*

X

¿Qué hay en tu cocaína?

Por: pijamasurf - 04/30/2013

Numerosas sustancias son usadas para rebajar la cocaína, algunas de ellas tóxicas.

 

Como todos los consumidores de sustancias ilegales saben el mercado es bastante salvaje y muchos traficantes buscan sacar ganancias extra rebajando o cortando las drogas que venden con otras drogas. Los casos más comunes seguramente son los de la heroína y la cocaína, dos sustancias que, depende en que país se esté, pueden llegar a ser muy difíciles de encontrar y muy caras a la venta. En Europa la cocaína es especialmente cara y mala (en Inglaterra se paga un promedio de 50 libras esterlinas por un gramo de cocaína de media o baja calidad).

El toxicólogo John Ramsey habla con Adam Winstock sobre la sustancias con las que se corta la cocaína para aumentar las ganancias.

La principal droga que se usa para cortar la cocaína es la benzocaína, una sustancia blanca que es empleada como anestésico local y también en algunos condones para dilatar la eyaculación. La bezocaína puede hacer pensar a algunos consumidores que su cocaína es buena ya que duerme la boca, pero en realidad sólo se trata de un truco que además es bastante tóxico.

Otra sustancia comúnmente usada es la fenacetina, un analgésico que puede dañar al hígado y al riñón. Se usa lactosa ázucar, paracetamol, creatina y también cafeína --la cual puede ser completamente blanca y en dosis como las que se utilizan entre consumidores de cocaína provocar daños a la salud.

El problema de esto es que estas sustancias con las que se corta la cocaína no pueden distinguirse  por el color o el olor --al menos de que sea un experto superdotado--, así que generalmente deben de distinguirse a través de los efectos.

 

 

Operativo antiterrorista de Boston: asomarte en el momento equivocado podría costarte la vida (FOTO)

Por: pijamasurf - 04/30/2013

Una imagen que nos hace preguntarnos sobre los límites del Estado de seguridad y la normalización de la violencia simbólica.

watertown-gun-aimed-at-photogrphaer-923495_10200611106256641_1972215990_n-800x706

La respuesta de la policía antimotines de Boston así como el involucramiento del FBI llevaron hace unos días a la captura de un sospechoso, el único sobreviviente (según la versión oficial) de haber colocado explosivos caseros cerca de la línea de meta del maratón de la ciudad, el pasado 15 de abril. Sin embargo, el precio de la seguridad parece ser demasiado grande en tiempos violentos.

A petición de las autoridades, los ciudadanos de Boston permanecieron en sus casas durante 12 horas para permitir el despliegue de 90 mil elementos de seguridad por todas partes. Testigos presenciales afirman que la policía gritaba continuamente "¡no miren por la ventana!", como en esta imagen tomada la semana pasada en Watertown, la cual ha levantado cierto revuelo. En ella se ve a un equipo de respuesta táctica avanzando en el operativo casa-por-casa que llevaron a cabo en diversos vecindarios; en la esquina inferior izquierda, un elemento a bordo de un Humvee apunta su arma de asalto al autor de la foto.

La discusión en torno a esta imagen no está cerrada: ¿pueden las fuerzas del orden apuntar a ciudadanos desarmados en el interior de sus casas cuando la circunstancia lo amerite, o se trata simplemente de un oficial entrenado que apunta su arma instintivamente hacia donde cree que podría producirse una confrontación, sin notar que se trata de alguien tomándole una foto?

Las respuestas a esta pregunta no son sencillas ni son mutuamente excluyentes: lo preocupante, en el centro de la cuestión, es que la gente normalice la convivencia diaria con armas y con la violencia simbólica que su mera presencia implica; que crea también que más elementos armados en las calles implican mayor seguridad para ellos. Después de todo, la irónica realidad de la imagen es que para estar seguros pareciera que debemos permanecer encerrados --so pena de que nos apunten con un arma.

 [Antiwar]