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10 drogas satanizadas, malentendidas y sobre todo poco estudiadas que probablemente no conoces

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 06/18/2013

Derivados sintéticos, primos lejanos de drogas más conocidas o plantas de poder usadas durante siglos por los chamanes, estas son 10 de al menos 280 sustancias cuyos efectos (positivos y negativos) no han sido completamente estudiados.

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La búsqueda de estados alterados de conciencia con fines de búsqueda espiritual, de entretenimiento y recreación o  alguna de las razones por las que cada quien busca experimentar otras facetas de la realidad o de sí mismos debe comenzar por información de los efectos de las sustancias --muchas de las cuales, sin embargo, son un misterio para toxicólogos experimentados; en esta posición se encuentra el médico Jeff Lapoint, uno de los mejores toxicólogos de Nueva York con amplia experiencia en la sala de emergencias, quien ha visto cientos de casos de usuarios con sobredosis en la unidad de control de envenenamiento de aquella ciudad.

Aunque Lapoint reconoce que no existe tal cosa como un "mal químico", lo cierto es que la falta de regulación de muchas sustancias o el "mercado gris" que permite a los psiconautas acceder a estados alterados de conciencia a través de la ingesta de productos y sustancias legales, sigue siendo un factor de riesgo para la salud. El profesional afirma que el mayor riesgo en realidad se da cuando la gente compra sustancias sobre las que ni ellos ni los dealers --y para el caso, ni siquiera los profesionales de la química con años de experiencia-- tienen control ni conocimiento de sus efectos.

Y es que la curiosidad o el rush por la búsqueda de nuevos estados de conciencia ha hecho que las agencias antidrogas de EU tengan identificadas al menos 280 sustancias cuyos efectos, riesgo de sobredosis y potencial adictivo no ha sido debidamente estudiado, lo que las coloca en una zona entre la legalidad y el riesgo. Algunas de las drogas o highs más populares y menos estudiados en la actualidad se enlistan a continuación. 

1. Canabinoides sintéticos

Conocidos como Spice, K2 o Black Magic, los ingredientes de estas sustancias provienen de sustancias benignas, aunque pueden contener psicoactivos como JWH-018, HU-210 o CP-47/497. El doctor Lapoint afirma que a diferencia de la cannabis ("que el hombre ha fumado por 4 mil años --lo que es un excelente periodo de prueba en humanos"), estos canabinoides sintéticos no tienen más de cinco años en el mercado, y sus efectos a largo plazo no han sido comprobados.

Sus ingredientes son variaciones de la molécula de THC --ingrediente activo de la cannabis--, que buscan los receptores de canabinoides en el cerebro. El problema para los expertos está en que no conocemos completamente estos receptores, y en ocasiones estas sustancias pueden ser incluso 100 veces más poderosas que el THC, lo que podría provocar efectos indeseables como psicosis y depresión. Lapoint afirma que estas sustancias no se comportan en absoluto como la marihuana, y lamenta que "existiendo esta sustancia mucho más segura con la que la humanidad tiene vasta experiencia, aún siga siendo ilegal."

2. 2M2B

El 2-metil-2-butanol se utiliza como solvente de pigmentos, y puede encontrarse en sitios web de drogas legales en dosis de cinco o 10 ml. Sus efectos se describen como depresivos, con un rush inicial parecido a una borrachera moderada, "entre benzos y etanol" según los trip reports de algunos foros. El etanol es la sustancia activa de los tragos, e incluso algunos usuarios describen los efectos del 2M2B como "5 tragos de vodka". Pero esta sustancia no se metaboliza del mismo modo que el etanol en un trago:

"Hay dos enzimas específicas en nuestro cuerpo que rompen el etanol", afirma Lapoint. "Al jugar con esas enzimas incluso puedes hacer que la gente tenga una resaca instantánea al beber alcohol." Pero el atractivo del 2M2B es precisamente que tiene todas las virtudes del alcohol sin levantarte sintiéndote mal al día siguiente: "Imagina que pudieras emborracharte sin consecuencias. Eso es lo que hace tan atractiva esta sustancia. Sin embargo, tal vez sea miles de veces más potente que el etanol en la escala sedante/hipnótica, lo que conlleva riesgos graves como depresión respiratoria."

3. Bromo Dragonfly

Al igual que el LSD, la síntesis de compuestos en esta sustancia fueron descubiertos por accidente mientras Dave Nichols, un farmacéutico que experimentaba con los receptores de serotonina del cerebro, investigaba las propiedades alucinógenas y antipsicóticas de ciertas sustancias. Sin embargo, Nichols ha expresado su arrepentimiento por la peligrosidad innata del Bromo: a diferencia del inocuo "niño problema" del doctor Hoffman, el Bromo Dragonfly llegó a los titulares en el 2009 cuando se le ligó al menos con dos muertes y varios casos de hospitalización.

Las causas de esto podrían estar ligadas --además de a una inadecuada preparación y dosificación-- al hecho de que los efectos de la sustancia tardan hasta 5 horas en ser percibidos por el usuario, provocando que el usuario ingiera una dosis mayor y se arriesgue a sufrir una sobredosis. A diferencia del ácido, cuyos efectos comienzan a ser perceptibles apenas una hora después de ingerirlo, el Bromo Dragonfly tarda mucho tiempo en surtir efecto y puede llevarte de una experiencia psicoactiva potente y disfrutable hasta los confines del miedo. Para Lapoint, esta es probablemente "la cosa más aterradora en esta lista."

4. O-desmetiltramadol

Se trata de un compuesto legal que imita los efectos de los opiáceos: el O-desmetiltramadol es el compuesto activo del tramadol, un analgésico de prescripción más débil y menos adictivo que la oxicodina. Los trip reports de esta droga la retratan como "un opioide sin euforia", además de que, como se dijo, técnicamente no es una sustancia ilegal aunque puede causar otras incomodidades.

Se comercializa como un polvo que puede aspirarse o ingerirse por via oral. La sustancia activa los neurotransmisores de serotonina al igual que muchos antidepresivos, pero su uso continuado puede provocar disforia (incomodidad mental o sentimientos negativos). Encontrar la sustancia en un paciente con una ingesta inadecuada en la sala de emergencias, a decir del doctor Lapoint, a diferencia de otros opiáceos, sería "jugar un juego de CSI."

5. 2C-P

El 2C-P es un compuesto psicodélico que tuvo cierta notoriedad en la escena nocturna en el 2001 y no fue puesto en la lista de sustancias ilegales hasta el año pasado. Los usuarios afirman que provoca fuertes alucinaciones visuales por mucho, mucho más tiempo que el enteógeno promedio: largos viajes de 16 horas que, como toda la familia de psicoactivos, la experiencia depende del "set and setting", es decir, del estado psicológico del usuario.

El doctor Lapoint habla de un libro de recetas de fenetilaminas cocinadas por un experto, el cual describe la preparación y efectos del uso de toda una familia derivada de esta. Esta clase de químicos liberan altas cantidades de dopamina y/o serotonina, y en el caso del 2C-P se le clasifica como una anfetamina por desencadenar las reacciones estimulantes de la primera y las alucinógenas de la segunda. Su riesgo consiste en que el usuario compre otra sustancia creyendo que es 2C-P.

6. Mefedrona (sales de baño)

Esta sustancia llegó al mainstream y a la satanización luego de que un hombre en Florida cometiera un terrible acto de canibalismo luego de ingerir esta sustancia. Aunque en la autopsia de Rudy Eugene, el responsable del acto, los médicos sólo encontraran marihuana, las sales de baño habían comenzado a filtrarse a la zona de los mitos urbanos.

La mefedrona tiene una estructura química similar a las metanfetaminas, y se deriva del khat, una droga proveniente de Somalia. Es barata, poderosa y más impredecible que su prima, el Éxtasis. El MDMA del Éxtasis es un empatógeno que no provoca alucinaciones, sino un sentimiento de pertenencia y compañerismo que la ha hecho la droga de elección de la escena raver; sin embargo, la mefedrona conjunta los estimulantes de una metanfetamina con potentes propiedades alucinógenas, lo que según Lapoint deja importantes dudas sobre las reacciones esperables, como paranoia y comportamientos violentos.

7. 6-APB (Benzo Fury)

El Benzo Fury llegó a Inglaterra en 2010, y sus usuarios lo describen como una mezcla de MDMA y cocaína; esto se explica porque el 6-APB es estructuralmente similar a la tenanfetamina MDA, aunque mucho menos poderosa en sus efectos empatógenos. Los "malviajes" de Benzo Fury enfatizan el lado frenético y desesperante de tener más energía de la que puede utilizarse.

"Es un sustituto de la anfetamina", dice el doctor Lapoint, "y los grandes problemas asociados a esta sustancia parecen ser la hipertermia y convulsiones." Actualmente es ilegal en Inglaterra, donde se realizan pruebas de toxicidad cuyos resultados aún no han sido dados a conocer.

8. Salvia Salviorum

Los chamanes de distintas culturas han fumado esta planta durante siglos: está clasificada como un alucinógeno, aunque su mecanismo de acción es del todo diferente a los alucinógenos sintéticos como el LSD; es potente sin ser tóxica, y las pruebas en animales no han arrojado efectos negativos aún después de altísimas dosis. Fumarla produce un viaje corto e intenso de naturaleza disociativa, de la que uno se recupera con relativa rapidez.

Su peligro viene más bien por toda la publicidad negativa que recibió durante el 2010, cuando los usuarios inundaron YouTube con videos de las reacciones a la salvia, incluyendo el famoso caso de la actriz Miley Cyrus. Esta atención pública provocó que rápidamente la salvia quedara recluida en el mismo cajón que drogas sumamente peligrosas y mortales, como la heroína y la cocaína; a pesar de esto sigue siendo legal en muchos países, incluyendo EU.

9. Metoxetamina (Mexxy)

Pariente químico de la ketamina y el PCP, el Mexxy está catalogado como un alucinógeno de efecto disociativo y anestéstico. Se encuentra a la venta en diferentes discotecas europeas desde el 2010 con nombres como "rolfcoptor" o "Mexxy" en forma de pastillas o polvo que puede aspirarse y en ocasiones inyectarse. Tal vez la cualidad aterradora de esta sustancia se encuentra en que muchos usuarios reportan una irrefrenable necesidad de tomar más, lo que puede desencadenar sobredosis en forma de diarreas y vómito. Con todo, Mexxy sigue siendo legal y sus efectos (tanto los buscados como los no esperados) son parecidos al del dextrometorfano (DXM), otro alucinógeno legal contenido en muchos jarabes para la tos de venta libre o por prescripción.

10. Kratom

La planta kratom (Mitragyna speciosa) ha sido utilizada por los trabajadores de Tailandia durante siglos al masticar sus hojas como estimulante y analgésico. Es legal en muchos países, donde suele tomarse como té; sus efectos son los de un opiáceo ligero sin riesgo de adicción; algunos usuarios de foros en línea incluso afirman haber dejado de consumir analgésicos adictivos al sustituirlos por kratom, y el doctor Lapointe asegura que de todas las sustancias de esta lista es la que tiene más prospectos de ser utilizada con fines médicos.

El kratom se dirige a los receptores de opioides en el cerebro, pero a diferencia de los opiáceos tradicionales no provoca depresión respiratoria, lo que parece pintar un panorama alentador de que el kratom pueda ser prescrito como un analgésico con los efectos positivos de la codeína, pero sin riesgo de sobredosis.  En dosis medianas, el kratom produce un efecto eufórico y estimulante "como el de una tasa de espresso".

[Alternet]

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Históricamente las plantas psicodélicas han sido usadas para entablar relaciones con otras especies y obtener conocimientos que incrementan la conciencia humana (simbiosis como gnosis) y mantienen en balance el ecosistema en el que habitamos

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La sustancias psicodélicas han jugado un papel importante en la conformación de las jerarquías sociales, en el establecimiento de una cosmovisión e incluso en la toma de decisiones de numerosas comunidades, especialmente en tradiciones chamánicas pero también entre civilizaciones más avanzadas, cuyos reyes y sacerdotes usaban plantas psicoactivas.  El valor de estas plantas, conocidas como enteógenos, tiene que ver en buena medida con que al ingerirlas dentro de un escenario y un contexto particular hacen cruzar una barrera de interacción entre diferentes especies (o mundos), y permiten a aquellos que saben navegar los estados de conciencia alterada que producen obtener preciada información, útil para una comunidad --generalmente información sobre como preparar ciertas medicinas, sobre cantos sagrados, sobre visiones premonitorias pero también sobre formas de habitar y relacionarse con la naturaleza que significan una conciencia adquirida que puede transformar a toda una sociedad.

Esta fuerza aglutinante de las plantas psicodélicas, aunque encuentra un creciente interés dentro del romanticismo exploratorio de la sociedad occidental urbanizada que busca regresar a los mundos mágicos de la naturaleza de la cual se ha separado, en el mundo moderno es víctima del "problema de las drogas", de la prohibición y el prejuicio que agrupa a toda sustancia natural psicoactiva como una droga, entendiendo por default que es dañina para el ser humano. Paul Deveraux, en su libro The Long Trip: A Prehistory of Psychedelia, argumenta que  deberían de existir estructuras de salud médica para absorber e integrar las experiencias de estas plantas y así "separarlas de la cultura del crimen que ahora las rodea". Pero nuestra sociedad quiere "prohibir la expansión de la mente en general" por una parte y por otro lado elige utilizar estas suctancias que pueden expandir la mente solamente de "manera hedonista".

Devereaux, siguiendo el popular discurso de Terence Mckenna, el gran defensor de los psicodélicos, considera que el deseo ya mítico del encuentro extraterrestre, de la radical otredad, y del sentido cósmico de nuestra existencia, en realidad existe ya en la forma de las plantas alucinógenas. Recordamos que Mckenna hablaba del hongo de la psilocibina como una espora originada en las estrellas  con una voz inteligente que busca despertar en el ser humano su conciencia azul luminosa. Esta teoría aunque pueda parecer disparatada no es del todo ajena a la ciencia: una de las teorías más aceptadas sugiere que la vida debió de originarse en el espacio y llegó a nuestro planeta a através de bacterias transportadas en meteoritos o cometas. Mckenna el gran entusiasta de la familia de las triptaminas, que incluye a la psilocibina y al DMT, escribió: "El fenómeno similar al Logos de una voz interior que se asemeja a una agencia superhumana... una entidad más allá de la estructura normal de nuestro ego que si no es extraterrestre al menos lo parece".

Son numerosas las experiencias con las plantas psicodélicas en las que relata una comunicación con otras especies que muestran cierta inteligencia, ya sea el espíritu mismo de la planta o espíritus y entidades que se manifiestan a través de la interfaz de la planta. El biólogo Jeremy Narby ha escrito reiteradamente sobre su teoría de que en los trances de la ayahuasca es posible conectar con "la inteligencia de la naturaleza", posiblemente a nivel molecular, con el ADN mismo, ese pequeño dragón informático que emite biofotones (unidades semánticas primordiales). Entre diversas tribus del Amazonas se cree que la ayahuasca ("la liana de la muerte") es un vehículo para comunicarse con los ancestros y los espíritus de la selva. La misma obtención de la "receta" para cocinar el brebaje o para preparar compuestos medicinales como el curare, según estas tradiciones, fueron comunicadas por otras plantas o animales, (una leyenda señala que el jaguar fue el que mostró al chamán la ayahuasca). 

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Dentro del misticismo chamánico que recoge Eliade y que narra Castaneda en su obra de antropología ficcionada, vemos en numerosas ocasiones cómo las plantas alucinógenas permiten entablar una especie de diálogo mágico entre mundos. Los chamanes logran un vuelo espiriual en que se comvierten aves y roban secretos de los mundos superiores o usan a los animales para esuchar secretos (Castaneda emplea unas lagartijas para comunicarse telepáticamente o utiliza la datura para desdoblarse como cuervo en un acto  nagual). Los chamanes logran transformarse, al menos símbolocamente, en animales y congeniarse con las cualidades que estos representan a través del uso ritual de ciertas plantas.  Asimismo, el uso de ciertas sustancias encontradas en la naturaleza, como el DMT, sugiere la posibilidad de llevar la concienica hacia dimensiones de mayor abstracción y complejidad metafísica donde al menos imaginariamente es posible interactuar con entidades de otras dimensiones. Incursiones hiperdimensionales que, al menos por unos momentos, exhiben una coherencia y una belleza que nos hace pensar en que tienen una existencia independiente a nuestro cerebro --o que en nuestro cerebro yacen mundos inexplorados, posiblemente el universo entero, que sólo sintonizamos bajo cierta sensibilidad.

El investigador de Oxford, Andy Letcher, sugiere que el discurso con el cual Occidente se acerca a las plantas psicodélicas parte de un prejuicio que impone fronteras difíciles de zanjar.  Especialmente la asunción occidental de que la conciencia sólo puede ocurrir bajo el disfraz del cerebro humano, cierra la posibilidad de discutir la existencia de un reino vegetal de conciencia (o al menos de un portal de resonancia) dentro de la cultura establecida. Pero esto, insiste Letcher, debería de ser parte del diálogo científico y filosófico de nuestra época.

Para entender y fortalecer nuestra relación con el reino vegetal y en especial con las plantas psicodélicas es interesante hacer notar que muchos de los mecanismos químicos por los cuales sustancias psicoactivas como la psilocibina o el DMT llegan al cerebro --y hasta su misma estructura molecular-- son similares a los mismos procesos que se producen en nuestro cerebro y que permiten nuestra conciencia. El DMT, incluso es generado de manera natural en nuestro cerebro (al parecer en la glándula pineal, como una reciente investigación con ratas demuestra). Existe un misterioso vínculo entre nuestra conciencia y los estados de conciencia que estas plantas generan, que reclama una investigación mucho más profunda. Deveraux teoriza que las plantas podrían estar emitiendo un mensaje a nuestra especie, un llamado a incorporar sus enseñanzas y a integrarnos con la matriz planetaria, aquel substrato que alimenta y preserva toda forma de vida y que quizás esté utilizando a estas plantas como mensajeros de una conciencia unitaria que nos atraviesa. Ciertamente las experiencias psicodélicas tienen ese particular tamiz de hacer que los sujetos que las experimentan busquen entablar una relación más armónica con la naturaleza y se sientan, al menos durante la estela radiante que permanece después de sus viajes, parte de una misteriosa totalidad que les pide hacerse responsables de su papel en la evolución de la Tierra.

 

Con información de The Daily Grail

Twitter del autor: @alepholo