue: "Sé honesto, veraz, transparente, y hazte cargo de tus trabajadores."

¿Tecnología semental? un sólo rey árabe pudo haber sido padre de más de 1,000 hijos

Por: pijamasurf - 02/28/2014

¿Es posible que un sólo hombre pueda fecundar de forma tan prolífica a un considerable número de mujeres? Una simulación computarizada afirma que es posible.

Mulay_Ismail

¿Agobiado por la paternidad (o su perspectiva)? Mientras algunos sufren o gozan con un sólo hijo, el sultán Mulay Ismaíl de Marruecos, apodado "el Sangriento", sostiene el récord Guinness de ser el hombre que más hijos ha procreado, pues según los archivos de la época, Ismaíl habría sido padre de 888 descendientes.

Ismaíl también tuvo el reinado más largo en la historia de Marruecos, entre 1672 y 1727, por un periodo de 32 años. Mientras no hacía alguna brutal campaña militar para domeñar a las tribus rebeldes (se cree que asesinó más de 30 mil personas, sin contar a los caídos en las largas batallas tribales), Ismaíl volvía a su palacio y se dedicaba a procrear hijos con alguna de sus cuatro esposas y 500 concubinas. Se dice también que Ismaíl era Sharifian —esto es, descendiente directo de Mahoma, fundador del Islam.

La historia de la excepcional progenie del sultán Ismaíl fue recogida por el diplomático francés Dominique Busnot, quien visitó Marruecos en frecuentes ocasiones durante el mandato de Ismaíl, asegurando en sus memorias que el sultán de hecho pudo haber tenido hasta 1,171 hijos. Esta declaración data de 1704, fecha en que Ismaíl contaba 57 años y había regido el país con mano de hierro durante más de tres décadas.

Pero más que una curiosidad histórica, los científicos modernos se preguntan si es posible que un sólo hombre pueda fecundar de forma tan prolífica a un considerable número de mujeres. Elisabeth Oberzaucher, antropóloga de la Universidad de Viena, no sólo cree que es posible, sino que realizó una simulación computarizada para saber con qué frecuencia habría tenido que tener relaciones sexuales el sultán para fecundar a alguna de sus múltiples compañeras; algunos modelos matemáticos tomaron en cuenta la sincronización del periodo menstrual de las mujeres del harem, mientras otros asumieron que no estaban sincronizados.

Las simulaciones sugieren que Ismaíl debió tener relaciones sexuales entre 0.83 y 1.43 veces por día, durante 32 años, para ser padre de 1,171 hijos. Pero tal vez lo más increíble —y lo que cambia el foco de atención de la historia— es que, aunque el sultán tuviera un esperma de excelente calidad, no hubiera sido necesario un ejército de mujeres para dar a luz a semejante cantidad de hijos: según Oberzaucher y su equipo, hubiera bastado un harem de entre 65 y 110 mujeres.

Entre la leyenda y la ciencia, probablemente la población marroquí sea la que puede trazar con mayor certeza su árbol genealógico, remontándolo hasta un sultán sediento de sangre y sexo, que reinó en aquellas tierras hace más de tres siglos.