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El género masculino está condenado a extinguirse, asegura científica australiana

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/05/2013

La fragilidad inherente del cromosoma Y provocará la extinción de los hombres; esto según el pronóstico de Jenny Graves, investigadora de la Universidad de Canberra.

cromosomas

En un anuncio que es verdaderamente sorpresivo, la investigadora australiana Jenny Graves dio a conocer los resultados de un amplio estudio genético según los cuales los hombres se encuentran encaminados en un inevitable proceso de extinción que, según parece, culminará eventualmente con la supremacía demográfica de las mujeres.

Graves es académica de la Universidad de Canberra y una de las científicas más influyentes de su país. Sus conclusiones se basan en la “fragilidad inherente” de la genética masculina en comparación con la femenina, que es, en varios sentidos, notablemente más saludable.

De entrada destaca que el cromosoma X, aquel que determina las características de la mujer, posee aproximadamente 1000 genes saludables, mientras que el cromosoma Y, el que vuelve hombre a un embrión, solo posee poco menos de 100, cifras que se distancian todavía más por el hecho de que la mujer posee dos cromosomas X y el hombre solo un Y, por lo cual, en caso de que se presente una falla, ambos X tienen la capacidad de replicarse y repararse entre sí, lo que no sucede en el caso del cromosoma Y, que se encuentra solo en la estructura genética del hombre.

Según Graves, estas condiciones pronostican que el cromosoma Y terminará por desaparecer y, por lo tanto, con él, el ejemplar macho de la especie humana. Si la predicción es correcta, esto ocurrirá dentro de 5 millones de años.

[Daily Mail]

Medicina fantástica: el poder curativo del cuerno de unicornio y otros animales míticos en grabados del siglo XVII

AlterCultura

Por: pijamasurf - 04/05/2013

Pierre Pomet se desempeñaba como el farmacéutico principal de Louis XIV cuando se dedicó a escribir Histoire générale des drogues, un enorme y comprehensivo libro que explicaba la proveniencia de todas las sustancias que se utilizaban en aquel tiempo. El libro era la fuente más completa y confiable para los médicos y curanderos de la época.

El fascinante tomo explora detalladamente el uso de plantas medicinales de todo el mundo, entre las sustancias exóticas destiladas de plantas  se encuentran el nopal, palmeras y piñas. Las extensas explicaciones vienen acompañadas de bellas ilustraciones detalladas que permiten que el lector se imagine el asombro con el que los lectores de la época recibieron el libro.

Lo que es más cautivador que las bellas imágenes y el contenido que nos demuestra que el autor se sometió a largos periodos de investigación en todas las materias, es el capítulo en que nos cuenta de las medicinas que se destilan de ciertos animales míticos, como los cinco tipos de unicornios terrestres, algunos marinos, y adicionalmente explica el tipo de remedios que se pueden extraer de una momia egipcia.

No es del todo sorprendente que el autor haya sentido la necesidad de incluir en su compendio de remedios animales mitológicos a los que nadie podría tener acceso, ya que el siglo XVII se caracterizó por un intercambio de narrativas míticas provenientes de todo el mundo. Del cuerno de unicornio nos dice lo siguiente:

Algunos autores le han adscrito cosas casi increíbles, la principales son la habilidad de resistir todo tipo de venenos, de curar la plaga y todo tipo de fiebre maligna, mordidas de serpientes, perros locos, etc.

Mientras que es difícil definir el punto hasta el cual el autor se refería seriamente a algunos animales míticos como posibles remedios, el libro es un verdadero tesoro por las detalladas imágenes del grabador Jean Crepy, las cuales logran capturar el místico espíritu salvaje que los animales y plantas más comunes poseen y complementan a la perfección las detalladas explicaciones de Pomet.

El libro ilustrado de Pierre Pomet compila los poderes curativos de animales míticos y reales representa una joya literaria, artística y científica de finales del siglo XVII, ya que leer o incluso darle un rápido vistazo nos permite comprender y hasta sumergirnos en el pensamiento científico de la época, que sin lugar a dudas evoca un poco de melancolía. Perdernos en las imágenes despierta el deseo por regresar a una época quizás más inocente en la cual las curas para todos los males nos eludían mientras cabalgaban al trote de un unicornio.

Para leer el libro completo en inglés y ver las ilustraciones sigue este link.

[The Atlantic]