*

X

Se refuerza la posibilidad de que nuestro universo sea una proyección holográfica

Por: Pedro Luizao - 12/13/2013

Simulaciones computadas, realizadas por investigadores de la Universidad de Ibaraki, parecen confirmar el modelo que advierte que la realidad es sólo un monumental holograma.

Screen Shot 2013-12-12 at 11.23.22 PM

Contemplar la posibilidad de que la realidad sea una ilusión es una premisa milenaria, con antecedentes tan antiguos como el concepto de maia (māyā), que en sánscrito significa ilusión o ilusorio, y aparece con frecuencia referido dentro del Rigveda, el cual data de, aproximadamente, el año 1500 a.C. Evidentemente esta noción resulta un tanto incómoda, o al menos confusa, ya que pone en entredicho nuestro 'realismo', el de nuestro teléfono móvil y sí, también, el de nuestros padres, mascotas y pertenencias materiales. Sin embargo, desde una perspectiva científica, hoy es más probable que nunca que el universo sea "sólo" una hipersofisticada proyección holográfica. 

Un grupo de investigadores, encabezados por Yoshifumi Hyakutake, de la Universidad de Ibaraki, en Japón, están cerca de probar la conjetura propuesta por Juan Maldacena en 1997, la cual representa la ruta más viable para que se cumpla el principio holográfico. Este brillante argentino encontró una forma de fundamentar la la Teoría de Cuerdas, pues eliminaba inconsistencias entre la física cuántica y la teoría gravitatoria de Einstein. Dentro del intrépido modelo propuesto por Maldacena, la multidimensionalidad paralela y simultánea que soporta nuestro universo sería una mera proyección holográfica, mientras que las acciones reales solo ocurrirían en una versión minimalista, ingrávida, del cosmos.  

Si bien la propuesta de Maldacena es teóricamente consistente, y como tal es popularmente aceptada dentro del gremio, hasta ahora una demostración rigurosa de este modelo se ha mantenido inaccesible. Pero gracias a los experimentos de Hyakutake, eso podría cambiar pronto. De acuerdo con Ron Cowen, en un artículo que recién publicó la revista Nature, en uno de sus trabajos los científicos japoneses lograron "computar la energía interna de un agujero negro, la posición de su "horizonte de eventos" (la frontera entre el agujero negro y el resto del universo), su entropía, y otras propiedades, basados en las predicciones de la Teoría de Cuerdas, así como en los efectos de las llamadas partículas virtuales, que continuamente entran y salen del rango de la existencia. En otro de sus trabajos, calcula, junto con sus colaboradores, la energía interna del correspondiente cosmos, dimensionalmente simplificado y que carece de gravedad. Y los dos cálculos computados concuerdan".

De acuerdo con Leonard Susskind, uno de los 'padres' del concepto de universo holográfico, las simulaciones generadas por  los estudiosos nipones refuerzan la noción de que nuestro universo es un reflejo ilusorio de otro, en donde la realidad es 'real' y el cual funge como fuente de todas las apariencias manifestadas en el nuestro:

Han confirmado numéricamente, tal vez por primera vez, algo de lo que estábamos seguros de que era cierto, pero aún se mantenía como una conjetura: que las termodinámicas de ciertos agujeros negros pueden ser reproducidas desde un universo dimensionalmente más bajo o simple.  

Mientras que, interrogado sobre este logro de Hyakutake y su equipo, el propio Maldacena reconoce que la computación de datos parece ser correcta, lo cual "reta múltiples ideas relacionadas a la gravedad cuántica y la Teoría de Cuerdas". 

Más allá de las implicaciones científicas que el trabajo de estos investigadores japoneses tendrá en el entendimiento de nuestro universo, y de los poco accesibles tecnicismos propios de este tipo de contextos, tan solo imaginar que la realidad no es real, sino el simple eco de otra realidad que sí lo es, resulta fascinante. Y entre la efervescente confusión que nos puede generar el tratar de concebir un modelo de universo que responde a una proyección holográfica, tal vez nos podemos remitir a conceptos como el de shunyata (Śūnyatā), propio del budismo, el cual se utiliza para advertirnos que todo lo que percibimos (e incluso más allá de nuestra percepción) es meramente ilusorio, pues en realidad lo único que existe es la vacuidad. 

En fin, en lo personal este tipo de novedades representa, con riesgo de pecar de frívolo ante los entendidos, un franco estímulo para regocijarme, difusamente, en un juego mental de posibilidades imaginarias, lo cual, en la mayoría de los casos, resulta en una deliciosa terapia: la incertidumbre en su más sofisticada y elegante expresión.   

 

#MusicaSuave: K2O, de Kandodo, es uno de los discos mejor logrados del 2013

Por: Javier Barros Del Villar - 12/13/2013

El segundo álbum de Kandodo, el proyecto alternativo de Simon price (The Heads), representa una de las incursiones ambientales mejor logradas del post-rock.

105790

Simon Price es uno de los personajes musicales más interesantes de la actualidad. Es vocalista y guitarrista de The Heads, la inquieta banda de post-rock, originaria de Bristol, que destaca por entremezclar influencias particularmente eclécticas, por ejemplo punk con rock psicodélico, y una buena dosis de rock pesado setentero, lo cual le permite deslizarse, simultáneamente, sobre los ecos de, entre otros, Iggy Pop, Black Sabbath, y Ozric Tentacles.  

En 2012, Price lanzó una iniciativa alterna, llamada Kandodo, la cual, en contraste con The Heads, sugiere una especie de terapia musico-introspectiva. K2O, el segundo LP de este proyecto, es un disco que nos invita a sumergirnos en opiáceos parajes cuya placidez parece estar permanentemente amenazada por la posibilidad de que el acuario sonoro sufra una fisura y se desborde. Pulcras atmósferas son guiadas por una guitarra exquisitamente amplificada, combinación que imprime en el sonido un estado enérgicamente relajado.

Sin duda, al escuchar K2O, estamos frente a uno de los discos mejor trabajados del año. Los sampleos vocales, las grabaciones de campo, la autoridad de la guitarra y la construcción de atmósferas repletas de precisión hacen de éste un álbum que seguramente seguirá siendo apreciado por años.

Los tracks:

"Slowah", el primer track, funciona como intro a lo que será una extravagante excursión, y entonces comienza "Grace and", que incluye en el fondo un misterioso discurso, con guitarras en primer plano y un ambiente propio de un spa diseñado para inducir proactiva melancolía (incluso recuerda a ciertos estados de ánimo promovidos por propuestas musicales como la de Atlas Sound). Pasamos a "Waves", breve track enmarcado por el vaivén de las olas que acarician la costa italiana, sonido que resulta de una de las grabaciones de campo que Price incluye en este álbum. "Kandy Rock Mountain" comienza con embates de psiquismo estridente, para luego dejar ir el bote a la deriva durante cerca de trece minutos, y encaminar "July 28th", mántrico acercamiento a un paisaje del lejano oeste. Finalmente llega el momento de apuntar hacia el sol, la inmersión definitiva viene con "Swimming into the Sun", distorsión épica en la que luce la contribución del baterista de los Heads, Wayne Maskell. Se trata de una pieza que, al estilo de los Ozric, simula infinitud.   

  Twitter del autor: @ParadoxeParadis