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Segundas pieles: fotografías de animales antropomorfos y elegantes

Arte

Por: pijamasurf - 09/07/2013

Todos los humanos tenemos rasgos de otros animales. Algunos parecen pájaros, algunos felinos, algunos, muy pocos, venados. Los animales en cambio no necesariamente tienen rasgos humanos (al menos que sea esos perros que terminan pareciéndose físicamente a su dueño), pero al parecer si los vistes y los yergues proyectan una personalidad muy parecida a la nuestra. Esto es una de las cosas que estudia la serie Segundas Pieles del español Miguel Vallinas. ¿Qué tanto influye la ropa en la emoción que proyectamos? Las personalidades se adoptan sobre las circunstancias y se pueden modificar con un atuendo.

La serie contiene más de cuarenta fotografías de animales vestidos como individuos, algunos en high fashion, algunos más casual, todas ellas cuidadosamente retocadas para no parecer artificiales. El resultado es ominoso y fantástico.

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Por: corrector - 09/07/2013

Universal Everything trae un nuevo proyecto en el que teorías matemáticas son diseñadas para ser hermosas y elaboradas figuras humanas bailando.

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¿A qué nivel de abstracción debe llegar a ser un cuerpo humano para que dejemos de percibirlo como humano? La respuesta no es fácil de definir, sin embargo al ver estos videos pareciera que lo “humano” no se pierde nunca, incluso si las formas del cuerpo se vuelven rayos de luz moviéndose en todas direcciones.

Universal Everything ha estado preguntándose estas cuestiones por mucho tiempo mediante sus increíbles proyectos audiovisuales. Su más reciente pieza, creada para el Museo de Ciencia de Londres, transforma los movimientos de bailarines en luces y líneas abstractas. Sus obras se llaman Presence y 1000 Hands y ambas son instalaciones formadas por cámaras de video concéntricas dentro de un espacio del museo. Cada pieza tiene su particular ejecución y las dos son ejemplos espectaculares de lo que la era digital ha venido a hacer con el arte.

 

Estos “disfraces digitales” abstraen tanto al cuerpo humano que uno tiene mirar dos veces para corroborar lo que se está viendo. Simon Pyke, uno de los creadores, apunta:

 “Estamos encontrando este balance entre algo muy abstracto pero que aún da la sensación de que hay un humano bailando”, explica Pyke. “Si aún puedes sentir que hay vida dentro, entonces los espectadores tienen una conexión emocional y empatía con lo que están viendo. No es sólo una fría pieza de tecnología”.

 

Además de esto, el público de todo el mundo puede intervenir la pieza desde la galería en línea, y el público presente en la exposición puede usar su smartphone para contribuir e interactuar con el show.