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Carta de la hija adoptiva de Woody Allen relata abuso sexual de su padre y reaviva polémica

Sociedad

Por: pijamasurf - 02/02/2014

Dylan Farrow, la hija de adpotiva de Woody Allen, relata después de 21 años la experiencia que vivió al ser abusada sexualmente por su padre; Allen niega la acusación y recuerda que una investigación lo declaró antes inocente

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La hija adoptiva de Woody Allen ha escrito una carta publicada en un blog del New York Times en la que por primera vez habla abiertamente sobre un supuesto abuso sexual que habría ocurrido en 1992, cuando Dylan Farrow tenía 7 años.  Con una cierta intención dramática, Dylan Farrow, quien cambió su nombre a Malone, pregunta al principio de la carta al lector: “¿Cuál es su película favorita de Woody Allen?”. Luego enlista los hechos que según ella ocurrieron en la casa de su madre Mia, justo después de que se diera a conocer con escándalo la relación entre Woody Allen y la hija adoptiva de Mia Farrow de 19 (o 21 años, existen dudas), Soon Yi, actual esposa de Allen. La carta termina con la misma frase que inició no sin antes cuestionar a la industria del cine por solapar a Allen y considerar "más sencillo aceptar la ambigüedad”, indignándose de que se pueda disfrutar del cine de Allen cuando pende sobre él un cargo que para ella es una realidad incuestionable.

“Cuando tenía siete años, Woody Allen me cogió de la mano y me llevó a un oscuro desván en la segunda planta de nuestra casa. Me dijo que me tumbara boca abajo y que jugara con el tren eléctrico de mi hermano. Entonces abusó de mí sexualmente. Él me hablaba mientras lo hacía, susurrándome que era una buena chica, que ese era nuestro secreto y me prometía que iríamos a París y me convertiría en una estrella de cine”, relata Farrow.

Dylan Farrow dice haber roto el silencio de 21 años motivada por los premios y nominaciones que recientemente ha recibido Woody Allen. Pregunta a actores que han trabajado recientemente con su papá adoptivo, como Cate Blanchett y Alec Baldwin: "¿y qué si hubiera sido uno de sus hijos?" (Blanchett y Baldwin ha respondido diciendo que no consideran tener autoridad para hablar sobre un tema que merece el respeto de sólo tratarse entre familiares). “¿Y si hubieses sido tú, Emma Stone? ¿O tú, Scarlett Johansson?”, cuestiona a otras estrellas que han trabajado con el director. “Diane Keaton, tú me conociste cuando yo era una niña. ¿Me has olvidado?”.

Dylan Farrow expone cómo hasta la fecha no tolera observar un tren de juguete y manifiesta su temor de que su silencio pudo haber hecho que Allen abusara de otras niñas. No hay duda que la carta es inquietante y en primera instancia convincente. Cuando una niña dice al mundo que fue abusada sexualmente esto es desgarrador y tendemos a conmovernos y repudiar las acciones que acusa, generalmente sin cuestionar sus palabras. El caso del supuesto abuso de Woody Allen, es mucho más complejo de lo que nos podría hacer pensar esta carta abierta que genera enorme polémica en línea, con reacciones vehementes en contra de Woody Allen, que para su propia fortuna nunca navega Internet (aunque ha contestado a la carta negando la acusación). Como contrapeso a lo declarado por Farrow, Robert B. Weide, director del documental para la PBS Woody Allen: a documentary, en un artículo en The Daily Beast analiza las acusaciones y sugiere que Dylan Farrow podría creer que fue abusada sexualmente, hasta la fecha, porque su madre le plantó esta creencia.

Es importante señalar que Allen fue investigado por autoridades del estado de Connecticut las cuales no encontraron evidencia para declararlo culpable, si bien dejando a Allen en "un limbo moral". Esto en gran parte luego de que la sombra de la pederastia cayera sobre él al iniciar una relación con Soon Yi, a la que lleva 34 o 36 años (existen dudas sobre el acta de nacimiento de Soon Yi). La noticia fue tratada por la prensa como si Allen iniciara una relación con su hija, aunque Soon Yi no era su hija adoptiva, lo era de Farrow y de Ander Previn. De cualquier manera resulta extraño, como dice Ronan Allen Farrow sobre Allen: "Es mi padre casado con mi hermana. Eso me hace su hijo y su cuñado".

El caso que expone Robert B. Weide,  sugiere, sin afirmar, la posibilidad de que Farrow quisiera tomar revancha con Allen después de que se separaran de esta forma tan perturbadora. Si bien el comportamiento de Woody Allen puede generar dudas en la opinión pública, Weide recuerda que Mia Farrow recientemente reveló que el padre biológico de  Ronan "podría" ser Frank Sinatra, con quien se casó cuando tenía 21 años y el cantante 50 —algo no tan lejos a la relación de Allen y Soon Yi (dicen que los hijos repiten lo que hacen los padres). Esto significaría que Mia habría tenido una relación con Sinatra cuando este tenía 71 años y mientra era novia de Allen (nunca se casaron). Si esto no es verdad entonces resulta de mal gusto, especialmente porque la esposa de Sinatra, Barbara, todavía vive. No sería la única vez que Mia tuvo un hijo de un hombre casado. A los 24 años se embarazó del músico Andre Previn, lo cual provocó la debacle emocional de su esposa Dory, quien tuviera que recibir shocks eléctricos y ser hospitalizada. Curiosamente fue Mia Farrow la que declaró a favor de Roman Polanski, cuando éste había sido acusado, al parecer falsamente, de iniciar contacto sexual con una menor de edad en el día del funeral de su esposa Sharon Tate.

Los investigadores del caso —acusados de ser elegidos por Allen— notaron que el video que Mia Farow grabó con la confesión de su hija Dylan tenía señales de haber sido editado. Encontraron inconsistencias también en el testimono de Mia y de Dylan; no se encontró evidencia física de la violación. El Dr. John M. Leventhal, quien encabezó la investigación dijo: "Obtuvimos dos hipótesis: una, que las declaraciones habían sido hechas por una niña emocionalmente perturbada y luego se fijaron en su mente. Y que había sido entrenada o influenciada por su madre. No llegamos a una conclusión final. Creeemos que es una combinación de las dos". Al parecer Dylan en ocasiones dijo que había sido tocada en el área vaginal y en otras ocasiones dijo que no. Sus acusaciones de abuso solían ir acompañadas de menciones de la relación de su padre con Soon Yi (la cual era considerada e el seno familiar como abuso) y de lo que le había hecho su padre a su madre, quien había perdido una carrera en las películas de Allen. 

¿Se salió con la suya el genio maligno de Allen? ¿Protegió Hollywood a uno de sus directores más queridos? ¿O la "perturbada" psique de Mia Farrow tejió una historia para vengarse de Allen? El caso no es para nada sencillo. Y aunque las declaraciones de Dylan Farrow parecen volver a colocarlo sobre la mesa y a condenar moralmente a Allen, todo indica que permanecerá la incertidumbre.

 

 

El pináculo de la ciencia y el desarrollo tecnológico: Kate Upton modelando bikinis en una cámara de gravedad cero

Sociedad

Por: pijamasurf - 02/02/2014

Hay ocasiones en que la ciencia y el desarrollo tecnólogico parecen menos impresionantes, útiles e incluso valiosos de lo que quizá podrían considerarse, por ejemplo, ahora que un notable dispositivo que simula las condiciones de gravedad cero fue puesto al servicio de una sesión de modelaje de Kate Upton para la revista Sports Illustrated.

Hace unos meses, en septiembre del año pasado, el escritor estadounidense Jonathan Franzen publicó en The Guardian un ensayo en torno a Karl Kraus, probablemente el satirista más despiadado del siglo XX. Ahora, por razones de derechos de autor, el artículo ya no se encuentra disponible en el sitio del diario inglés, pero sí en Alternet, donde puede encontrarse íntegro. Entre otros aspectos de la descomunal obra del austriaco, Franzen recupera las críticas que Kraus hizo al desarrollo tecnológico que atestiguó en su época, la desproporción entre los logros conseguidos en este ámbito y, por otro lado, el descuido que acusaba el “progreso espiritual y moral” en comparación con éste. Escribía Kraus en 1912:

La cultura no puede recuperar el aliento y, al final, una humanidad moribunda yace al lado de sus obras, cuya invención costó tanto a nuestro intelecto que no fuimos capaces de ponerlas a funcionar. Somos lo suficientemente complejos para construir máquinas pero demasiado primitivos para hacer que nos sirvan.

Glosando este fragmento, Franzen elogia la claridad de Kraus para, a inicios del siglo XX, vislumbrar esta contradicción. “Avances científicos que parecerían milagrosos no hace mucho” —dice Franzen— “han resultados en videos de alta resolución tomados con un smartphone de tipos echando Mentos en botellas de un litro de Pepsi al tiempo que gritan ‘¡Whoa!’”.

Ahora, como si la realidad misma se empeñara en dar la razón tanto a Kraus como al autor de Libertad, se han dado a conocer imágenes de Kate Upton modelando bikinis para la revista Sports Illustrated en una cámara de gravedad cero de Cabo Cañaveral, aparentemente con el fin de demostrar los pormenores de las condiciones que se pueden vivir en el espacio y "hacer la ciencia divertida". Una sesión de fotos que envía un confuso mensaje, conjugando la fácil sensualidad publicitaria con los puntos visibles de mayor altura del desarrollo científico, en otras palabras, una extraña mezcla de bikinis y astronáutica.

Así, una de las mujeres más solicitadas para estos ritos de cosificación del cuerpo femenino (y quizá también del masculino, que sólo asiste a la observación mecánica y la reacción planificada), llegó hasta uno de los puntos más emblemáticos de la llamada “carrera espacial”, únicamente para que, como sucedió a inicios de 2013 con la sesión fotográfica de la modelo en la Antártida, miles de hombres puedan excitarse con su imagen, flotando en la inconsciencia erótica --mientras los peldaños de nuestra civilización se estremecen. Esperemos que esta entrada no amargue —sólo cuestione— su diversión.