*

X

Pasajeros en Japón mueven un tren de 32 toneladas para rescatar a una mujer atrapada en las vías

Sociedad

Por: pijamasurf - 07/22/2013

En una acción que revela algunas de las mejores cualidades de nuestra especie, decenas de personas en Tokio trabajaron colectivamente para mover un tren y rescatar a una mujer que se encontraba atrapada entre las vías.
Train passengers and rail staff push a train car to rescue a trapped woman at Minami Urawa station.

Norihiro Shigeta/AP

Aunque lo hemos olvidado, en buena medida nuestra especie sobrevivió evolutivamente gracias a la empatía un recurso que compensó las notables limitaciones físicas de nuestra naturaleza. Gracias al cuidado colectivo, al sentido de preocupación por los menos aptos, el ser humano pudo sobreponerse a las dificultades de su entorno.

Con el tiempo, sin embargo, y en buena medida como consecuencia del desarrollo civilizatorio, dicha cualidad pasó a un segundo plano y estar al tanto del semejante perdió importancia. Aunque por fortuna no se perdió del todo, y de tanto en tanto nos enteramos de sucesos que nos revelan que a pesar del egoísmo y la individualidad que se fomenta de muy diversas maneras, el pulso del bien común todavía se encuentra en nosotros.

Así es posible entender un suceso ocurrido este lunes en Japón, en donde unas cuarenta personas trabajaron colectivamente para mover un tren de aproximadamente 32 toneladas de peso para rescatar a una mujer de aproximadamente 30 años que se encontraba atrapada en un hueco entre el andén y las vías.

La acción se dio en la estación JR Minami-Urawa, en el norte de Tokio.

En Faena Sphere: La cooperación: el principal atributo de la especie humana

[The Guardian]

La estupidez de la multitud a la hora de tomar decisiones

Sociedad

Por: pijamasurf - 07/22/2013

Nuevo estudio revela que a la hora de tomar decisiones fáciles y evidentes, los grupios tienden a irse por lo menos bueno.

caravana-hormigas-arrieras2

Plataformas de información como Wikipedia o sistemas democráticos de gobierno se basan en la “sabiduría de la multitud” como premisa máxima. Y esto es acertado en la mayoría de los casos: decisiones tomadas por muchos son usualmente mejores que aquellas tomadas por pocos o uno. Sin embargo, un nuevo estudio llevado a cabo por la Universidad del Estado de Arizona revela una interesante vertiente de esto.

Los resultados revelan que, mientras las multitudes pueden de hecho ser sabias cuando se trata de tomar decisiones difíciles o arriesgadas, son mucho peores que los individuos al escoger entre dos opciones en las que una de ellas es vastamente superior a la otra. En otras palabras: cuando la decisión es fácil, los grupos pueden ser bastante estúpidos.

Para el estudio los investigadores utilizaron hormigas, dada su propensión a actuar como grupo. A los insectos se les puso la tarea buscar una nueva casa (algo muy parecido a una actividad humana). Específicamente, tenían que mudarse de su casa existente hacia una nueva, y como opción les pusieron dos troncos huecos de árbol: uno más oscuro que el otro. Y, si eres una hormiga, entre más oscuro mejor.

Las hormigas, después de checar las dos opciones y de reclutar a sus compañeras, escogieron la menos oscura. Suficientes hormigas se encontraron en la casa inferior y el resto de ellas simplemente lo aceptaron como “no tan malo”. El mismo experimento se llevó a cabo pero con dos troncos en que la diferencia era mínima; uno era mejor que el otro, pero por detalles muy mínimos. En este caso las hormigas sí escogieron la mejor casa, ya que la confusión popular no era tan marcada.

Mientras tanto, cuando las hormigas actuaron individualmente siempre tomaron la mejor decisión ya que no había nadie que los llevara por mal camino. Este es una tabla de cómo la toma de decisiones de individuos supera a la de los grupos una vez que la diferencia entre dos opciones es  fuerte.

Screen Shot 2013-07-29 at 2.30.06 PM

El paralelismo más evidente con los seres humanos se podría ilustrar cuando compramos la edición más popular de un libro, por ejemplo, en lugar de comprar una evidentemente mejor pero menos famosa. Nos dejamos llevar por las decisiones que tomaron aquellos antes de nosotros.

“A menudo nos dejamos engañar por otros”, apuntó Sasaki, líder investigador de este estudio.  

[The Atlantic]