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Carteles soviéticos contra el alcoholismo: la preocupación del Estado por los vicios del individuo

Arte

Por: pijamasurf - 03/19/2013

Una de las maneras más elementales, pero también más certeras, para definir una adicción, asegura que esta adquiere tal estatus en la vida de una persona cuando obstruye su cotidianidad y le impide realizar tareas de las que de otra manera sería responsable. Recoger a sus hijos de la escuela, asearse, tender la cama, visitar a un pariente, etc. Como expresión de nuestra pulsión autodestructiva, la conducta adictiva tiende a eso: a minar paulatina pero inexorablemente la existencia.

De ahí que, como una suerte de cláusula del contrato social, esa entidad colectiva que llamamos Gobierno en algún momento de la historia, por razones de salud pública, de bienestar común, haya entendido que no hay ningún beneficio en que una buena parte de la población caiga en las adicciones, pues por lo regular, fácticamente, esto impacta negativamente en el desarrollo de una sociedad. Como lo demuestran varios ejemplos históricos, cuando una civilización alcanza su punto más bajo en la decadente satisfacción de los apetitos, su fin está pronto.

La galería que compartimos en esta ocasión se compone de carteles que buscaban desalentar el alcoholismo en la Rusia soviética, una campaña que algo tiene de paradójica o aun de inútil en un país conocido por su elevado consumo de alcohol per cápita.

Asimismo, los afiches destacan por motivos gráficos e ideológicos, por su singular estética ―que algo tiene de decimonónica y de moralina, de cruelmente ingeniosa en algunos casos e incluso un tanto vanguardista en otros― y por su manejo del discurso, recurriendo a confrontaciones directas, a comparaciones entre la vida turbulenta y atribulada del alcohólico y esa otra más sosegada y quieta del sobrio, la de aquel que vive como un cerdo y este otro que disfruta de la paz familiar.

Propaganda, a fin de cuentas, pero quién sabe, quizá más de un ruso, al mirarse en el espejo de los colores y las formas, de los arquetipos transformados en publicidad, decidió cambiar de vida ―y abrazar la más emocionante de los excesos sensuales.

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Carta encontrada detrás de un ropero revela los consejos para escribir de Oscar Wilde

Arte

Por: pijamasurf - 03/19/2013

En 1890, Oscar Wilde escribió una carta de 13 páginas con consejos para un joven escritor que se iniciaba en el oficio; el documento fue localizado recientemente, y será subastado la semana próxima.

wildeEn literatura es conocido el recurso, casi un subgénero, del “manuscrito hallado”, un motivo narrativo en el que la historia depende de un documento encontrado casi por casualidad, inesperadamente, y el cual el narrador transcribe y comparte y a veces incluso glosa. Conocidos son el manuscrito hallado en una botella de Poe y el del bolsillo de Cortázar. Borges tiene un poema, “Manuscrito hallado en un libro de Joseph Conrad” y, de manera menos explícita, sin que se encuentren en el título, manuscritos hallados son también La novela de la momia de Gautier o El nombre de la rosa de Eco.

Sin embargo, como el propio Borges dice en alguno de sus cuentos, hay ocasiones en que la realidad copia a la literatura, como esta en que fue hallada una extensa carta de Oscar Wilde hasta ahora inédita y la cual destaca por contener los consejos para un joven escritor por parte del gran autor irlandés.

De acuerdo con el diario The Telegraph, el documento se encontró en la parte trasera de un guardarropa, al interior de una caja polvorienta que además de la misiva guardaba también el que fue identificado ya como el primer borrador del soneto “The New Remorse” (traducido como “Nuevo remordimiento” o “Nueva contrición”), uno de sus poemas más célebres.

La carta se ha fechado en 1890, uno de los momentos de mayor triunfo de Wilde como dramaturgo en Londres, y fue escrita para un tal Mr. Morgan, un joven aspirante a escritor que, como sucede siempre (salvo por casos excepcionales), estaba lleno de dudas al respecto del destino que buscaba seguir.

“El mejor trabajo en literatura se hace siempre por aquellos que no dependen de esta para su pan de cada día, y la forma más alta de la literatura, la Poesía, no provee ninguna riqueza al poeta”, escribe Wilde en cierto momento, y añade:

Haz algún sacrifico por tu arte y te será recompensando, pero pide a tu arte que se sacrifique a sí mismo por ti y obtendrás una frustración mordaz.

Tanto esta carta como el borrador de “The New Remorse” pertenecieron durante una época a Lawrence Hodson, un cervecero acaudalado que tenía también ciertas relaciones con el mundo editorial. Luego de los sinuosos caminos que en ocasiones forman las posesiones heredadas, ambos fueron encontrados en noviembre pasado, fecha a partir de la cual comenzó el proceso de autentificación.

Ahora la casa de subastas Bloomsbury of London, especialista en manuscritos, ofrecerá los documentos el 4 de abril próximo, la carta en un precio estimado de 12 mil libras y el borrador en 7 mil 500.

[The Telegraph]