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Festival de Artefactos Sonoros: máquinas sensibles orquestadas simultáneamente

Por: ps mexico - 12/06/2013

La tecnología y el arte se conjugan en este evento, en donde 15 artistas mostrarán simultáneamente artefactos creados por ellos mismos para crear una orquesta ambiental de sonido improvisado.

Gilberto Esparza

Los Artefactos como constructores de instantaneidad

El arte sonoro trasciende la música como tal, pues en éste la experimentación y la relación con ideas y reflexiones se conjugan sin límites: en el arte sonoro no hay reglas y sí muchas posibilidades, además, está  fervientemente relacionado al arte tecnológico.

Como parte del Festival de las luces de invierno organizado por Conaculta, este 14 de diciembre se realizará la primer edición de Facto: Festival de Artefactos Sonoros, en la Ciudad de México, el cual presentará en los jardines del Cenart (Centro Nacional de las Artes) a quince artistas repartidos en distintos puestos, en donde cada uno expondrá simultáneamente máquinas de sonido creadas por ellos mismos; todas bajo un concepto o idea detrás de la creación tecnológica.

Los paseantes podrán experimentar distintas vivencias sonoras conforme caminen el lugar, y así ellos mismos, a partir de su propio ritmo motriz y situación en el espacio, podrán ejercer su propia experiencia "sonírica", en una especie de creación individual de vivencia artística.

El curador del evento es el artista Arcángel Constantini, quien ha experimentado incansablemente con la relación en el arte y la tecnología, y a quien se reconoce por sus propuestas conceptuales que trascienden lo convencional en el mundo sonoro.

En el Festival se presentarán los siguientes artistas: Leslie García, Ivan Puig, Marcela Armas, Yair López, Hugo Solís, Gilberto Esparza, Yurian Zerón,Víctor Hugo Rodríguez, Bárbara Lazara, Juan Pablo Villegas, Juan José Rivas, Taniel Morales, Ivan Abreu, Daniel Lara.

Algunos de los temas trabajados por los artistas son:

Las poéticas del arte, produciendo artefactos sonoros que dialogan con distintos modelos de producción, como el hackeo a la tecnología obsoleta. La transducción sonora de microorganismos, la interferencia a circuitos electrónicos, el "senso" de condiciones medioambientales, etc.

Se trata de una muestra de artistas que combinan su creatividad aplicada a la tecnología y la electrónica; el concepto y la experimentación sonora. Tres alicientes que vuelven interesante y misteriosa esta presentación que pretende generar una orquesta de sonidos simultáneos en un acto improvisado.

 

Evento:

Fecha: 14 de diciembre, 13 a 17:00 hrs.

Lugar: Centro Nacional de las Artes (jardines)

Más información

Un grupo de cineastas ‘inexpertos’, habitantes de comunidades alejadas, nos dan lecciones de creatividad y entereza.

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Hoy que están tan de moda abstracciones como "empoderamiento", "colaboración" y "creatividad", valdría la pena remitirnos al papel histórico del arte como instrumento de regeneración social. Dentro de los recursos empleados con este fin, que incluye resanar un tejido castigado, abrir brechas hacia nuevas oportunidades, y tratar de, por primera vez, reconocer a aquellos sectores tradicionalmente condenados a la fantasmagoria, sin duda la trinchera del arte y la cultura ha destacado por su eficiencia en relación a su bajo costo: el arte es medicina social.

En 2009 nació la iniciativa Ambulante Más Allá (AMA), bajo la premisa de capacitar a grupos de jóvenes de poblaciones marginadas en México y Centroamérica en la producción de documentales. Aludiendo a la noción de que los seres humanos somos, en esencia, contadores de historias y que el cine es un vehículo integral de expresión, el objetivo es dotar a los participantes con el conocimiento y los recursos necesarios para que narren sus propias historias. “Esta gente tiene mucho que decir sobre el país, y nosotros ayudamos a canalizar esa voz”, advierte Carolina Coppel, directora de esta iniciativa.  

Tras formar grupos de trabajo, encabezados por profesores de calidad, a lo largo de un año los jóvenes aprenden, mediante la producción de sus propias piezas, a documentar. Posteriormente los trabajos son presentados y promovidos en el marco de festivales (obviamente incluida la Gira de Documentales Ambulante, asociación civil que respalda Más Allá).

En la primera generación se produjeron diez obras en Yucatán, Campeche, Chiapas y Guatemala, mientras que los trabajos de la segunda generación serán estrenados en diciembre de este año. Por cierto, llama la atención que el proyecto opera gracias a los donativos de fundaciones y organizaciones privadas, particularmente internacionales, mientras que los fondos públicos que reciben son mínimos: hasta ahora sólo han recibido apoyo del gobierno de Oaxaca.  

Entre los múltiples beneficios potenciales que conlleva este ejercicio, encontramos que fortalece y revalora la identidad cultural, enriquece la auto-percepción e imprime en el imaginario colectivo nuevas posibilidades. Además, si bien el proyecto no contempla una etapa de seguimiento como tal, la continuidad surge de forma orgánica:

Están generando sus propias empresas productoras, o impartiendo talleres en sus comunidades, y están encontrando salidas para darle continuidad a lo que aprendieron. Además, el talento que tienen muchos de ellos es notable.

Lejos de la tradicional idea de “servicio social”, en el que un grupo acomodado acude a "ayudar" a un grupo desprotegido, en el caso de Más Allá resulta evidente que el beneficio es completamente bidireccional: el público que tiene la oportunidad de ver los documentales tiene acceso a realidades ajenas, radicalmente distantes, cuya frescura y sinceridad son más que inspiradoras.   

El cine tiene la capacidad de mostrarnos otras realidades. Estos jóvenes tienen acceso a miradas del país que nosotros no tenemos. Los medios nos muestran sólo una porción de la realidad y darles una cámara a estos chavos les permite mostrarnos aspectos que nosotros, simplemente, no podemos alcanzar.

Un discurso honesto, original y espontáneo

Tras ver los documentales producidos por la primera generación de Ambulante Más Allá, en mi opinión estas piezas cumplen, a diferencia de lo que sucede en el actual mundo del arte, con todos los requisitos del acto artístico: son honestos, lejos de las tendencias retóricas del mercado; son espontáneos, pues resultan de una experiencia inusual e inesperada; y, quizá como producto de las dos cualidades anteriores, son originales, pues emergen a partir de un diálogo sincero entre los creadores y su origen.

Pero más allá del resultado como tal, y de las opiniones subjetivas que las obras puedan detonar, lo cierto es que esta iniciativa engloba múltiples lecciones, tanto para los participantes, como para los organizadores, las autoridades, los creadores y el público en general. 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis