*

X

Los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres: rastros de la recesión en EU de 2009-2011

Por: pijamasurf - 04/29/2013

A pesar de que EU se recupera lentamente de la recesión económica del 2006, el valor neto del ingreso de los más ricos está aumentando mientras el de la población general (93%) no se ha recuperado e incluso disminuye.

uneven

Estados Unidos (y por ende, las bolsas del mundo) experimentaron una recesión económica entre 2006 y 2011, año que marca una recuperación del ingreso en la población. Pero esto no quiere decir que haya más trabajo o que la gente viva mejor: según un estudio publicado por Pew Research, el 1% de los más ricos aumentaron su riqueza en 7%, mientras que el 93% de la población vivió un descenso de esta en un 4%.

Del periodo entre 2009 y 2011, la riqueza de los 8 millones de habitantes con mayores ingresos pasó de 2.5 millones de dólares a 3.1 millones de dólares, mientras que la riqueza neta de los 111 millones de hogares menos privilegiados bajó de 139 mil dólares al inicio del periodo a 133 mil.

Los analistas explican que estas variaciones están calculadas según el valor de propiedades, inversiones en la bolsa y ahorros de la población. Así, mientras el mercado bursátil ha experimentado un repunte desde el final de la recesión (entre 2009 y 2011) que ha permitido recuperar competencia en el valor de las acciones, el valor de las casas de la mayoría de la población se mantiene por debajo de su pico histórico, por lo que la repartición de la riqueza en términos estadísticos sigue siendo desigual.

Dicho brevemente, durante los dos primeros años de recuperación después de la recesión el reparto desigual de la riqueza se ha agudizado. A pesar de que la riqueza neta aumentó estadísticamente (de $35'000,000,000,000 en 2009 a 40'000,000,000,000 en 2011), la diferencia se explica cuando se calcula el valor de las posesiones de una persona o contribuyente (el valor de su casa, su auto, ahorros y otras propiedades) y se le restan sus deudas (hipoteca, deudas, préstamos, tarjeta de crédito y créditos para estudiantes.) El valor de las propiedades --cuya caída fue una de las causas de la recesión del 2006-- se ha incrementado considerablemente, pero sigue 29% por debajo de su valor máximo en 2006.

Los analistas afirman que el valor neto de los hogares en 2011 (último año del estudio) ha recuperado el valor que perdió desde el 2005, pero debido a la falta de datos entre el periodo comprendido entre 2005 y 2009 no es posible distinguir un evento o nivel en el que ocurrió el repunte de la riqueza.

[Pew Social]

Jason Collins,el primer deportista profesional abiertamente gay en Estados Unidos

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/29/2013

En entrevista con Sports Illustrated el basquetbolista de la NBA Jason Collins hizo pública su homosexualidad, en un gesto que, paradójicamente, contribuye a hacer ver que la preferencia sexual es parte de la normalidad de cualquier persona.

jason-collins

A pesar del momento en que se encuentran las sociedades occidentales con respecto a la sexualidad, la elección de esta sigue siendo, en varios sentidos, un tabú. Es elocuente que si bien hay leyes que, por ejemplo, han legalizado las uniones civiles entre personas del mismo sexo, otras que permiten (en toda regla) la transexualidad y otros reconocimientos al hecho de que, en última instancia, la sexualidad es un asunto individual, en la opinión pública existe aún cierta reticencia hacia el tema.

Una expresión de esta actitud se encuentra, por ejemplo, en los deportes, especialmente en su relación con la homosexualidad masculina. Las ligas, los equipos, las disciplinas deportivas son, simbólicamente, uno de los reductos masculinos por excelencia y, pese a todo, pese a la época, pese a las probabilidades, poco o nada se habla abiertamente de la preferencia sexual de los deportistas, en buena medida porque se presupone que la heterosexualidad es la norma.

Quizá por eso causan tanta conmoción anuncios como el de Jason Collins, el primer basquetbolista de la NBA que hizo pública su homosexualidad.

Jason Collins tiene 34 años, 12 jugando para la que posiblemente sea la mejor liga de básquetbol del mundo, también la más publicitada y la más seguida. Actualmente se encuentra libre de equipo, después de haber formado parte de los Boston Celtics y los Washington Wizards, y recientemente se declaró gay en una entrevista que concedió a Sports Illustrated.

“No quisiera ser el niño de la clase que levanta su mano para decir ‘Soy distinto’. Si por mí fuera, alguien más hubiera ya hecho esto. Pero nadie más lo hizo, y por eso estoy levantando la mano”, escribe Collins. En este mismo sentido, el deportista espera convertirse en ejemplo de otros más jóvenes que él, de quienes espera que comprendan que “no importa que seas gay; la clave es que se trata de básquetbol, se trata de trabajar duro, de sacrificarte por tu equipo. Todo es dedicación. Eso es en lo que debes enfocarte”.

Por fortuna para Collins las respuestas recibidas han sido favorables, casi todas de apoyo: “Es increíble. Solo intenta vivir una vida honesta, genuina, y lo próximo que tienes es al presidente telefoneándote”.

En la duela, este hombre que ocupa la posición de centro se ha caracterizado por cometer faltas que terminan beneficiando al equipo, que, por ejemplo, permiten que otros puedan marcar puntos.

Y no se trata, en modo alguno, como sucede con tantos otros asuntos que estrictamente deberían permanecer en la conciencia individual, en la vida cotidiana de cada cual, de hacer de esto un espectáculo público. En lo absoluto. Pero sin duda en el caso de temas marginales (o que la normalidad y el establishment marginan) como la homosexualidad, el anuncio de Collins contribuye a hacer ver que, después de todo, la preferencia sexual de una persona es apenas una circunstancia de su esencia, algo que puede influir o no en lo que es, pero que no tiene por qué determinarla, ni determinar la manera en que el resto del mundo la juzga o la considera. El ser humano, por fortuna, es un ser infinitamente más complejo, y al mismo tiempo más simple, que no puede ser reducido a su sexualidad —acaso aquí también tenga cabida una línea de las Investigaciones filosóficas de Wittgenstein: “es lo que hacemos y lo que somos lo que da sentido a nuestras palabras”.

A fin de cuentas cuando nos encontramos que los "normales" no son tan "normales" como pensábamos o suponíamos, no solo nos damos cuenta de que la "anormalidad" existe, sino, mucho mejor, que ambas nociones son inventos contingentes de una sociedad, casi siempre la suma de muchos equívocos que nos hacen pensar lo que, en última instancia, es fútil o inexistente.

Con información de The Daily Beast y The Guardian