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Caminar: una meditación ambulante para los bípedos del siglo XXI

Por: Javier Raya - 03/21/2013

Caminar es gratis. Muchos pensadores y artistas han utilizado el movimiento, ya sea en la forma de distintos medios de transporte o de una simple caminata por el bosque, para desarrollar la creatividad y la imaginación.

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Dos aspectos evolutivos han marcado el destino histórico del ser humano: el desarrollo de pulgares oponibles y la capacidad para el desplazamiento bípedo. Y aunque los pulgares oponibles sean lo que nos permite manejar con destreza tanto la pluma como las armas de fuego, muchos pensadores y artistas han encontrado en las caminatas una imperecedera fuente de inspiración.

Charles Dickens y Victor Hugo obtenían sus mejores ideas caminando; Mark Twain caminaba como loco mientras dictaba sus historias; Goethe y Walter Scott preferían componer mientras iban a caballo, mientras Mozart se relajaba en un carruaje; Murakami corre algunos kilómetros diariamente, y Viel Temperley prefería el nado estilo crawl. El filósofo Michel Serres ha escrito sobre la relación entre el ejercicio físico (especialmente el alpinismo) y el pensamiento filosófico, y Einstein lo supo también cuando meditaba en su bicicleta. Como Rosamund E. Harding sugiere en su libro de 1932, An Anatomy of Inspiration: "Es posible que el movimiento rítmico del carruaje, del tren, de un caballo y, en menor medida, del caminar, puedan producir en mentes sensibles un efecto ligeramente hipnótico que conduzca a un estado mental más favorable al nacimiento de las ideas."

¿Pero qué es la inspiración sino un acto respiratorio?

Tal vez uno de los mayores referentes para pensar las caminatas creativas sea el escritor estadunidense Henry David Thoreau. Su libro Walking de 1861 no gozó de mucha aceptación en su tiempo, como tampoco su poesía ni sus avanzadas ideas ambientalistas o su resistencia a pagar impuestos, semillas todas que germinarían en los movimientos anarquistas y ecologistas del siglo XX.

En sus caminatas por los bosques, Thoreau desarrolla una conexión espiritual entre la habilidad del hombre para cambiar su entorno y el verse como un ser para y con la naturaleza: 

"Deseo tomar la palabra por la naturaleza, por la absoluta libertad y lo salvaje, contrastada con la libertad y la cultura meramente civil —el ver al hombre como habitante, como parte y parcela de la Naturaleza, más que como un miembro de la sociedad."

La ciencia, por su parte, también podría tomar la palabra a favor de la caminata. En un estudio publicado en The Proceedings of the National Academy of Science, los investigadores dividieron a un grupo en dos partes. Uno de los grupos debía caminar por un recorrido tres veces por semana, mientras el otro debía abstenerse de ejercicios aeróbicos, como el yoga o los ejercicios de resistencia. Se encontró que el grupo de caminadores mostró un 2% de aumento en el hipocampo, la zona del cerebro asociada con el aprendizaje y la memoria, mientras el otro grupo no mostró ningún beneficio.

Caminar es gratis: no se trata de promover más un estilo de vida saludable y los valores del ejercicio, sino de reencontrar una conexión y un ritmo con nuestra ciudad y nuestro entorno a través de un mapeo físico de ellos; de recordarnos que no somos árboles para permanecer en un sólo sitio, y también para ponernos a disponibilidad de una aventura. Si los aventureros del siglo XIX hicieron del mar y del bosque sus lugares privilegiados, tal vez en el siglo XXI podamos desconectarnos de vez en cuando, unos minutos al día, y salir a que nos crezca el hipocampo y nos dé un poco de sol (?).

[Con información de Motion Machine]

Twitter del autor: @javier_raya.

Científicos observan movimiento invisible con nueva tecnología de video

Por: pijamasurf - 03/21/2013

La técnica de Eulerian Video Magnification, con numerosas aplicaciones particularmente en el sector salud, permite observar cosas que pasan desapercibidas para el ojo desnudo, como el pulso de una persona

 

Científicos de MIT han desarrollado una técnica de amplificación de video que permite ver movimientos invisibles --como el pulso de una persona-- usando un proceso de video llamado Eulerian Video Magnification.

La técnica fue desarollada para monitorear bebés recién nacidos sin tener que establecer contacto físico, pero se descubrió que la técnica puede ser utilizada para otros casos en los que se que se alcanza a revelar cambios imperceptibles al ojo humano --por ejempo si alguien atrapado  después de un accidente todavía está respirando.

El programa identifica pequeños cambios de color cuadro por cuadro y los amplifica hasta 100 veces. Las aplicaciones podrían ir desde para detectar pequeños movimientos en ductos de petróleo que pudieran signficar una próxima ruptura o falla hasta para el póker, donde junto con los Google Glasses se podría auscultar el bluff de alguien en la mesa, leyendo su pulso y respiración. 

[New York Times]