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Descifrando el porvernir: 5 disciplinas científicas del futuro

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/06/2013

La tecnología ha impulsado el nacimiento de algunas ciencias. Ahora, se pueden estudiar los climas de otros planetas, el impacto genético en nuestra dieta, las relaciones sociales a partir de datos, etcétera.

 

Gráfica de la ciencia computacional social

El avance de la tecnología abre nuevos caminos a la ciencia y entreteje algunos ya existentes. Aquí hay cuatro de las tantas nuevas disciplinas científicas que el desarrollo tecnológico ha incubado. 

 

Exometeorología

Los exometeorólogos estudian los procesos naturales que ocurren en otros planetas. Ya que en la actualidad es más fácil para los astrónomos acercarse a los funcionamientos internos de planetas y satélites próximos a la Tierra, ahora pueden dar seguimiento a los climas de otros planetas. Júpiter y Saturno son objetos de estudio de más interés por sus grandes sistemas climáticos. También Marte, en donde ocurren regularmente tormentas de arena.

Los exometeorólogos estudian fenómenos meteorológicos de cuerpos celestes que incluso se encuentran fuera del sistema solar. 

 

Genómica nutricional

La genómica nutricional estudia las relaciones entre la comida y la expresión genética. En esta rama científica se busca entender el papel de la genética, la variación, la reacción dietaria y las maneras en que los nutrientes afectan nuestros genes.

La influencia de los genes en nuestras preferencias dietarias y viceversa es una preocupación importante para la genómica nutricional. Uno de los objetivos principales de los científicos dedicados a esta disciplina es crear una nutrición personalizada.

 

Cliodinámica

La cliodinámica es una ciencia interdisciplinaria que combina la macrosociología con la historia económica, el modelo matemático de los procesos sociales largos y la construcción y análisis de las bases de datos históricas. 

El nombre proviene de Clío, la musa de la Historia, y la "dinámica" en este caso, se refiere al estudio de los cambios a través del tiempo.

El objetivo de la cliodinámica es cuantificar y describir las fuerzas sociales de la Historia, tanto para estudiar el pasado como para predecir el futuro.

 

Biología Sintética

Esta es la disciplina emergente que está cambiando el mundo.

Se trata del diseño y construcción de nuevas partes biológicas, dispositivos y sistemas. También implica el rediseño de los sistemas biológicos para cualquier número de propósitos útiles. Craig Venter, un líder en este campo, sacudió a toda la comunidad de biólogos cuando en 2008 anunció que había manufacturado el genoma entero de una bacteria. Dos años después el equipo de Venter había creado DNA con medios digitales, el cual se insertó en una bacteria viva.

Las aplicaciones de la biología sintética son casi infinitas, pero una de las más importantes es que se espera crear robots biológicos que puedan producir químicos, como biocombustibles.

 

Ciencia computacional social

Similar a la cliodinámica, la ciencia computacional social, es la investigación rigurosa de los fenómenos sociales y las tendencias a través del tiempo.

El uso de computadoras y procesos tecnológicos de información es central para esta disciplina.

Los científicos de la ciencia computacional social estudian la cantidad de información dejada atrás en los mails, llamadas telefónicas, tweets, compras de tarjetas de crédito, búsquedas de Google, etcétera. Ejemplo de sus aplicaciones es el estudio en la estructura de las redes sociales y cómo la información se distribuye a través de ellas.

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¿Es posible trabajar menos, ganar más y de paso contribuir a salvar el planeta?

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/06/2013

Trabajar menos, producir más y de paso no contribuir en el perjuicio del planeta parece posible, o al menos eso según cifras de un estudio reciente que relaciona estas tres variables.

Aunque el trabajo significa, por definición e inevitablemente, la transformación del mundo, no es menos cierto que este no puede entenderse ahora de la misma manera en que se entendía en el siglo XIX o incluso en la primera mitad del siglo pasado. Los recursos —técnicos, naturales y otros— con que se cuenta actualmente no son los mismos que en épocas pasadas, circunstancia que por sí misma obliga a replantear la concepción contemporánea del trabajo.

Recientemente el Centro Investigación Política y Económica (CEPR, por sus siglas en inglés), con sede en Londres y enfocado en el desarrollo político y económico de Europa, dio a conocer un estudio en el que su autor, David Rosnick, relaciona las horas de trabajo y el cambio climático, concluyendo que reducir paulatinamente el tiempo dedicado a la actividad laboral contribuiría significativamente a reducir los efecto de dicho fenómeno natural, un intercambio en el que además los trabajadores pueden resultar beneficiados, pues según el análisis del CEPR, estas modificaciones también aumentarían la productividad y, por consiguiente, la riqueza generada.

En Europa, griegos y polacos  son, en promedio, quienes más trabajan en Europa (2038 horas al año y 2045 horas en 2012, respectivamente; contra, por ejemplo, 1709 horas anules por trabajador en Estados Unidos, o 1715 en Japón), según cifras de The Conference Board; paradójicamente, no son los países donde, al menos en el Viejo Continente, dicho trabajo se traduzca en bonanza económica. En el caso de América Latina, un trabajador mexicano dedicó en promedio 2075 horas del 2012 a laborar, un colombiano 1956 y un brasileño 1841.

Según este y otros estudios, actualmente en Estados Unidos se produce 3.2 veces lo que se producía en 1950, esto a pesar de que entonces el promedio anual de horas trabajadas era de 1909. En Francia, igualmente se trabajan 684 horas menos que hace 12 años y se produce 4.7 veces más.

Y si bien estas cifras son promedios —en los cuales la medición no siempre es la más precisa—, parece evidente que no puede sostenerse más la relación entre horas dedicadas al trabajo, productividad y generación de riqueza.

Asimismo, valdría la pena inevstigar si la reducción de horas laborales en los países desarrollados no equivale al aumento de estas en los subdesarrollados, si esta es posible solo gracias a la explotación de la mano de obra barata que tanto allende las fronteras como en el propio país (sobre todo con la población inmigrante) y que por fenómenos como la globalización termina beneficiando.a unos a costa del perjuicio de otros.

También en Pijama Surf: Por qué no deberíamos trabajar más de seis horas.

[Alternet]