*

X

¿La falsa libertad? Republicanos investigan viaje de Beyoncé a Cuba (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/08/2013

La popular cantante pop Beyoncé, ganadora de 16 premios Grammy-13 como solista y tres como miembro de Destinys Child , y su esposo el rapero Jay Z, han podido comprobar los limites a su libertad al decidir hacer un viaje a Cuba.

imgres

La primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, conocida como el “Bill of Rights”, establece con toda claridad la importancia que tiene la libertad para el pueblo de los Estados Unidos. Implícita y explícitamente, la libertad es una expresión del sistema capitalista y la democracia que rige a  ese país y tal vez es una condición intrínseca. 

Sin embargo, los intentos por secuestrar la libertad en los Estados Unidos son un hecho de todos los días. Desde las peores épocas de la guerra fría en los años cincuenta con el macarthismo, cuando la cortes y el gobierno de los Estados Unidos, representado en la figura del senador Joseph McCarthy, desataron una verdadera cacería de brujas contra artistas e intelectuales por considerar que tenía actividades subversivas pro comunistas, hasta el día de hoy, el control de la libertad es una constante.

La hipocresía por una libertad solo definida en los términos referidos por un sistema de mercado, rige gran parte de la vida social y política de los Estados Unidos.

La popular cantante pop Beyoncé, ganadora de 16 premios Grammy-13 como solista y tres como miembro de Destinys Child , y su esposo el rapero Jay Z, han podido comprobar los limites a su libertad al decidir hacer un viaje a Cuba. 

imgres-1

Los cantantes gozaron de la belleza de la isla y de su música. Beyoncé y Jay-Z fueron abiertos con respeto a su viaje a la isla, a pesar no sólo de la críticas a las que podrían estar expuestos, sino por los innumerable obstáculos que no sólo las empresas sino también los turista estadounidense tiene que sortear para visitar Cuba o hacer negocios con ella, debido al embargo permanente.  

images

El exilio cubano en los Estados Unidos, representado no por Gloria y Emilio Stefan, sino por dos de los congresistas republicanos más conservadores, Ileana Ros-Lehtinen y Mario Diaz-Balart, han exigido a través de una carta a la Oficina de Control de Asuntos Extranjeros (OFAC, siglas en inglés, perteneciente al Departamento del Tesoro) que aclare qué tipo de permiso le fue concedido a Beyoncé, cuáles fueron los motivos por los cuales se dio y quién lo aprobó. En la carta los congresistas afirmaron: “El dinero que los turistas gastan en Cuba financia de forma directa el Gobierno de Castro”. 

Hace unos meses Beyoncé fue parte de otra polémica al cantar el himno nacional de los Estados Unidos con una pista durante la toma de protesta del presidente Barack Obama.  

 

Jason Collins,el primer deportista profesional abiertamente gay en Estados Unidos

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/08/2013

En entrevista con Sports Illustrated el basquetbolista de la NBA Jason Collins hizo pública su homosexualidad, en un gesto que, paradójicamente, contribuye a hacer ver que la preferencia sexual es parte de la normalidad de cualquier persona.

jason-collins

A pesar del momento en que se encuentran las sociedades occidentales con respecto a la sexualidad, la elección de esta sigue siendo, en varios sentidos, un tabú. Es elocuente que si bien hay leyes que, por ejemplo, han legalizado las uniones civiles entre personas del mismo sexo, otras que permiten (en toda regla) la transexualidad y otros reconocimientos al hecho de que, en última instancia, la sexualidad es un asunto individual, en la opinión pública existe aún cierta reticencia hacia el tema.

Una expresión de esta actitud se encuentra, por ejemplo, en los deportes, especialmente en su relación con la homosexualidad masculina. Las ligas, los equipos, las disciplinas deportivas son, simbólicamente, uno de los reductos masculinos por excelencia y, pese a todo, pese a la época, pese a las probabilidades, poco o nada se habla abiertamente de la preferencia sexual de los deportistas, en buena medida porque se presupone que la heterosexualidad es la norma.

Quizá por eso causan tanta conmoción anuncios como el de Jason Collins, el primer basquetbolista de la NBA que hizo pública su homosexualidad.

Jason Collins tiene 34 años, 12 jugando para la que posiblemente sea la mejor liga de básquetbol del mundo, también la más publicitada y la más seguida. Actualmente se encuentra libre de equipo, después de haber formado parte de los Boston Celtics y los Washington Wizards, y recientemente se declaró gay en una entrevista que concedió a Sports Illustrated.

“No quisiera ser el niño de la clase que levanta su mano para decir ‘Soy distinto’. Si por mí fuera, alguien más hubiera ya hecho esto. Pero nadie más lo hizo, y por eso estoy levantando la mano”, escribe Collins. En este mismo sentido, el deportista espera convertirse en ejemplo de otros más jóvenes que él, de quienes espera que comprendan que “no importa que seas gay; la clave es que se trata de básquetbol, se trata de trabajar duro, de sacrificarte por tu equipo. Todo es dedicación. Eso es en lo que debes enfocarte”.

Por fortuna para Collins las respuestas recibidas han sido favorables, casi todas de apoyo: “Es increíble. Solo intenta vivir una vida honesta, genuina, y lo próximo que tienes es al presidente telefoneándote”.

En la duela, este hombre que ocupa la posición de centro se ha caracterizado por cometer faltas que terminan beneficiando al equipo, que, por ejemplo, permiten que otros puedan marcar puntos.

Y no se trata, en modo alguno, como sucede con tantos otros asuntos que estrictamente deberían permanecer en la conciencia individual, en la vida cotidiana de cada cual, de hacer de esto un espectáculo público. En lo absoluto. Pero sin duda en el caso de temas marginales (o que la normalidad y el establishment marginan) como la homosexualidad, el anuncio de Collins contribuye a hacer ver que, después de todo, la preferencia sexual de una persona es apenas una circunstancia de su esencia, algo que puede influir o no en lo que es, pero que no tiene por qué determinarla, ni determinar la manera en que el resto del mundo la juzga o la considera. El ser humano, por fortuna, es un ser infinitamente más complejo, y al mismo tiempo más simple, que no puede ser reducido a su sexualidad —acaso aquí también tenga cabida una línea de las Investigaciones filosóficas de Wittgenstein: “es lo que hacemos y lo que somos lo que da sentido a nuestras palabras”.

A fin de cuentas cuando nos encontramos que los "normales" no son tan "normales" como pensábamos o suponíamos, no solo nos damos cuenta de que la "anormalidad" existe, sino, mucho mejor, que ambas nociones son inventos contingentes de una sociedad, casi siempre la suma de muchos equívocos que nos hacen pensar lo que, en última instancia, es fútil o inexistente.

Con información de The Daily Beast y The Guardian