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Enamórate de la vida y deja que te enamore(n)

Por: Mitsy Ferrant - 02/13/2014

Ahí, arde constantemente una fogata. Aprendes a caminar junto al fuego. Sólo sobrevive aquello que en esencia Eres.

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La represión viene del miedo, la expansión viene del amor.

Tisa Pando

En 2012 derrumbé mi mundo.

(no fue la primera vez y, espero, no será la última)

En lo más parecido a un acto de Fe que he experimentado, decidí volver a  hacer(me) las preguntas que tanto pánico infunden y al (re)conocer la respuesta, saltar al vacío me pareció como la única solución viable.

Enciende, Sintoniza y Abandona.

-Timothy Leary

Tengo, como todos, tendencia a construir castillos en el aire y mi mente es caprichosa, generalmente se niega a fluir con la vida. Una combinación que puede ser desastrosa si de vez en cuando no decidiera mandarlo todo a la hoguera. Se tiene que creer para poder crear, pero sobre todo se tiene que estar dispuesto a destruirlo todo –incluyéndose a sí mismo- en un abrir y cerrar de ojos, y así, desde las cenizas, volver a tejer(se).

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 ¿Acaso el Ave Fénix no reaparece en toda su gloria?

Una vez en el vacío -después de morir y renacer- se pierde el miedo. Es imposible no darse cuenta de que Todo pasa. Descubres que nada hay que entender y por lo mismo nada hay que descifrar… y ahí te entregas.

Sólo queda Ser en la Nada que Todo Es.

El mundo como paradoja donde la única verdad es el Amor. El ser humano como caleidoscopio. El sentimiento como catalizador que va moldeando y coloreando(nos) y a nuestro entorno. Todo como proyección de tu esencia más intima. Así como te sientes, resuenas y así como resuenas, proyectas. 

Ahí (re)descubres que la clave siempre ha estado en observar(te).

En la observación te (re)conoces y disuelves en la nada.

En el sentir se dibuja tu individualidad para inmediatamente fundirse con el Uno. Exquisito vaivén que le da sazón a la vida.

En la Nada, los castillos se derrumban, las máscaras se caen. Ahí entiendes: fluye como el agua  -mantén tu esencia pero nunca desde la misma perspectiva.

Ahí, arde constantemente una fogata. Aprendes a caminar junto al fuego. Sólo sobrevive aquello que en esencia Eres… y redescubres que no hace falta más. Mueren las expectativas y te asumes plenamente responsable de tu Ser y tu entorno. Sólo queda Ser el cambio que quieres ver.

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Ahí, no queda más que ser impecablemente  e integralmente tú, al fin y al cabo sólo tú te sabes aquello que Eres y sólo tú sabes aquello que no expresas. Sólo tú te Sabes. Entonces no queda más que Ser aquello que quieres percibir, aquello que admiras y hace que tu corazón retumbe de alegría.

Así te descubres agradecido por lo que es y por lo que fue porque es exactamente esa combinación la que te lleva a Ser hoy. Bien decía Cándido: “Todo es para bien en éste, el mejor de los mundos posibles.”

Ahí, recuerdas que el camino se goza.

Te dedicas a apapachar a todo aquél que te rodea.

Conquistas a la vida, la escoges de amante y dejas que te enamore.

"La sabiduría es saber que no soy Nada,

El amor es saber que soy Todo,

y entre los dos mi vida se mueve." 

-Sri Nisargadatta Majaraj

Twitter de la autora: @ellemiroir 

La meditación trascendental ayuda a revertir estrés post-traumático en refugiados de guerra

Por: pijamasurf - 02/13/2014

La meditación trascendental puede impactar positivamente en la calidad de vida de la gente que sufre de estrés post-traumático incluso después de un mes de practicarla.

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El Congo, Uganda y muchos otros países de África han atravesado años de cruentas guerras tribales y violencia de todo tipo, que no se circunscribe solamente al ámbito militar o de guerrilla: torturas, violaciones sexuales y asesinatos de civiles son situaciones extremas de las que los congoleses escapan rumbo a refugios, llevando consigo las horribles memorias de lo que fue su vida.

Muchas experiencias de la vida pueden producir trastorno de estrés post-traumático (TEPT): tener un bebé, tener sexo por primera vez, incluso dejar un trabajo. Pero en el caso de los refugiados de guerra o de los soldados que vuelven del frente, la mente se ha sometido a tal cantidad de estrés que la angustia se vuelve una condición natural y según algunos, intratable.

Pero una investigación publicada en la edición de febrero del 2014 de la Journal of Traumatic Stress revela que los síntomas de TEPT en refugiados congoleses disminuyeron luego de practicar durante 10 días la meditación trascendental. Un estudio anterior encontró que los síntomas de TEPT disminuyen hasta en 90% luego de sólo 30 días de práctica. Los participantes del estudio fueron evaluados utilizando la prueba estándar de estrés post-traumático para civiles, con una escala de severidad de 17 a 85; una calificación por debajo de 35 significa que los síntomas del TEPT han sido derrotados. 

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La calificación promedio al inicio del estudio fue de 77.9, y luego de 10 días de meditación trascendental esta cifra disminuyó a 48, lo que se considera relevante clínicamente. 30 días después, los participantes del estudio fueron evaluados una vez más, dando un promedio de 35.3, lo que es equivalente a la desaparición de los síntomas.

Según los investigadores, con esta técnica de meditación trascendental el sujeto experimenta un estado de conciencia tranquila: basta repetir los ejercicios durante 20 minutos dos veces al día para que el sistema nervioso aprenda a mantenerse estable, física y mentalmente, durante el resto del día. La meditación ayudó también a ahuyentar pensamientos angustiantes, a conciliar el sueño y a apaciguar otros síntomas clásicos del TEPT.

El doctor Fred Travis, líder del estudio, explica que la meditación trascendental puede impactar positivamente la neurofisiología del trauma: la amígdala cerebral se encuentra sobreestimulada constantemente a causa de un recuerdo traumático que se ha fijado ahí en forma de un pensamiento obsesivo o sensación violenta (desde el miedo hasta la paranoia); practicar la meditación trascendetal ayuda a relajar la amígdala y permite que el individuo sea capaz de procesar el estrés desde rutinas nuevas, no preestablecidas y, sobre todo, no angustiantes.