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Entrelazamiento cuántico supera 10 mil veces la velocidad de la luz

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/01/2013

Experimento con fotones entrelazados cuánticamente parece demostrar que la velocidad mínima de interacción en este tipo de partículas es 10 mil veces la velocidad de la luz.

fotonesDesde cierto sentido común contagiado de algunas ideas de la física moderna se cree que nada hay en el universo que supere la velocidad de la luz. Sin embargo, al menos teóricamente, esta constante se plantea solo como un primer punto que no es del todo imposible superar.

Y quizá más que teóricamente, pues ahora un grupo de investigación dirigido por Juan Yin, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China en Shángai asegura haber observado una interacción cuántica que fue 10 mil veces más rápida que la velocidad de la luz.

El experimento se realizó con fotones entrelazados, una de las propiedades más misteriosas y sugerentes de las partículas subatómicas por la cual dos de ellas, luego de interactuar entre sí, pueden permanecer unidas y conectadas íntimamente incluso cuando se encuentran separadas por una distancia enorme, manifestando efectos en que, por ejemplo, cuando se polariza a una, la otra también resulta polarizada pero con la carga opuesta.

En la prueba de Yin, se tomó un par de estos fotones y se les envió a distintos puntos, separados en 16 km. Acto seguido, se midió cuánto tardaba el entrelazamiento en “actualizar” el estado entre ambas partículas, encontrando que la velocidad más lente posible para las interacciones cuánticas es de 10 mil veces la velocidad de la luz.

Con todo, estos resultados son todavía provisionales, pues el gran impedimento es que no es posible conocer el estado de un par de fotones antes de que sean sometidos a algún tipo de medición.

También en Pijama Surf: Entrelazamiento cuántico o “efecto de dios”: el pegamento entre el espíritu y la materia

[LiveScience]

Matemático asegura que un milagro se puede experimentar cada 35 días; ¿tú ya tuviste el tuyo?

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/01/2013

Definiendo el milagro como un evento que tiene 1 probabilidad en 1 millón de suceder, el matemático inglés John Edensor Littlewood publicó a mediados de los 80 una hipótesis según la cual un hecho milagroso debía ocurrir poco más de 1 vez al mes.

milagro

El milagro es, por definición, improbable, pero no imposible (o al menos esa es la esperanza). Tomando esta idea, hubo un matemático a mediados de los 80 que, como si emulara a Gödel o antes a Leibniz en su propósito de demostrar lo intangible por medios tangibles, realizó un cálculo para determinar la probabilidad de ocurrencia de un suceso milagroso, concluyendo que poco más de una vez por mes toda persona debería experimentar por lo menos uno.

El autor de este resultado fue John Edensor Littlewood, matemático británico en 1986 dio a la imprenta el libro A Mathematician's Miscellany, una suerte de divertimento a caballo entre la ciencia y la metafísica, la especulación y la curiosidad y el rigor y en el cual, entre otras inquietudes, daba cabida a esta de la posibilidad del milagro.

Littlewood definió el milagro como un evento que tiene 1 oportunidad en 1 millón de suceder. Asimismo, imaginó personas que estuvieran atentas y de tiempo completo a la ocurrencia de uno de estos: 8 horas, 7días de la semana a la espera de atestiguar un hecho milagroso. Si, al menos hipotéticamente, cada segundo podría ocurrir un milagro, solo tomaría un millón de segundos (o 35 días de 8 horas) toparse con un evento que sucede en 1/1, 000,000.

Proust dice en algún lugar de la Recherche que la Creación sucede todos los días. Emerson sostiene que “el signo invariable de la sabiduría es ver lo milagroso en lo común”. En alguno de los cuentos del padre Brown Chesterton defiende una idea parecida. “La vida es un milagro”, pregona desde su título una de las películas más celebradas de Emir Kusturica. Así que, a fin de cuentas, es posible que Littlewood tenga razón, aunque no de una manera un poco más metafísica y misteriosa que la que él plantea.

“No es lo místico cómo sea el mundo, sino que sea el mundo”. Wittgenstein.

En Faena Sphere: Bóvedas celestes, las matemáticas de Dios

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